LOS BIORRITMOS ESOS...
Tengo los biorritmos cambiados. Daba gusto levantarse por la mañana y dejarse llevar con la alegría de la luz y el sol hacia el puesto de trabajo (sí, algo de ironía hay, je, je) pero esto de volver a salir oscuras es un rollo. Y encima con nubes.
Menos mal que la temperatura es magnífica. Ya huele a primavera... y no se por ahí, pero aquí en Sevilla esto hace que se disparen los pulsos.El problema del cambio de hora es que tardas en acostumbrarte a hacer las mismas cosas una hora después. Las comidas, las salidas, los sueños... un jaleo, vamos.
Esperemos que pase pronto.
Uy, estoy tardando es escribir esto. Es que tengo puesto sexo en Nueva York y me parto con Samantha y sus problemas con un ligue nuevo de pene enorme. Esta mujer es un caso.
El buen tiempo ha animado a media ciudad a participar el finde de una buena barbacoa. Por fin un respiro entre tanta nube y tanta lluvia.El sábado sierra, barbacoa, comilona, combebencia, sol, paseos, aire puro, dominó, parchís, cartas, trivial, petanca, balón, risas, cachondeo, camadería, confidencias, preguntas sobre tu ex, bajón, pastelitos, frutos secos, fotos y exaltación de la amistad. Lo habitual entre amigos.
Por la noche cena de cumpleaños. Pasta, pintas, postre... cubatas, preguntas sobre tu ex, y a casa. Solo. Otro bajón.
Al día siguiente de nuevo el sol. Y ese olor a azahar. Uff, otra vez los pulsos alterados. Tapeo, cervecitas, helado, café, y tarta (ya sabéis donde) con otros amigos. Buen rollo, de nuevo risas y confidencias. Mas preguntas. Vuelve el bajón. No puedo más con tanta comida. A pesar de la incomodidad que supone una y otra vez que los amigos a los que hace tiempo que no ves, y que no saben que has cortado, te pregunten por la ausencia de tu pareja, y del consabido bajón consustancial, el balance de estos días fue positivo.
El buen tiempo, los buenos amigos, los buenos ratos, y buena comida. ¿Qué mas se puede pedir? Pues volver a casa y encontrarme con “los otros”...
Hoy tengo mejor cara. Me hacía falta tomar el sol. La sierra es genial, pero para solo un día cansa. Hay planes de alquilar un finde entero. Y yo insisto en la playa, a ver si se animan. Tanta salida ha hecho que abandone “El manual del maricón desenfadado”. Hoy espero leer algo más y ya iré contando, porque algún usuario del blog me ha preguntado.
Hablando de libros, celebro que Nowhere disfrutara de mi recomendación. A mi también me enganchó.
Agradezco los comentarios de otros visitantes interesados en el tema literario, aparte de los comentarios a otros post, claro. Hoy iba a comentar algo sobre películas “que entienden” pero habrá que dejarlo para mañana. Será mejor que intenté dormir. A ver si domo a los biorritmos esos. Comentario:
y el gimnasio que? eh? venga jalar! jajaj
Comentario:
Hola! por ahora solo me he leído este post, pero me gusta mucho como escribes :) Olvídate de tu ex! Sabes? Sexo en Nueva York fue una de mis nuevas formas de pasar los ratos muertos cuando mi último ex me dejó jajaja me acuerdo de ese capítulo... creía q Samantha era insaciable, pero se ve que sí que puede decir no a un pene gigante xD Y que envidia me das yendo a la sierra,a ver cuando me puedo escapar yo de esta ciudad... Un beso!
Comentario:
Yo no sé si es Sevilla, la primavera, el cambio de hora, el libro de David Leavitt o el chico que vino ayer a casa instalarme las mamparas de los baños... el caso es que estoy embrutecidooooo. :-)
Comentario:
Me encanta la primavera y eso de que sea de día hasta las 20.30, ¡cómo ahora no madrugo no me levanto hasta tardecito! pero lo que peor llevo es la alergia: todo el día con los ojos hinchados, la nariz como un pimiento moqueando, no puedo...
Comentario:
En Madrid no cambia demasiado el olor, a mí la gasolina me sigue oliendo igual de bien, con su humo, su calle embajadores, la ronda de valencia y la nueva entrada al Reina Sofía.