LA PRIMAVERA DESPIERTA LOS SENTIDOS...
Los sentidos...
A veces siento que mi vida se acompaña de una banda sonora, como en las pelis. Ennio Morricone para despertar el día y saludar al sol, Michael Nyman para la rutina diaria en el trabajo, John Barry para la siesta, John Williams para el sol de media tarde haciendo las faenas de la casa, Alberto Iglesias ante el post del blog de cada día, Batuka latino para el gym, Gustavo Santaolalla para la piscina, Ennia para el relax, Jerry Goldsmith para la noche, Joni Mitchel para el mejor momento, Alejandro Fernández para los bajones, Luis Miguel para recordar, una respiración entrecortada (que no se va) para derramar lágrimas, sus gemidos para cerrar los ojos...
A veces siento que mi cuerpo aspira los olores del acontecer diario, como cuando al volver de la playa hueles a mar y sal. El gel de la ducha, el desodorante que no huele pero te huele bien, la Mont Blanc de antes de salir, el aroma del café para espabilarte, del chicle de fresa ácida de media mañana, del tabaco de los que no pueden fumar en el curro pero sí lo hacen en el baño del curro (que es el mismo olor de la disco de por la noche y el de tu pelo al día siguiente de ir a bailar algo), el sudor que asola el interior del autobús al volver a casa tras el trabajo, de nuevo el del gel de ducha, del recuerdo a alhucema y cisco, a leña ardiendo, a cera derretida, al de la ropa recién lavada, al del pelo y la ropa de mi madre, el del azahar que despunta al pasear en busca del sol de la tarde, el del sudor del gym, el del cloro de la piscina, el incienso de la tetería, las flores de cada quince días, el de su colonia, y ese otro olor que te acompaña después de hacer el amor...
A veces siento que mis ojos son pilas que se cargan cada día, con la luz del sol, con la sonrisa de un bebe recién despierto, con una mirada furtiva de otro chico, con la belleza de una joven que se ha puesto guapa, con las letras de los posts y los comentarios de los amigos, con una buena película, con una fotografía que te trae recuerdos, con el suculento plato bien preparado, con los sueños al cerrarlos, con la vela que enciendes, con el sensual espectáculo de un cuerpo desnudo, y con el encuentro de unos ojos que apenas son visibles en la penumbra...
A veces siento que la vida sabe... como tu nombre, a hierba, y a café y tostadas, a caramelo y regaliz, a problemas en el trabajo (mal sabor), a miedos (me sabe mal) a satisfacciones (bien me sabe), a cerveza y ensaladilla, a coca cola fresca, a un exquisito almuerzo, a una cena romántica, a fruta fresca y frutos secos, a chocolate amargo, a un vino con solera, a un café con tarta, a cava, vino dulce y cubata, a cacao, a barra de labios, a chicle y piruleta, a besos, a más besos, a un paraíso que no te cansas de recorrer con tu lengua...
A veces siento que me faltan dedos para tocar el cielo, para alcanzar las nubes, para llegar al fondo, para acariciar el pelo, para escribir, para crear con mis manos, para hallar el punto clave, para consolar a tiempo, para acompasar un ritmo, para apretar fuerte otra mano, para reafirmar un abrazo, para dejarlo limpio, para palpar a oscuras y rozar tu piel más tiempo...
En ocasiones veo... vivos.
Vivos momentos para vivir y recordar. Un hablar y no cansarte, una inesperada foto, una sonrisa al aparcar el coche, un beso fugaz semiescondido, un lecho sencillo de sueños que se hacen realidad, un roce de manos al conducir, una reserva de hotel, un beso de despedida, un “no te enganches”, un nuevo sentir, un despertar, un desear, un esperar que vuelva...
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El sentido de tu canción. Duncan Dhu.
Hoy, este día ha vuelto a irse
sin atreverse a advertir:
"Quizás ya nunca vaya a volver,
sé que podréis pasar sin mí."
¿Dónde irá la luna a descansar
cuando ya no quede un sólo día más,
cuando el oro se esconda tras el carbón,
y en el suelo lo tengamos que dejar?
Hace tres días o seis semanas
el cielo no se iba a caer,
y hoy un trozo se ha derrumbado
sobre tu casa de papel.
¿Dónde está el sentido de tu canción
si no hay tiempo para poderla escuchar?
Algo suena en toda la región,
es el grito del tiempo que se va.
Na, na, na, na...
De tu guitarra sale un mensaje,
hay más recuerdos hoy que ayer,
y en el silencio corre tu vida,
ya no hay más tiempo que perder.
Es el grito de guerra de una canción
cuando nadie se preocupa por gritar,
las palabras se pierden en un rincón
cuando ya no queda tiempo para hablar.
¿Dónde está el sentido de tu canción
si no hay tiempo para poderla escuchar?
Algo suena en toda la región,
es el grito del tiempo que se va.
Na, na, na, na.
El sentido de tu canción. Duncan Dhu.
A veces siento que mi vida se acompaña de una banda sonora, como en las pelis. Ennio Morricone para despertar el día y saludar al sol, Michael Nyman para la rutina diaria en el trabajo, John Barry para la siesta, John Williams para el sol de media tarde haciendo las faenas de la casa, Alberto Iglesias ante el post del blog de cada día, Batuka latino para el gym, Gustavo Santaolalla para la piscina, Ennia para el relax, Jerry Goldsmith para la noche, Joni Mitchel para el mejor momento, Alejandro Fernández para los bajones, Luis Miguel para recordar, una respiración entrecortada (que no se va) para derramar lágrimas, sus gemidos para cerrar los ojos...
A veces siento que mi cuerpo aspira los olores del acontecer diario, como cuando al volver de la playa hueles a mar y sal. El gel de la ducha, el desodorante que no huele pero te huele bien, la Mont Blanc de antes de salir, el aroma del café para espabilarte, del chicle de fresa ácida de media mañana, del tabaco de los que no pueden fumar en el curro pero sí lo hacen en el baño del curro (que es el mismo olor de la disco de por la noche y el de tu pelo al día siguiente de ir a bailar algo), el sudor que asola el interior del autobús al volver a casa tras el trabajo, de nuevo el del gel de ducha, del recuerdo a alhucema y cisco, a leña ardiendo, a cera derretida, al de la ropa recién lavada, al del pelo y la ropa de mi madre, el del azahar que despunta al pasear en busca del sol de la tarde, el del sudor del gym, el del cloro de la piscina, el incienso de la tetería, las flores de cada quince días, el de su colonia, y ese otro olor que te acompaña después de hacer el amor...
A veces siento que mis ojos son pilas que se cargan cada día, con la luz del sol, con la sonrisa de un bebe recién despierto, con una mirada furtiva de otro chico, con la belleza de una joven que se ha puesto guapa, con las letras de los posts y los comentarios de los amigos, con una buena película, con una fotografía que te trae recuerdos, con el suculento plato bien preparado, con los sueños al cerrarlos, con la vela que enciendes, con el sensual espectáculo de un cuerpo desnudo, y con el encuentro de unos ojos que apenas son visibles en la penumbra...
A veces siento que la vida sabe... como tu nombre, a hierba, y a café y tostadas, a caramelo y regaliz, a problemas en el trabajo (mal sabor), a miedos (me sabe mal) a satisfacciones (bien me sabe), a cerveza y ensaladilla, a coca cola fresca, a un exquisito almuerzo, a una cena romántica, a fruta fresca y frutos secos, a chocolate amargo, a un vino con solera, a un café con tarta, a cava, vino dulce y cubata, a cacao, a barra de labios, a chicle y piruleta, a besos, a más besos, a un paraíso que no te cansas de recorrer con tu lengua...
A veces siento que me faltan dedos para tocar el cielo, para alcanzar las nubes, para llegar al fondo, para acariciar el pelo, para escribir, para crear con mis manos, para hallar el punto clave, para consolar a tiempo, para acompasar un ritmo, para apretar fuerte otra mano, para reafirmar un abrazo, para dejarlo limpio, para palpar a oscuras y rozar tu piel más tiempo...En ocasiones veo... vivos.
Vivos momentos para vivir y recordar. Un hablar y no cansarte, una inesperada foto, una sonrisa al aparcar el coche, un beso fugaz semiescondido, un lecho sencillo de sueños que se hacen realidad, un roce de manos al conducir, una reserva de hotel, un beso de despedida, un “no te enganches”, un nuevo sentir, un despertar, un desear, un esperar que vuelva...
El sentido de tu canción. Duncan Dhu.
Hoy, este día ha vuelto a irse
sin atreverse a advertir:
"Quizás ya nunca vaya a volver,
sé que podréis pasar sin mí."
¿Dónde irá la luna a descansar
cuando ya no quede un sólo día más,
cuando el oro se esconda tras el carbón,
y en el suelo lo tengamos que dejar?
Hace tres días o seis semanas
el cielo no se iba a caer,
y hoy un trozo se ha derrumbado
sobre tu casa de papel.
¿Dónde está el sentido de tu canción
si no hay tiempo para poderla escuchar?
Algo suena en toda la región,
es el grito del tiempo que se va.
Na, na, na, na...
De tu guitarra sale un mensaje,
hay más recuerdos hoy que ayer,
y en el silencio corre tu vida,
ya no hay más tiempo que perder.
Es el grito de guerra de una canción
cuando nadie se preocupa por gritar,
las palabras se pierden en un rincón
cuando ya no queda tiempo para hablar.
¿Dónde está el sentido de tu canción
si no hay tiempo para poderla escuchar?
Algo suena en toda la región,
es el grito del tiempo que se va.
Na, na, na, na.
El sentido de tu canción. Duncan Dhu.
Comentario:
He caído aquí por casualidad, y tanto me ha impresionado lo poco que he leído que hasta me he decidido a hacer algo que no tengo por costumbre: escribir un comentario. Dejando a un lado la forma, que es bastante aceptable, el contenido me ha parecido muy bueno. Describes con gran acierto algo que no es solo un estado de ánimo tuyo, sino un proceso interior, un camino hacia algo -inevitablemente se trata de la felicidad- que, en cierto modo, muchos compartimos y experimentamos.
No he leído todo -prometo hacerlo-, pero la impresión que me llevo es que vas por buen camino, ¿estás de acuerdo? Al menos desde fuera se te ve sereno, ilusionado, y, supongo que feliz.
En fin, espero no haberme metido donde no me llaman. Y antes de acabar, te animo a que sigas escribiendo, lo haces muy bien ;)
No he leído todo -prometo hacerlo-, pero la impresión que me llevo es que vas por buen camino, ¿estás de acuerdo? Al menos desde fuera se te ve sereno, ilusionado, y, supongo que feliz.
En fin, espero no haberme metido donde no me llaman. Y antes de acabar, te animo a que sigas escribiendo, lo haces muy bien ;)
Comentario:
Ésa es una de mis canciones favoritas.
Me gusta tu blog, creo que estás en un proceso de "búsqueda". ¡Mucha Suerte!
Me gusta tu blog, creo que estás en un proceso de "búsqueda". ¡Mucha Suerte!
Comentario:
Preciosa la canción y hermoso poder dejar hablar a los sentidos y captar lo de tu alrededor. Y oye, has dicho la frase del año "En ocasiones veo...vivos"
Besitos
Besitos
Comentario:
Yo creo que lo más curioso es que ni siquiera me acordaba de qué es sentir esas cosas... Gracias.