SI TE ENCUENTRAS EN PELIGRO SÍLBAME Y YA VOY.
No tengo palabras.
Desde que decidí abrir las puertas de mi armario las mostré primero solo entreabiertas. Mas tarde aparecieron algo más abiertas. Y en los últimos días las he abierto de par en par, aunque lejos de casa.
Mi primera salida oficial, salvo discretos escarceos anteriores, estuvo protagonizada por el quitasueño, con el consabido enganche ya narrado en este diario.
Como posteriormente él mismo me aconsejara debería animarme a quedar en persona con la gente que fuera conociendo en Internet, a través del blog, y no eternizarme en conversaciones eternas de messenger, correo electrónico, o incluso llamadas telefónicas, porque lo importante era el contacto físico.
Y eso he ido haciendo poco a poco, a mi ritmo. Pero en sorprendente progresión. Conocer en persona a otros chicos, amigos recién llegados a mi corazón, que comparten inquietudes y vivencias existenciales conmigo.
Tras "el soltero de oro" llegó mi "critico favorito" y a continuación "piel delicada". Son las tres únicas personas que, de momento, he llegado a conocer y con las que he podido hablar mirando a sus ojos con normalidad y absoluta sinceridad sobre mi auténtico yo.
Cada encuentro, sin dudad enriquecedor, significó un comienzo, una realidad, y una ilusión.
El primero de ellos conllevó un descubrimiento, en sesión continua. El segundo un dialogo, sin carmelitas. El tercero un diamante, sin desayuno.
Nunca volveré a decir que tengo mala suerte.
No puedo tener mala suerte si comenzar y mantener este blog me ha ayudado a replantear muchas cosas de mi vida insatisfecha; si me ha hecho conocer el amor y el placer en una nueva dimensión; si me ha acercado a gente estupenda, con inquietudes, sana, de buen corazón, divertida, y entrañable; si me hace sentir mejor...
No puedo tener mala suerte si a estas alturas de mi vida, me rodeo de nuevos amigos como Arturo, Pedro, Edu, Marcos, Juan, Víctor, Richi, Rober y tantos otros. O llegue a conocer a otros varios que quizá en breve sean objeto de comentario en algún que otro post.
No puedo tener mala suerte si he tenido la ocasión de compartir seis maravillosos días en Madrid con una de las personas que mas me han impresionado en toda mi vida (a pesar de su juventud, a pesar de nuestra marcada diferencia de edad, a pesar de tener un carácter y personalidad muy distintos).
Hablo del tío mas marchoso de Madrid,.... mi cítrico preferido... luego Chiqui...
¿Qué puedo decir? Estoy impresionado.
Es un amigo fabuloso.
Me ha abierto las puertas de su corazón y me he sentido querido. He recibido cariño, afecto, simpatía, sinceridad, confidencias...
No es perfecto (nadie lo somos) pero lo que no tenga tan bueno debe ser él quien lo cuente. Mi intención aquí no es otra que mostrar satisfacción y orgullo por la amistad que nos une y por sus cosas buenas, aunque también las tenga malas, como cada hijo de vecino.
Porque, a pesar de todo, hemos debatido ideas y formas de pensar, polemizado y hasta discutido. Pero luego bastaba con mirarle a los ojos para verme envuelto de nuevo en su acogedora esencia, unos ojos preciosos que llegan a decir tanto sin estar acompañados por palabras...
Me ha dado consejos, abrazos, una sonrisa permanente, una caricia a tiempo, una sensación de bienestar a su lado, y hasta un buen rapapolvo si mi estado de ánimo se venía abajo.
Es generoso, divertido, ocurrente. Capaz de lo mas insólito. Tierno, valiente, decidido, responsable, auténtico, con las ideas muy claras. Muy cariñoso. Un chollo de niño, vamos, como muy bien le definió hace tiempo un compañero de fatigas festivaleras.
Es una de esas personas de las que merece la pena preocuparse, de las que te escuchan pero tambien te hablan claro, y de las que uno ha de contenerse para no susurrarle al oído, porque es de los que se hacen querer. Y eso es peligroso con lo sensible, tontito y melón que yo soy.
Solo me quedé con las ganas de participar de alguna de sus aficiones, o ir al cine a disfrutar de cualquier peli con palomitas y coca cola, o de verlo de marcha, porque en eso tiene que ser...
Como me llegó a decir un paisano “te arriesgas mucho...” Y sin embargo ahora puedo confirmar que no me equivoqué. Me ha hecho sentir tan bien...
He querido corresponder a su hospitalidad y cariñosa acogida con entrega y mi generosidad habitual, a pesar de los miedos y los nervios primeros que luego se convirtieron en confianza y alegría. Ha sido un auténtico placer.
Además le he regalado el DVD de Brokeback Mountain. Porque después de todo soy Enis.
Sin mi apodo, en un ambiente abierto y distendido, lleno de libertad y orgullo por ser como se es, he pasado una de las mejores semanas de toda mi vida, en compañía de un amigo y compañero fabuloso y he disfrutado y compartido con mi compañero de AVE de su mayor pasión, además de permitirnos a ambos conocer a su grupo de amigos ciertamente originales y un mundo de camerinos que apenas podía imaginar.
Música, espectáculos, arte, ambiente, comidas, copas, compañía... ¿qué mas se puede pedir?
Las respuestas son fáciles:
Que permanezca siempre en mi memoria.
Que la satisfacción por el encuentro sea compartida.
Que se pueda repetir.
Y que lo mismo que se coge cariño rápido a las personas espero esta vez no se pierda ese cariño también rápido, sino que permanezca.
Y que nunca llegue a ser objeto de su rencor, pues no creo que mi forma de ser y comportamiento sean merecedores de ello.
Si inventaran una pastilla para rebajar años, acercar kilómetros, etc, me la pedía. El lo sabe. Así sería todo más fácil para poder dedicarle el tiempo y la atención que se merece y compartir sinceridad, ilusiones, sueños y metas. Espero que pronto alguien, que no necesite de esa pastilla, se de cuenta. ¿Es que en Madrid están todos ciegos?
“Chiqui”, gracias por todo. Por todos y cada uno de los momentos que hemos compartido estos días. Traslada las gracias a tus amigos y familia por dejarse privar de tu compañía en mi favor. Disfruta de tus fiestorros (pero se prudente, con todo, ya sabes).
Y a ella (que me encantó, que lo sepas) ... dale muchos mimos de mi parte.
Recuerda siempre: si te encuentras en peligro, silbame y ya voy.
Pd. Maestro, va por usted.
Como alguien me dijo una vez: las cosas vienen como vienen y las toreamos siempre lo mejor que sabemos.
Un ejemplo que resume todo:
Ocurrió ya en el último toro. Volví la vista atrás al dejar el ruedo aquella tarde, para ovacionarte de forma mas privada aún en medio del gentío y la cuadrilla, pues poco me importaba entonces, pero ya no estabas.
Respondí tarde o quizás temía tu crítica a la corrida o el rechazo al cartel. Lo hubiera hecho igual incluso en otra plaza mas cercana, pues en ese momento solo me importaba el recuerdo de tu faena.
No pudo ser. O no supe hacerlo.
Como en otras ocasiones eludí la estocada en medio de suaves pases de mano y cintura, cuando me pedía el alma hacer el paseíllo completo contigo.
Y no dejar nunca de gritarte Ole.
Desde que decidí abrir las puertas de mi armario las mostré primero solo entreabiertas. Mas tarde aparecieron algo más abiertas. Y en los últimos días las he abierto de par en par, aunque lejos de casa.
Mi primera salida oficial, salvo discretos escarceos anteriores, estuvo protagonizada por el quitasueño, con el consabido enganche ya narrado en este diario.
Como posteriormente él mismo me aconsejara debería animarme a quedar en persona con la gente que fuera conociendo en Internet, a través del blog, y no eternizarme en conversaciones eternas de messenger, correo electrónico, o incluso llamadas telefónicas, porque lo importante era el contacto físico.
Y eso he ido haciendo poco a poco, a mi ritmo. Pero en sorprendente progresión. Conocer en persona a otros chicos, amigos recién llegados a mi corazón, que comparten inquietudes y vivencias existenciales conmigo.
Tras "el soltero de oro" llegó mi "critico favorito" y a continuación "piel delicada". Son las tres únicas personas que, de momento, he llegado a conocer y con las que he podido hablar mirando a sus ojos con normalidad y absoluta sinceridad sobre mi auténtico yo.
Cada encuentro, sin dudad enriquecedor, significó un comienzo, una realidad, y una ilusión.
El primero de ellos conllevó un descubrimiento, en sesión continua. El segundo un dialogo, sin carmelitas. El tercero un diamante, sin desayuno.
Nunca volveré a decir que tengo mala suerte.
No puedo tener mala suerte si comenzar y mantener este blog me ha ayudado a replantear muchas cosas de mi vida insatisfecha; si me ha hecho conocer el amor y el placer en una nueva dimensión; si me ha acercado a gente estupenda, con inquietudes, sana, de buen corazón, divertida, y entrañable; si me hace sentir mejor...
No puedo tener mala suerte si a estas alturas de mi vida, me rodeo de nuevos amigos como Arturo, Pedro, Edu, Marcos, Juan, Víctor, Richi, Rober y tantos otros. O llegue a conocer a otros varios que quizá en breve sean objeto de comentario en algún que otro post.
No puedo tener mala suerte si he tenido la ocasión de compartir seis maravillosos días en Madrid con una de las personas que mas me han impresionado en toda mi vida (a pesar de su juventud, a pesar de nuestra marcada diferencia de edad, a pesar de tener un carácter y personalidad muy distintos).
Hablo del tío mas marchoso de Madrid,.... mi cítrico preferido... luego Chiqui...
¿Qué puedo decir? Estoy impresionado.
Es un amigo fabuloso.
Me ha abierto las puertas de su corazón y me he sentido querido. He recibido cariño, afecto, simpatía, sinceridad, confidencias...
No es perfecto (nadie lo somos) pero lo que no tenga tan bueno debe ser él quien lo cuente. Mi intención aquí no es otra que mostrar satisfacción y orgullo por la amistad que nos une y por sus cosas buenas, aunque también las tenga malas, como cada hijo de vecino.
Porque, a pesar de todo, hemos debatido ideas y formas de pensar, polemizado y hasta discutido. Pero luego bastaba con mirarle a los ojos para verme envuelto de nuevo en su acogedora esencia, unos ojos preciosos que llegan a decir tanto sin estar acompañados por palabras...
Me ha dado consejos, abrazos, una sonrisa permanente, una caricia a tiempo, una sensación de bienestar a su lado, y hasta un buen rapapolvo si mi estado de ánimo se venía abajo.
Es generoso, divertido, ocurrente. Capaz de lo mas insólito. Tierno, valiente, decidido, responsable, auténtico, con las ideas muy claras. Muy cariñoso. Un chollo de niño, vamos, como muy bien le definió hace tiempo un compañero de fatigas festivaleras.
Es una de esas personas de las que merece la pena preocuparse, de las que te escuchan pero tambien te hablan claro, y de las que uno ha de contenerse para no susurrarle al oído, porque es de los que se hacen querer. Y eso es peligroso con lo sensible, tontito y melón que yo soy.
Solo me quedé con las ganas de participar de alguna de sus aficiones, o ir al cine a disfrutar de cualquier peli con palomitas y coca cola, o de verlo de marcha, porque en eso tiene que ser...
Como me llegó a decir un paisano “te arriesgas mucho...” Y sin embargo ahora puedo confirmar que no me equivoqué. Me ha hecho sentir tan bien...
He querido corresponder a su hospitalidad y cariñosa acogida con entrega y mi generosidad habitual, a pesar de los miedos y los nervios primeros que luego se convirtieron en confianza y alegría. Ha sido un auténtico placer.
Además le he regalado el DVD de Brokeback Mountain. Porque después de todo soy Enis.
Sin mi apodo, en un ambiente abierto y distendido, lleno de libertad y orgullo por ser como se es, he pasado una de las mejores semanas de toda mi vida, en compañía de un amigo y compañero fabuloso y he disfrutado y compartido con mi compañero de AVE de su mayor pasión, además de permitirnos a ambos conocer a su grupo de amigos ciertamente originales y un mundo de camerinos que apenas podía imaginar.
Música, espectáculos, arte, ambiente, comidas, copas, compañía... ¿qué mas se puede pedir?
Las respuestas son fáciles:
Que permanezca siempre en mi memoria.
Que la satisfacción por el encuentro sea compartida.
Que se pueda repetir.
Y que lo mismo que se coge cariño rápido a las personas espero esta vez no se pierda ese cariño también rápido, sino que permanezca.
Y que nunca llegue a ser objeto de su rencor, pues no creo que mi forma de ser y comportamiento sean merecedores de ello.
Si inventaran una pastilla para rebajar años, acercar kilómetros, etc, me la pedía. El lo sabe. Así sería todo más fácil para poder dedicarle el tiempo y la atención que se merece y compartir sinceridad, ilusiones, sueños y metas. Espero que pronto alguien, que no necesite de esa pastilla, se de cuenta. ¿Es que en Madrid están todos ciegos?
“Chiqui”, gracias por todo. Por todos y cada uno de los momentos que hemos compartido estos días. Traslada las gracias a tus amigos y familia por dejarse privar de tu compañía en mi favor. Disfruta de tus fiestorros (pero se prudente, con todo, ya sabes).
Y a ella (que me encantó, que lo sepas) ... dale muchos mimos de mi parte.
Recuerda siempre: si te encuentras en peligro, silbame y ya voy.
Pd. Maestro, va por usted.
Como alguien me dijo una vez: las cosas vienen como vienen y las toreamos siempre lo mejor que sabemos.
Un ejemplo que resume todo:
Ocurrió ya en el último toro. Volví la vista atrás al dejar el ruedo aquella tarde, para ovacionarte de forma mas privada aún en medio del gentío y la cuadrilla, pues poco me importaba entonces, pero ya no estabas.
Respondí tarde o quizás temía tu crítica a la corrida o el rechazo al cartel. Lo hubiera hecho igual incluso en otra plaza mas cercana, pues en ese momento solo me importaba el recuerdo de tu faena.
No pudo ser. O no supe hacerlo.
Como en otras ocasiones eludí la estocada en medio de suaves pases de mano y cintura, cuando me pedía el alma hacer el paseíllo completo contigo.
Y no dejar nunca de gritarte Ole.
Comentario:
El camino siempre parece mucho más difícil antes de empezarlo. Pero una vez en él siempre se encuentran paisajes y compañeros de viaje, para un trayecto o para largas jornadas, que hacen más llevadero ese camino. Ánimo. A seguir dejando estelas en el mar, Enis.
Comentario:
Claro q volvere! mala hierba nunca muere!!
Besos
Comentario:
ha sido genial lo q dijiste, has resumido tantas emociones en poco espacio...debemos confiar un poco más y conocer, aprender de la gente, arriesgar...
gracias tb x tu post en mi blog. todos pasamos x tormentas, a veces buenas, y creo q tu sentites una tormenta de emociones en madrid q valió la pena, de las q sirven.
un abrazote
gracias tb x tu post en mi blog. todos pasamos x tormentas, a veces buenas, y creo q tu sentites una tormenta de emociones en madrid q valió la pena, de las q sirven.
un abrazote
Comentario:
Aix, me alegra tanto leerte tio. siento no haberte posteado muxo ultimamnete, sabes qe estoy un poko perdido. Es la hostia que hayas venido a madrid y que hayas sido capaz d epasarlo tan bien en un ambiente tan hipócrita, sin sucumbir bajo el peso d eso neones y als mentirAS.
POCO MÁS, TANTO MÁS
MOLAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
POCO MÁS, TANTO MÁS
MOLAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
Comentario:
Sabes de esa sensación de felicidad contagiosa cuando lees que alguien que conoces (aunque sea mediante unas lineas en un blog) está alegre, disfruta, vamos qué también tiene su parte de felicidad? Pues es la sensación que he tenido mientras leía tu post!.
Un besote!.
Pd: eyy en tu último comment de mi blog se te notaba decaidillo!, animate que la vida no es que siga igual, es que somos nosotros los que tenemos que vivirla diferente! ;)
Un besote!.
Pd: eyy en tu último comment de mi blog se te notaba decaidillo!, animate que la vida no es que siga igual, es que somos nosotros los que tenemos que vivirla diferente! ;)
Comentario:
pues yo que me alegro de que te lo pasaras tan bien, y que disfrutaras como un enano, y ya ves que las cosas pueden cambiar de la noche a la mañana y que todo mejora.
1 abrazo!!
1 abrazo!!
Comentario:
Qué bonito es sentirte bien, sentir que encajas, sentir que tienes mucho qué decir y que muchos están dispuestos a escucharte, rebatirte o darte la razón. Es una gran sensación, es sentir que estás vivo.
Espero que permanezca en tu memoria por mucho mucho tiempo.
Un besote.
Espero que permanezca en tu memoria por mucho mucho tiempo.
Un besote.
Comentario:
a ese tipo de amistades lo mejor es guardarlas por siempre en el corazon =) ya que no se encuentran todos los dias.
me alegro de haberte encontrado por aqui.
besos.
me alegro de haberte encontrado por aqui.
besos.