El Centro del Desastre
La búsqueda de la manera de desengancharme completamente de ti
Acerca de
No me gusta describirme, porque no me gusta encajarme en algo... Soy lo que soy. Prefiero descubrir cómo es algo, a que me lo cuenten...
Sindicación
 
Reflexiones en voz alta
Nunca la he mirado a los ojos directamente. La he observado muchas veces, pero nunca nuestras miradas se han cruzado. La he escuchado reirse con mis bromas, notar su espectación por los gestos o las palabras que saldrían de mi boca, y nunca la miro.

Cuando nos encontramos de casualidad, saludo mirando a los demás. No la conozco nada más que de las conclusiones que saco observando. Es calladita, y a penas sé cuál es el tono de su voz. Pero siempre tiene una sonrisa en la boca, menos una vez que la vi llorando. No falla nunca, siempre que llego ahí está. Siempre al lado de su novia, creo que nunca la ví sola.

Me llama la atención porque es el tipo de persona que jamás pensaría que le gustan las mujeres, y que no le importa reconocerlo. El perfil que me he creado de ella, es de alguien paciente, que dice las cosas con ternura, cuidando no hacer daño a nadie. Del tipo de buena persona, de esas que te reconcilian con la vida.

Su novia no trasmite eso a simple vista, pero luego ves que en el fondo todos son corazas. Su novia, a simple vista, da la sensación de persona ruda. Una vez la escuché dirigirse a ella algo autoritaria. Y ella, sólo sonrió y dejó de hablar. Tuve la sensación de que se mantenía a la sombra. Dejando que el peso lo llevara su novia. Me recordó a la típica relación heterosexual del macho dominante. Pero fue una sensación pasajera.

Porque las he visto millones de veces mirándose, a escondidas, mientras todo el mundo discute sobre tal o cual cosa. Ellas están juntitas, intercambiando un lenguaje que conozco. Y hay quién pone en duda su relación, y yo pienso que no la han visto mirarse la una a la otra. Cómo se cuidan, y cómo a ojos de quién ha vivido eso, no pueden ocultarlo.

Intuyo, por comentarios, que al menos para ella es la primera vez. Y mientras la observo de lejos, me pregunto si su novia, es realmente quién le ha descubierto el amor femenino; y sonrío sin entenderlo... entonces, pienso que peco prejuzgando.

Cuando las veo, me hace recordar cosas que viví... Y deseo que el estado en el que viven ahora, les dure lo máximo posible. Porque me gusta su amor discreto, sin grandes manifestaciones, aun sabiendo que es público, se quieren en silencio y eso no lo ven todos. Por eso me gusta. Porque el resto sobra, son sólo dos. Y para mí, eso es lo importante y fundamental.

Quizás por eso, sé que no la puedo mirar a los ojos cuando me cruzo con ella. Por eso cuando le hablo, y sé que se rie a carcajadas, lo hago mirando hacia otra persona. Porque veo sus ojos de enamorada, de esa ternura que yo no creo tener, y me atraviesa.

...me recuerda todo aquello que fui, y ya no soy.
 
Comentario:
No, no es el caso... pero, vamos ¿no te puede llamar la atención alguien sin que tenga que gustarte necesariamente?
 
Comentario:
Ummmmm.... pues porque lo has aclarado al final, si no hubier dicho que es porque te gusta...
 
Comentario:
Lo que se ha sido una vez, se sigue siendo toda la vida... Sólo necesitas ese espejo en el que redescubrirlo...
No