El viaje (IV y V)
Me he propuesto terminar hoy de contaros mi viaje, que ya está bien... y centrarme en cosas que me están pasando por aquí que estoy dejando de narraros por seguir (aún) con Lisboa y su encanto, relato los dos días que me quedan del viaje:
- Lunes 17: Un día en el cual nos levantamos a una hora "normal" (nunca me ha gustado ese adjetivo). Los del hostal nos sentamos en una terracita tranquilamente a desayunar, mientras esperábamos que vinieran el resto del grupo. Una vez ya todos juntos, a la estación de tren y para Sintra. Dicha localidad está enclavada cerca de Lisboa, en plena sierra (un vergel, nada comparado con las sierras centro-peninsulares a las que estoy acostumbrado). Vimos los dos palacios, primero, mientras nos llovia, el de las famosas chimeneas (muy bonito), para después de comer ir al Palacio 'da Pena' (un complejo de jardines paisajísticos y palacio romántico del siglo XIX) impresionante y encantador, de película, además, tuvimos la suerte de verlo con niebla con lo cual su encanto era mayor.
De regreso a Lisboa, a acicalarse y vuelta a salir. Mi amiga, nos tenía preparada una salida fadista, cenamos y nos hicimos un hueco en una mesa de 'La tasca do Chico' un local típico, donde se cantan Fados, entre licor de Beirao, cigarrillos 'Portugues' y, tal y como me imaginé, envueltos en una semi-penumbra oimos tristes historias cantadas por voces privilegiadas, acompañadas por guitarras portuguesas, hasta bien entrada la noche, una velada inolvidable.
- Martes 18: Último día, último paseo, charla en el 'Café Brasil' (foto con Pessoa includa), compra de recuerdos y a casa de Mercedes (amiga y anfitriona de la visita) a comer. Pasamos toda la tarde en su casa, cantando desde jotas hasta flamenco (quien sabe, que no yo) y escuchando (de boca de su autora) reflexivos poemas y relatos que pronto espero que vean la luz (muchísimas gracias Mercedes, por regalarnos el placer de oirlos con tu voz). Rematamos el día en un local de jazz tomando una copa tranquilamente y pronto para el hostal, pues llovía, estabamos agotados y nos esperaba el camino de vuelta a nuestras diversas realidades personales.
- Miércoles 19: Tras cuatro horas en el aeropuerto (dos de ellas por el retraso) vuelo para Madrid, luego su atestado metro, el estres de Atocha y llegada a Cuenca. Ducha en casa de una amiga y el resto del miércoles ya lo conocéis, pues tuve un momento para comunicaros que había vuelto.
Tengo pendiente de escribir por aquí varias cosas, aún me quedan tres listas (no me he olvidado de ellas), la semana santa, la semana pasada, lo que llevaremos de ésta hasta que vuelva a escribir, e ideas y pensamientos que me están surgiendo últimamente, ya lo iré viendo.
Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.
- Lunes 17: Un día en el cual nos levantamos a una hora "normal" (nunca me ha gustado ese adjetivo). Los del hostal nos sentamos en una terracita tranquilamente a desayunar, mientras esperábamos que vinieran el resto del grupo. Una vez ya todos juntos, a la estación de tren y para Sintra. Dicha localidad está enclavada cerca de Lisboa, en plena sierra (un vergel, nada comparado con las sierras centro-peninsulares a las que estoy acostumbrado). Vimos los dos palacios, primero, mientras nos llovia, el de las famosas chimeneas (muy bonito), para después de comer ir al Palacio 'da Pena' (un complejo de jardines paisajísticos y palacio romántico del siglo XIX) impresionante y encantador, de película, además, tuvimos la suerte de verlo con niebla con lo cual su encanto era mayor.
De regreso a Lisboa, a acicalarse y vuelta a salir. Mi amiga, nos tenía preparada una salida fadista, cenamos y nos hicimos un hueco en una mesa de 'La tasca do Chico' un local típico, donde se cantan Fados, entre licor de Beirao, cigarrillos 'Portugues' y, tal y como me imaginé, envueltos en una semi-penumbra oimos tristes historias cantadas por voces privilegiadas, acompañadas por guitarras portuguesas, hasta bien entrada la noche, una velada inolvidable.
- Martes 18: Último día, último paseo, charla en el 'Café Brasil' (foto con Pessoa includa), compra de recuerdos y a casa de Mercedes (amiga y anfitriona de la visita) a comer. Pasamos toda la tarde en su casa, cantando desde jotas hasta flamenco (quien sabe, que no yo) y escuchando (de boca de su autora) reflexivos poemas y relatos que pronto espero que vean la luz (muchísimas gracias Mercedes, por regalarnos el placer de oirlos con tu voz). Rematamos el día en un local de jazz tomando una copa tranquilamente y pronto para el hostal, pues llovía, estabamos agotados y nos esperaba el camino de vuelta a nuestras diversas realidades personales.
- Miércoles 19: Tras cuatro horas en el aeropuerto (dos de ellas por el retraso) vuelo para Madrid, luego su atestado metro, el estres de Atocha y llegada a Cuenca. Ducha en casa de una amiga y el resto del miércoles ya lo conocéis, pues tuve un momento para comunicaros que había vuelto.
Tengo pendiente de escribir por aquí varias cosas, aún me quedan tres listas (no me he olvidado de ellas), la semana santa, la semana pasada, lo que llevaremos de ésta hasta que vuelva a escribir, e ideas y pensamientos que me están surgiendo últimamente, ya lo iré viendo.
Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.
Comentario:
Me han encantado tu cronica y con ese final de cuento visitando esos castillos increibles que a mi me gustaron tanto! Te llevas muy buenos recuerdos que seguramente te haran volver.....cosas que yo tambien deseo!
Se bueno ;-)
Se bueno ;-)
Comentario:
Esta mañana tenia un comentario larguiiiiiiiiisimo y al dar a aceptar no se ha guardado, me ha dadio una rabia tremenda, llevamos unos días con el servidor fatal, si esto continua me cambio, oju! q agusto me he quedado!
Te decía que veo que el viaje ha sido completito, habeis tenido fiesta, ruta turística y discusión incluida, para tanto fue???? ya me imagino a los portugueses flipando diciendo q si no habeis tenido tiempo de discutirlo en españa jajaja, espero poder visitar algun día todos esos lugares, si voy te preguntaré a ti, con todo lo q has visto sabrás aconsejarnos bien.
Gracias x comentar a María y decir todas esas cosas de mí... :)
Si no fueras gay y yo lesbiana me casaría contigo jajajajaja
Te decía que veo que el viaje ha sido completito, habeis tenido fiesta, ruta turística y discusión incluida, para tanto fue???? ya me imagino a los portugueses flipando diciendo q si no habeis tenido tiempo de discutirlo en españa jajaja, espero poder visitar algun día todos esos lugares, si voy te preguntaré a ti, con todo lo q has visto sabrás aconsejarnos bien.
Gracias x comentar a María y decir todas esas cosas de mí... :)
Si no fueras gay y yo lesbiana me casaría contigo jajajajaja
Comentario:
Yo he estado un montón de veces en Lisboa y no he ido a esos sitios tan interesantes, la ventaja que tu tienes es que conoces gente que vive allí, lo cual siempre aporta mucho, pero me tomo nota para mi próxima visita que sera seguramente este mismo mes.
Saludos
Saludos
Comentario:
Alquien dijo....las personas no dejan de sorprenderte..pues yo puedo decir eso de ti!!..Lisboa menina, hermosa!!como dice el fado!!pero mas hermoso ( y esto suena muy conquense= hermosón ) es poder haber hecho este viaje con mis amigos de Cuenca, a los cuales a unos conocia mas, y lo sabes, que a otros. Este fumador, y esta fumadora..que no me quedo corta esta descubriendo a alguien que tiene mucho que decir...y que no deja de aportar cosas a los demás..eres la wikipedia personificada...!!!jejej..y aunque hace tiempo que no te veo...vos vale mucho..y aun leyendo tu blog me doy cuenta más de eso!!Ole Ole dos Soles!!....Y buen viaje y buenos recuerdos....nos quedan de Lisboa.Nos vemos,un besin.
Comentario:
Jo, que envidia me das! ni te lo puedes imaginar.
Me he hecho un copy/paste de tus posts y me los guardo para cuando vaya (es una vergüenza pero no conozco Lisboa); de esta manera es como si me enseñases tú la ciudad. En cuanto tenga un hueco me las piro para allí, me lo prometo.
Un abrazo cicerone!
Me he hecho un copy/paste de tus posts y me los guardo para cuando vaya (es una vergüenza pero no conozco Lisboa); de esta manera es como si me enseñases tú la ciudad. En cuanto tenga un hueco me las piro para allí, me lo prometo.
Un abrazo cicerone!