LA DESPEDIDA
Hala! Ya he despedido a una soltera más. Van dos y como sigamos así no voy a ganar para bodas. (Que digo yo que podrían ponerse de acuerdo y organizan una boda simultánea).
Ahora toca hacer balance del finde y repasar acontecimientos. (Por si alguien lo lee, aviso que puede ser algo largo. Entenderé que se retire a medio camino).
VIERNES: Salgo de trabajar y me subo en mi cochecito rumbo a los madriles. Cuando por fin llego (AUTOVIA HUESCA-LÉRIDA YA!), le pido a mis tíos las llaves de casa de mi prima antes de que se marchen por la mañana a Murcia. Asustada, escucho la siguiente conversación:
- Oye L, ¿estas son las llaves de tu hija?
- Creo que sí, pero no estoy seguro
- Bueno, supongo que deben ser estas. Toma Dre, las llaves.
SABADO: Reencuentro con las amigas. Yo, como tía orgullosa y cayéndoseme la baba, enseño la foto de mi sobrina (la llevo en el móvil; es una ecografía 3D y se ve a la pitufa como si ya hubiese nacido).
Empiezan las actividades de la despedida: paintball (joder si pican las pelotitas de los güebs), paella (lo mejor de la jornada) y tirolinas (yo me quedé con la embarazada, haciéndome fotos “de perfiles” y echándome unas risas). Cuando acabamos (con el tiempo pegado al culo, para no variar), me dejan cerca de casa de mi prima y allá voy yo con mi maletita.
Llego al portal, saco las llaves y ¡LA MADRE QUE ME PARIÓ! ¡La puerta no se abre! Llamo a mi primo para preguntarle si él sabía si las llaves que me habían dado eran las buenas, y si no que me trajese su copia. Le oigo: “mamá, ¿qué llaves le has dado a Dre?” ¡No me jodas que estás en Murcia con tus padres! En ese momento se me caen las tetas al suelo de pura desesperación. Mi prima en Valencia sin cobertura y el resto de poseedores de llaves, en Murcia. Empiezo a llamar a timbres hasta que un alma caritativa me abre. ¡Menos mal! Por lo menos la del piso es la buena. Empiezo a registrar en busca de llaves y encuentro: un condón (no me hace falta), un plano de Lisboa (lo tendré en cuenta), un caramelo (pa`dentro), dos llaves iguales sueltas y un llaverito con otras dos de candado. Por fin consigo hablar con mi prima, que insiste en que es imposible que no pueda abrir la puerta. Le juro y le perjuro que hasta en los pueblos tenemos cerraduras. Me dice que a una mala, abra la reja (el llaverito) y entre por la ventana, que ella lo hace mucho. “¿Pero cómo voy a entrar por la ventana, en un Madrid, a las tantas de la mañana? ¿Quieres que me encierren o qué?” Salgo al pasillo y con cara de buena chica llamo de puerta en puerta pidiendo una llave del portal. Curiosamente, nadie puede dejarme una copia aunque si pudiesen lo harían de buen grado (JA!). Tomo una decisión: entraré por la ventana y si me enchironan, mi prima pagará la fianza y me mantendrá durante un año.
Ya llego tarde a la cena y ni siquiera me he duchado. Me meto en el agua tan deprisa que casi entro con las bragas puestas. Me voy a lavar los dientes y ¡MIERDA!. Me he dejado el dentífrico. No pasa nada. ¿Quién no tiene un tubo de reserva en casa? Mi prima, evidentemente.
Tomo otra decisión. Unto el cepillo de dientes con la pastilla de jabón del lavabo. ¡DIOS! ¡ESTO SABE A RAYOS! Paso de hacer gárgaras, de respirar y de decir una sola palabrota más en mi vida, no sea que me vuelvan a lavar la boca con jabón. Por lo menos tengo la boca limpita.
Subo la persiana y abro la ventana por la que tendré que entrar luego. Compruebo que las llaves abren la reja (he aprendido). Salgo pitando de casa, hablando con mi novia que me dice que me calme mientras ella se parte el culo.
Llego a la cena hora y media tarde y echando espuma por la boca (parece ser que con las prisas no me enjuagué bien).
Me dan una careta de vaca y un chupa-chups con forma de pene. Están locas si piensan que me voy a meter eso en la boca, aunque la careta me la puse un ratito.
Llego a casa a las 4 de la mañana. Miro a derecha y a izquierda mientras tarareo “misión imposible”. Un árbol tapa la ventana. La abro y me encaramo al alfeizar. No veo ni torta. Busco un hueco donde saltar. Veo una silla, me apoyo, salto, la silla se vence y me caigo de morros encima de la mesa (no había bebido nada de nada, que conste). Maldigo en una lengua que desconocía. Creo que era hebreo. Me duele la pierna una jartá. ¡MENUDO OSTIÓN! A parte del moratón de 5x5 cm (juro que no exagero) tengo una especie de chichón en la pierna de aquí no te menees.
DOMINGO: Viene mi novia y me trae, bendita sea, pasta de dientes. Nos vamos a cenar y a echar unos traguicos por los madriles. Ya se me ha olvidado la pierna, las llaves y todo. Sólo pienso en la sonrisa de oreja a oreja que tengo (aunque luego tenga que volver a entrar por la ventana).
LUNES: De vuelta a casa, con dolores pero riéndome de todo.
Y ayer tocó trabajar subida en una barca, surcando las aguas del Ebro. Esto ya si que es lo último. Me encanta mi trabajo. Aunque no sepa aún si cobraré este mes.
Ahora toca hacer balance del finde y repasar acontecimientos. (Por si alguien lo lee, aviso que puede ser algo largo. Entenderé que se retire a medio camino).
VIERNES: Salgo de trabajar y me subo en mi cochecito rumbo a los madriles. Cuando por fin llego (AUTOVIA HUESCA-LÉRIDA YA!), le pido a mis tíos las llaves de casa de mi prima antes de que se marchen por la mañana a Murcia. Asustada, escucho la siguiente conversación:
- Oye L, ¿estas son las llaves de tu hija?
- Creo que sí, pero no estoy seguro
- Bueno, supongo que deben ser estas. Toma Dre, las llaves.
SABADO: Reencuentro con las amigas. Yo, como tía orgullosa y cayéndoseme la baba, enseño la foto de mi sobrina (la llevo en el móvil; es una ecografía 3D y se ve a la pitufa como si ya hubiese nacido).
Empiezan las actividades de la despedida: paintball (joder si pican las pelotitas de los güebs), paella (lo mejor de la jornada) y tirolinas (yo me quedé con la embarazada, haciéndome fotos “de perfiles” y echándome unas risas). Cuando acabamos (con el tiempo pegado al culo, para no variar), me dejan cerca de casa de mi prima y allá voy yo con mi maletita.
Llego al portal, saco las llaves y ¡LA MADRE QUE ME PARIÓ! ¡La puerta no se abre! Llamo a mi primo para preguntarle si él sabía si las llaves que me habían dado eran las buenas, y si no que me trajese su copia. Le oigo: “mamá, ¿qué llaves le has dado a Dre?” ¡No me jodas que estás en Murcia con tus padres! En ese momento se me caen las tetas al suelo de pura desesperación. Mi prima en Valencia sin cobertura y el resto de poseedores de llaves, en Murcia. Empiezo a llamar a timbres hasta que un alma caritativa me abre. ¡Menos mal! Por lo menos la del piso es la buena. Empiezo a registrar en busca de llaves y encuentro: un condón (no me hace falta), un plano de Lisboa (lo tendré en cuenta), un caramelo (pa`dentro), dos llaves iguales sueltas y un llaverito con otras dos de candado. Por fin consigo hablar con mi prima, que insiste en que es imposible que no pueda abrir la puerta. Le juro y le perjuro que hasta en los pueblos tenemos cerraduras. Me dice que a una mala, abra la reja (el llaverito) y entre por la ventana, que ella lo hace mucho. “¿Pero cómo voy a entrar por la ventana, en un Madrid, a las tantas de la mañana? ¿Quieres que me encierren o qué?” Salgo al pasillo y con cara de buena chica llamo de puerta en puerta pidiendo una llave del portal. Curiosamente, nadie puede dejarme una copia aunque si pudiesen lo harían de buen grado (JA!). Tomo una decisión: entraré por la ventana y si me enchironan, mi prima pagará la fianza y me mantendrá durante un año.
Ya llego tarde a la cena y ni siquiera me he duchado. Me meto en el agua tan deprisa que casi entro con las bragas puestas. Me voy a lavar los dientes y ¡MIERDA!. Me he dejado el dentífrico. No pasa nada. ¿Quién no tiene un tubo de reserva en casa? Mi prima, evidentemente.
Tomo otra decisión. Unto el cepillo de dientes con la pastilla de jabón del lavabo. ¡DIOS! ¡ESTO SABE A RAYOS! Paso de hacer gárgaras, de respirar y de decir una sola palabrota más en mi vida, no sea que me vuelvan a lavar la boca con jabón. Por lo menos tengo la boca limpita.
Subo la persiana y abro la ventana por la que tendré que entrar luego. Compruebo que las llaves abren la reja (he aprendido). Salgo pitando de casa, hablando con mi novia que me dice que me calme mientras ella se parte el culo.
Llego a la cena hora y media tarde y echando espuma por la boca (parece ser que con las prisas no me enjuagué bien).
Me dan una careta de vaca y un chupa-chups con forma de pene. Están locas si piensan que me voy a meter eso en la boca, aunque la careta me la puse un ratito.
Llego a casa a las 4 de la mañana. Miro a derecha y a izquierda mientras tarareo “misión imposible”. Un árbol tapa la ventana. La abro y me encaramo al alfeizar. No veo ni torta. Busco un hueco donde saltar. Veo una silla, me apoyo, salto, la silla se vence y me caigo de morros encima de la mesa (no había bebido nada de nada, que conste). Maldigo en una lengua que desconocía. Creo que era hebreo. Me duele la pierna una jartá. ¡MENUDO OSTIÓN! A parte del moratón de 5x5 cm (juro que no exagero) tengo una especie de chichón en la pierna de aquí no te menees.
DOMINGO: Viene mi novia y me trae, bendita sea, pasta de dientes. Nos vamos a cenar y a echar unos traguicos por los madriles. Ya se me ha olvidado la pierna, las llaves y todo. Sólo pienso en la sonrisa de oreja a oreja que tengo (aunque luego tenga que volver a entrar por la ventana).
LUNES: De vuelta a casa, con dolores pero riéndome de todo.
Y ayer tocó trabajar subida en una barca, surcando las aguas del Ebro. Esto ya si que es lo último. Me encanta mi trabajo. Aunque no sepa aún si cobraré este mes.
Comentario:
Sí.. no sé que pasa pero a mis amigas tambiñen les está dando por casarse.. Es una cosa.. Pero bueno, se las ve felices y yo me alegro por ellas.
Hacia tiempo que estabas perdida. Gracias pro volver.
Hacia tiempo que estabas perdida. Gracias pro volver.
Comentario:
Jajajaja..... lo de la llave ha sido bueno, pero lo del jabón...iosssss.... si ya de por si recien lavado los dientes cualquier cosa que te tomes sabe a rayos, no veas después de usar una pastilla de jabón :-s...
Lo tuyo es mu grave... pero bueno, al menos lo pasaste bien, no?.. q eso es lo importante..
Saludos
Lo tuyo es mu grave... pero bueno, al menos lo pasaste bien, no?.. q eso es lo importante..
Saludos