Que bonita es la amistad
Tengo unas amigas que son lo peor de lo peor. Disfrutan torturándome.
Ayer, en medio de la conversación via e-mail matutina diaria, recibí un correo que decía: "ahora que L nos va a hacer tías...." ¡Quietas paradas! ¡¿Cómo que L nos va a hacer tías?! Joer, no respondió ninguna. Sólo hacían que irse por los cerros de Úbeda y sacar balones fuera, que si "no te pongas nerviosa", "pero de qué estás hablando", "tienes algo que contarnos", "quedamos para tomar un café"....
Estaba atacada de los nervios, porque además como la 'supuesta' embarazada estaba trabajando fuera, no decía ésta boca es mía.
Total, que se tiraron toda la mañana y toda la tarde haciéndome luz de gas, liándome de mala manera para hacerme creer que era la hermana de L y no L la que estaba embarazada. El último e-mail que recibí decía: "puedes dormir tranquila esta noche". Así que ya me quedé mejor.
Pero ésta mañana han vuelto las comedias, porque L ha leído todos los correos y otra vez con el cachondeito. Al final, le ha parecido cruel y despiadado y me lo ha confirmado: está embarazada. ¡Qué cabronas!!!!
A la hora de comer me ha llamado R. (les pondría apodos, pero son demasiadas). Nada más descolgar me he escuchado sus carcajadas y ella un 'cabrona' en toda regla. L no quería decirmelo por e-mail ni por teléfono y entre todas decidieron esperar a cuando vengan a verme en dos o tres semanas (soy la única que vive fuera, a 500 km), y así poder deleitarse con el careto blanco y de gilipollas que se me ha quedado.
Me hicieron lo mismo cuando se casó. Lo sabían todas dos semanas antes que yo. Tuvieron la sangre fría suficiente como para jugar conmigo hasta que fui a verlas (si a alguna se le escapaba alguna pista se ocupaban muy mucho de liarlo todo) y comiendo en un restaurante L, después de llenarme el vaso de vino me dijo: "no te pongas nerviosa, pero este año vas a tener que entrar dos veces a la iglesia: una por tu hermano y otra por mí". ¡Ánda que no se rieron de mí! (Hasta la camarera se reía del shock que sufrí). Entré a la iglesia, la ví toda guapísima y me fui al bar de enfrente a comerme unos pistachos con los novios de P. y M. (Ella ya sabe, igual que las demás, que esos tres minutos dentro de la iglesia fueron un auténtico suplicio).
A L le he prometido que cuando vengan, ella dormirá en la cama grande y las demás debajo de un puente.
Ya se ha puesto en marcha 'la máquina'. Ahora empezarán a caer todas como moscas (ya me han dejado entrever que este verano voy a tener que volver a vestirme de pitiminí). Y yo me estreso muchísimo cuando me dicen: "y tú a qué esperas" (Su Alteza), "la siguiente en hacernos titas tienes que ser tú" (R, cabr...), "cuidado que eso se pega" (A) y "si es que en una casa tiene que haber niños ¿cuándo piensas hacerme abuela?". La última será mi madre en cuanto se lo cuente. Ya me dice cuando ve a un churumbel por la calle "¿no te parece mono?" "¿no te apetece tener uno?". Coño! Ni que fuera un gato. Que no me gustan los niños, aunque por algun extraño fenómeno de la naturaleza yo los atraiga (también a los borrachos y a los drogadictos, será la colonia a granel que me pongo).
Ay, pues eso. Que voy a ser 'tía'.
NOTA: Me han pagado las vacaciones que me quedaban del año pasado (las del anterior las doy por perdidas). Estoy más contenta que unas castañuelas y me quema el dinero en las manos. Uy, que poco me va a durar....(librerias, tiendas de discos y de articulos de montaña, id engrasando las cajas registradoras)
Ayer, en medio de la conversación via e-mail matutina diaria, recibí un correo que decía: "ahora que L nos va a hacer tías...." ¡Quietas paradas! ¡¿Cómo que L nos va a hacer tías?! Joer, no respondió ninguna. Sólo hacían que irse por los cerros de Úbeda y sacar balones fuera, que si "no te pongas nerviosa", "pero de qué estás hablando", "tienes algo que contarnos", "quedamos para tomar un café"....
Estaba atacada de los nervios, porque además como la 'supuesta' embarazada estaba trabajando fuera, no decía ésta boca es mía.
Total, que se tiraron toda la mañana y toda la tarde haciéndome luz de gas, liándome de mala manera para hacerme creer que era la hermana de L y no L la que estaba embarazada. El último e-mail que recibí decía: "puedes dormir tranquila esta noche". Así que ya me quedé mejor.
Pero ésta mañana han vuelto las comedias, porque L ha leído todos los correos y otra vez con el cachondeito. Al final, le ha parecido cruel y despiadado y me lo ha confirmado: está embarazada. ¡Qué cabronas!!!!
A la hora de comer me ha llamado R. (les pondría apodos, pero son demasiadas). Nada más descolgar me he escuchado sus carcajadas y ella un 'cabrona' en toda regla. L no quería decirmelo por e-mail ni por teléfono y entre todas decidieron esperar a cuando vengan a verme en dos o tres semanas (soy la única que vive fuera, a 500 km), y así poder deleitarse con el careto blanco y de gilipollas que se me ha quedado.
Me hicieron lo mismo cuando se casó. Lo sabían todas dos semanas antes que yo. Tuvieron la sangre fría suficiente como para jugar conmigo hasta que fui a verlas (si a alguna se le escapaba alguna pista se ocupaban muy mucho de liarlo todo) y comiendo en un restaurante L, después de llenarme el vaso de vino me dijo: "no te pongas nerviosa, pero este año vas a tener que entrar dos veces a la iglesia: una por tu hermano y otra por mí". ¡Ánda que no se rieron de mí! (Hasta la camarera se reía del shock que sufrí). Entré a la iglesia, la ví toda guapísima y me fui al bar de enfrente a comerme unos pistachos con los novios de P. y M. (Ella ya sabe, igual que las demás, que esos tres minutos dentro de la iglesia fueron un auténtico suplicio).
A L le he prometido que cuando vengan, ella dormirá en la cama grande y las demás debajo de un puente.
Ya se ha puesto en marcha 'la máquina'. Ahora empezarán a caer todas como moscas (ya me han dejado entrever que este verano voy a tener que volver a vestirme de pitiminí). Y yo me estreso muchísimo cuando me dicen: "y tú a qué esperas" (Su Alteza), "la siguiente en hacernos titas tienes que ser tú" (R, cabr...), "cuidado que eso se pega" (A) y "si es que en una casa tiene que haber niños ¿cuándo piensas hacerme abuela?". La última será mi madre en cuanto se lo cuente. Ya me dice cuando ve a un churumbel por la calle "¿no te parece mono?" "¿no te apetece tener uno?". Coño! Ni que fuera un gato. Que no me gustan los niños, aunque por algun extraño fenómeno de la naturaleza yo los atraiga (también a los borrachos y a los drogadictos, será la colonia a granel que me pongo).
Ay, pues eso. Que voy a ser 'tía'.
NOTA: Me han pagado las vacaciones que me quedaban del año pasado (las del anterior las doy por perdidas). Estoy más contenta que unas castañuelas y me quema el dinero en las manos. Uy, que poco me va a durar....(librerias, tiendas de discos y de articulos de montaña, id engrasando las cajas registradoras)