Tarde de sábado
No entiendo la fijación que tiene la gente con darme de comer, ¡que no estoy delgada coño!. Yo encantada de la vida, para que nos vamos a engañar, pero es que caramba, como sigamos así no voy a poder estarme quieta ni un minuto o me voy a poner como un tonel.
Anoche me dio de comer y de cenar mi hermano (sin yo decir nada, que conste) y hoy me ha dado de merendar Su Alteza.
La verdad es que con ella había quedado a tomarme un café (me ha llamado a mediodia y me ha despertado), pero cuando he salido de casa y he empezado a buscar mi coche me he acordado de que no lo tenía. He tenido que ir andando y su casa está a media hora de la mía (me ha venido bien, para hacer hueco a todo lo que me he comido). Cuando he llegado me tenían preparada una merendola que más que un café de una tarde de sábado, parecía una fiesta de cumpleaños de un crío.
Hablando de crios. Ahora, además de la niña de siete años, tiene fijación conmigo el niño de tres. Yo creo que huelen mi miedo y me acosan por eso.
Mientras me tomaba mis cafelitos y mis crepes rellenos de chocolate, los tenía a los dos mirándome fíjamente. La niña venga a preguntarme cosas y el niño dándole vueltas a mi café y echándome azúcar cuando se lo pedía (y trayéndome agua, y doblando mi servilleta...). Su madre mientras le decía: "ay hijo mío, tú también no, que no es un buen ejemplo!".
Que me levantaba, ya tenía al niño enganchado a la pierna (menos mal que pesa na' y puedo con él), y la niña cogiéndome de la mano. Que me sentaba, los dos encima mío, uno en cada pierna. Lo curioso es que de vez en cuando les daba por darme besos. Está claro que los niños son masocas. Cuanto peor los tratas, más cariño te cojen.
Pero esto no se lo voy a contar a mi hermano, que el otro día le dije que la hija de Su Alteza quiere ser como yo de mayor (animalico, que ignorante) y me dijo: "uy, que poco tiempo vas a pasar con tu sobrino....a ver si también va a querer ser como tú....". Que cabrón! (Pero se jorobó cuando le corregí y le dije: "con mi sobrina y ahijada, querrás decir")
Anoche me dio de comer y de cenar mi hermano (sin yo decir nada, que conste) y hoy me ha dado de merendar Su Alteza.
La verdad es que con ella había quedado a tomarme un café (me ha llamado a mediodia y me ha despertado), pero cuando he salido de casa y he empezado a buscar mi coche me he acordado de que no lo tenía. He tenido que ir andando y su casa está a media hora de la mía (me ha venido bien, para hacer hueco a todo lo que me he comido). Cuando he llegado me tenían preparada una merendola que más que un café de una tarde de sábado, parecía una fiesta de cumpleaños de un crío.
Hablando de crios. Ahora, además de la niña de siete años, tiene fijación conmigo el niño de tres. Yo creo que huelen mi miedo y me acosan por eso.
Mientras me tomaba mis cafelitos y mis crepes rellenos de chocolate, los tenía a los dos mirándome fíjamente. La niña venga a preguntarme cosas y el niño dándole vueltas a mi café y echándome azúcar cuando se lo pedía (y trayéndome agua, y doblando mi servilleta...). Su madre mientras le decía: "ay hijo mío, tú también no, que no es un buen ejemplo!".
Que me levantaba, ya tenía al niño enganchado a la pierna (menos mal que pesa na' y puedo con él), y la niña cogiéndome de la mano. Que me sentaba, los dos encima mío, uno en cada pierna. Lo curioso es que de vez en cuando les daba por darme besos. Está claro que los niños son masocas. Cuanto peor los tratas, más cariño te cojen.
Pero esto no se lo voy a contar a mi hermano, que el otro día le dije que la hija de Su Alteza quiere ser como yo de mayor (animalico, que ignorante) y me dijo: "uy, que poco tiempo vas a pasar con tu sobrino....a ver si también va a querer ser como tú....". Que cabrón! (Pero se jorobó cuando le corregí y le dije: "con mi sobrina y ahijada, querrás decir")
Comentario:
Yo con los niños soy un desastre, se ve que no somos compatibles pero me preocupa que en los ultimos tiempos empezamos a llevarnos bien aunque mi instinto maternal continua brillando por su ausencia...