Flynn's space
Maybe I'm crazy Maybe you're crazy Maybe we're crazy Probably
Acerca de
Flynn Paciente, divertido, amigo de mis amigos y, de momento, con bastantes cosas que aclarar en mi vida
Contador Gratis flynn_blog@hotmail.com
Sindicación
 
Después de tanto tiempo...
O tampoco tanto. Simplemente el tiempo que cada uno considera que necesita. Piensas que pueden ser unos días y al final te das cuenta que dejas casi abandonadas ciertas cosas.

Tiempo en el que buscas. Distintas cosas, distinta gente, distintos ambientes, y te das de bruces con algo que no es lo que esperabas. Piensas que buscas algo a lo que quieres poner un momento determinado, encontrando simplemente nada.

Puedes haber salido 20 días seguidos hasta las 6 de la mañana, disfrutando de un tiempo que una vez más llene lo que desde hacía bastante no llenaba.

Puedes haber reído, bailado, enloquecido, bebido, disfrutado, amado, llorado, experimentado, avanzado, decidido, mentido, ocultado, pillado…

Puedes incluso haber hablado con quien juraste no volverías a hacerlo por peligro de derrumbe emocional propio incluido.

Puedes haber hecho todo esto, y seguir exactamente igual.

Aún hoy, después de haber retomado esto no creo que me haya llenado ni lo más mínimo.
Estoy cambiando. Me lo noto y me lo notan. Y precisamente no me dicen que para mejor. Eso, de todas formas, lo tendré que decidir yo.
¿Quizás lo estoy haciendo porque me niego a que el tiempo pase exactamente igual que estos 20 años que llevo ya pasados? Me doy la vuelta y me enorgullezco de muchas cosas que he hecho y he conseguido por mí mismo. Ahora quiero seguir haciéndolo, pero no se me puede pretender que todo siga igual, puesto que para que las cosas cambien se necesitan precisamente eso: cambios
Por de pronto, vuelta a Madrid, retomando cierta rutina que el hecho de tener el examen del carnet de conducir la semana que viene y mis amigos de toda la vida aquí conlleva.
Tiempo para volver a coger con fuerzas otros tiempos.
 
De lo que me gusta complicarme...
Llevo casi una semana de vacaciones. Vacaciones físicas, en donde tengo la sensación de que estoy perdiendo el tiempo. Tenía claro que algunos días iban a ser para mí. Necesitaba “desconectar” de todo el mundo y dedicarme el tiempo a mí mismo. Lo único que estoy consiguiendo es dejar de quererlo para mí.
Y es que necesito unas vacaciones mentales.
Desde siempre he tendido a sopesar demasiado “el contra” de todo, hasta el punto de no ser realista y ver absolutamente todo desde el punto de vista negativo.
¿Estrategia para estar preparado ante lo peor? ¿Mecanismo de defensa contra posibles ostiones en mi vida? Ponedle el nombre que queráis. Pero da unos dolores de cabeza descomunales…
¿Y por qué ahora? Porque debo tener un subconsciente medio gilipollas que le gusta martirizarme (paso la pelota y me justifico de mi “autoflagelamiento” de paso) y que cuando no tiene “la medicina” que le mantenga ocupado, tiene que “mantenerse ocupado”, de cualquiera de las maneras.
Puede mantenerme ocupado después de un examen, en el que lo paso peor desde que lo entrego hasta que me dan la nota por el simple hecho que no soy capaz de asumir lo de “lo hecho, hecho está”, que los días previos al mismo. Las pautas son las de siempre: aceptar desde un principio que he suspendido, pensar en todas las consecuencias que ello trae, agobiarme y pasarlo mal, y después recordar que todavía no lo estoy y que por tanto no sabré hasta que me den la nota si tengo que aguantar las pesadas consecuencias, cosa que me agobia más aún.
Pero también puede mantenerme ocupado en el plano emocional. Y ahí vamos jodidos. Hasta el punto de autocrearme una “falta afectivo-emocional” de cojones que tengo que suplir como sea y cuanto antes. Hasta el punto incluso de verme haciendo cosas que nunca en la vida pensé que podría llegar a hacer, caer bajo, buscando algo que, de antemano, sabes que no es lo que buscas, pero que lo haces porque es más la desesperación que te lleva a hacerlo que la capacidad para no hacer nada.
Ves el mundo que te rodea como algo frívolo, en donde eres un “cacho de carne” y la falta de sentimientos brilla por su ausencia. Un mundo en el que el que encontrar a tu media naranja “es cuestión de suerte” y puedes ser afortunado o no. Desde luego no es algo que te propongas un día y lo consigas, puesto que “el día” acaba en un polvo y un “si te he visto no me acuerdo” y no desde luego en un “te quiero”.
¿Y qué puede más? ¿El hecho de querer encontrarlo a toda costa, pasando por situaciones que no estoy dispuesto a aceptar? ¿O la propia resignación a la suerte (el naces con estrella o estrellado)?
Ninguna de las dos.
Como he dicho al principio es mi subconsciente el que me juega malas pasadas, hasta el punto de creerme la falta afectivo emocional, cuando no es para nada cierto.
Se me olvida mirar lo que tengo alrededor, obviando lo afortunado que soy al tener a la gente que tengo y querer “preocuparme de la vida en Marte cuando descuido mi propia vida en la Tierra”, haciendo aflorar toda la inmadurez propia de un niño pequeño.
Necesito poner mi mente en “off” a la de ya.
Estar de vacaciones física y mentalmente.
En definitiva, dejar de hacer el gilipollas.
Agur blogeros!
----------------------
canción para momentos ñoños
 
Vacaciones de verano para mí...

Ahí es donde va a estar mi mente durante un buen tiempo
Y es que sí blogeros, el gran día ha llegado y todavía no me lo creo. Estoy de vacaciones y todavía en ese primer día de decir “me quedan todas por delante y no he gastado ningún día aún”
Y eso no quiere decir que no tenga un huevo de cosas por hacer. La verdad es que la lista que he ido apuntando en mi pizarra no es poca cosa, pero tengo unas ganas…
Porque sobre todo es tiempo que me voy a dedicar A MÍ. Y en mayúsculas. Sacar la ropa de verano, organizar mi viaje a Londres, otro con mis amigos a Gandía (Fran que me voy a tu tierra!), ir de compras, quedar con mis primos, gastar el pase de Spa que Caris me regaló por mi cumpleaños y así hasta formar un montón de “chorradinas”. Y la verdad es que cuento con bastante tiempo para ello, ya que el único inconveniente que se le puede sacar a esto de estar de vacançes es que si eres el único que lo ha hecho y el resto de gente está pringando todavía se te hace pelín más largo.
Mi único objetivo para esta semana… batir mi récord en la cama. Pienso recuperarme de todo este tiempo atrás y no dar más oportunidad a que me digan comentarios tipo “te estás consumiendo”. Seguro que la piscinita, el solecito, la cervecita con sus patatitas y el relax de unos cuantos días me ayudan a conseguirlo.
¿Y dónde se va a quedar toda la adrenalina acumulada? Lo de este viernes promete. Como dice una que yo me sé “no es que vayamos a salir, es que NO VAMOS A ENTRAR”
De momento mañana, excursioncita por el Tajuña en bici y después a la piscina a intentar quitar el color cetrino almeja que tengo y entonar un poco el cuerpo y el alma. Bueno, esa casi mejor se entona el viernes jeje…
Agur blogeros!!!
P.D.: esta canción...¿es o no es para volverse loco?

 
Y de repente te caes...
Sólo una imagen.

Sólo un lugar.

Ganas incontrolables de descontrolar mi vida.

Mi cabeza totalmente vacía.

No hay preocupaciones, no hay miedo, no hay vergüenza, no hay complejos, no hay represiones, no hay preguntas, no hay responsabilidades, no hay dudas, no hay temores al qué dirán, ni tampoco al qué diré. No hay NADA.

Sólo tú y yo.

La discoteca se antoja un lugar extraño, en donde todo gira a mi alrededor a cámara lenta sin tener sentido, y mi cuerpo se mueve al sonido de cualquier música machacona, como algo totalmente independiente.

Pienso en lo que estaré pensando. Y no pienso nada.

“Bien”, me digo, “Todo sigue en su sitio”

Basta un cruce de miradas para saber que lo siguiente que recuerdo es que estás frente a mí.

Moreno, no muy alto y pelo rizado. Por más que lo intento no consigo ponerte cara. Te pega llamarte Iván. O Manuel

¿Importa? No lo voy a pensar ahora.

Sé que me dejo llevar por mi actitud pasiva y me consuela saber que haces tú el trabajo duro. Tú te acercas, tú me hablas, tú invitas, tú preguntas, tú haces las bromas y tú te lanzas. Y yo respondo.

Besas bien, aunque no te lo confieso por mucho que tú sí que lo hagas. Tomas la iniciativa de cada movimiento, sabiendo qué pasos tienes que seguir y cuáles son los que a mí me gustan.

Cierro los ojos. Pero no dejo de ver. Veo con el tacto de mis manos, de mis labios, de la punta de mi nariz y de cara poro de mi cuerpo que está en contacto con el tuyo.

Abro los ojos. Compruebo que sigues “de verdad” ahí. Pero sigo sin recordar tu rostro.

Los vuelvo a cerrar, y esta vez experimento mil sensaciones nuevas y gratificantes. Mi cabeza es un polvorín de sentimientos, sin orden ni concierto y sin nada que los controle. Pero sobre todo, sin nada que me diga que los tenga que controlar.

Quiero volver a abrirlos. Sólo una vez más. Sólo quiero saber que “sigues ahí”. Volver a comprobar que eres el causante de todo mi revuelo interno. Y lo hago impulsado por el anhelo de conocer tu rostro.

Los abro.

Y de repente me caigo y todo vuelve a “normalidad” de siempre.

En tu lugar un reloj digital me dice que son las 2.30 am y que tengo que madrugar al día siguiente.

No me importa.

Tú “momento” ya tiene fecha puesta

------------------------

En estos días "genéticos", que bioéticamente hablando son una tortura humana, ¿qué mejor que un poco de música?


 
De la risa tonta que te entra cuando no sabes qué decir...
En mi caso un “je je je” que me delata a las personas que me conocen, y a las que no me conocen también, ya que doy un cante que lo flipas. Debe ser parecida a la cara que me dicen que pongo cuando intento mentir, algo así como una contracción leve de todos los músculos de la cara (que según mi hermana IdealDeLaMuerte es lo más parecido a cuando estás estreñido) y “un algo” en la mirada incriminatorio.

Ayer fue día familiar con letras mayúsculas. Aprovecho los días que se juntan todos para ir a la cena en casa de alguna de mis tías para ir yo también y así matar unos cuantos pájaros de un tiro (ayer mis padrinos me dijeron que hacía más de 6 meses que no me veían)

Como soy de llegar tarde, mis padres me mandaron a tomar viento fresco y no me esperaron para ir con ellos en coche, y mi hermana, muy solícita ella, para que no fuese solo en el metro, me esperó. Así que nada, ponte tú a recorrerte todo Madrid en metro.

Mi hermana estaba locuaz. Muuuuucho. Tenía el día gracioso y no paraba de decir paridas. Esos días son los que más temo, porque al final siempre acabamos hablando de algo trascendental que desemboca en preguntas acerca de mi vida amorosa.

Su locuacidad se hizo patente al pasar por la estación de Chueca:

Mi hermana: Anda mira, Chueca, qué divertido. ¿No te he contado que en el próximo cumpleaños de Puri vamos a salir por Chueca?
Yo: pues no (empieza a aparecer la cara de estreñimiento).
Mi hermana: Me han dicho que hay una discoteca de ambiente enorme con no sé cuantas plantas, y un sitio con colchones para que te tumbes.
Yo: aaaaum
Mi hermana: qué soso eres. Tú y tus amigos deberías enrollaros un poco y salir alguna vez por ahí
Yo: sí, puede que alguna vez (la cara de estreñimiento empieza a ser patente de cojones)
Mi hermana: además, su cumpleaños cae por cuando es la fiesta del orgullo. El año pasado nos pilló cuando estábamos en el Retiro, y vimos a todos los pives ahí, con sus tanguitas mazo ajustados. No sabes qué pives, qué desperdicio.
Yo: ¿Y por qué? (Iluso de mí, NUNCA debí haber hecho esa pregunta)
Mi hermana: a ver, desperdicio para nosotras. Todos los gays están que te cagas de buenos. Tienen una suerte los jodíos…
Yo: no os pega a las niñas “bien” del barrio de Salamanca salir por esos sitios (yo cubriéndome las espaldas, que si después de estar esperando meses para salir a finales de junio por las fiestas del orgullo me iba a tener que quedar en casa por miedo a encontrarme a mi hermana por allí…)
Mi hermana: ¿tú qué sabrás? Como se nota que nunca has salido por ahí. Por cierto ¿cuántas quedan?
Yo: Ni idea, es que nunca cojo la línea 5 (cara estreñida total)

La cosa no quedó ahí. Cuando llegamos a casa de mi tía, y después de aguantar las burlas de mis padrinos de la “derechona” (como se definen ellos) sobre el descalabro del PSOE en Madrid (es lo que tiene ser rojo y vivir en Madrid, que hay que aguantar a los del PP crecidos, y con parte de razón), vino la pregunta de oro:

Mi padrino: ¿Y tu novia? (refiriéndose a Caris, por supuesto)
Yo: en casa, ¿dónde iba a estar?
Mi padrino: Nunca viene, voy a pensar que no nos quiere conocer
Yo: je je je (cara estreñida empieza a aparecer por segunda vez aquella noche)
Mi padrino: anda que qué cabrón que eres, menudo braguetazo que has dado, chica guapa, lista, con coche… y tú seguro que pidiéndole los apuntes.
Yo: sí, bueno…
Mi padrino: no te preocupes, que yo era igual. A tu madrina le pedía todo y mírame, al final soy mejor médico que ella (olé su modestia). Has hecho bien en darle braguetazo, cabrón.
(De repente mi hermana surge desde la otra punta del salón)
Mi hermana: Yo también quiero dar un braguetazo.
Yo: lo darás, no te preocupes (¡QUIERO DEJAR DE HABLAR DE ESTO!)
Mi padrino: ¿Y con quién?
Mi hermana: pues no sé, pero vamos, porque Caris no es de la otra acera, que si no me pasaba yo y sanseacabó.
Mi padrino:¿Pero has oído?
Yo: eummm, je je je... (dios si yo te contara…) ¿Dónde está la Cocacola?

La noche fue transcurriendo por otros derroteros menos embarazosos, no sin antes pasar por discusiones sobre el sexo psicosomático del ser humano, en las que influye más el ambiente y no los genes (es lo bueno de mi familia, somos plurales y tocamos todos los temas) o sobre mi “extrema delgadez” (joder cómo exageran), y que si debía comer más y no preocuparme tanto por los estudios (¿cómo sacaste tú medicina, ¿bonito? ¿por ciencia infusa?).

Pero como cualquier tema tiene que desembocar en tema “Zapatero” (¡Oh cielos!, llevábamos 5 minutos sin hablar de política, ¡no puede ser!), de vuelta a esperar burlas:

Mi padrino: Por cierto, que en Chueca ha arrasado el PP, ¿qué os parece? A-RRA-SA-DO
Mi madre: ¿Ah sí? ¿Y eso? ¡No me parece ni medio normal! ¡Ahora sí que es como para decirles “Maricones, que mordéis la mano que os da de comer”, que anda que no habrá otra persona que haya hecho más por ellos que Zapatero!
(Gracias Mamá, por comentarios como este haces que cada día te quiera más)

Así pasó la noche, con temas moviditos y con la cara de estreñido saliendo a relucir con bastante frecuencia, y no sin que se me planteasen demasiadas cosas en la cabeza como para que me rayase hasta las 3 de la mañana y no pudiese pegar ojo (las rayadas formarán parte de otro post)

Agur blogeros!

---------------------

Las ganas de bailar, gritar, saltar, reír, hablar etc se multiplican por 1000 en estos fines de semana de reclusión total. Ahí va un poco de música para liberar endorfinas
 
Llamada perdida... de hace tiempo
De nuevo apareces.

Hace bastante tiempo que no me acordaba de ti. Mucho, de hecho. Ni siquiera recuerdo cuándo fue la última vez que recordé que no te recuerdo.

Pero sí que recuerdo tu número. Aún habiéndolo borrado en un intento de "borrarte" a ti también. Eso es lo que quería mi "yo" consciente. Pero mi yo inconsciente sabe que eres un 626... ¿Es acaso por tocar las narices? No recuerdo ni el número de mi padre y el tuyo se me tiene que quedar grabado a sangre. Cosas de la vida...

Has hecho que dejase de estudiar y que el corazón me latiese más deprisa que cuando estoy corriendo media hora. Me he quedado mirando a la pantalla del teléfono y he tardado en "comprender" qué estaba pasando.

Han sido segundos. Pero han pasado como horas. Tenía muy claro, desde el principio, que no te iba a contestar.

No me compensas. Y menos ahora.

¿Me pillé? Puede que sí

¿Idealicé? Seguramente también

¿Me utilizaste? Seguro

Has estado en mi mente más de lo que piensas. Para cosas buenas. Y para cosas malas.

Las últimas han pesado más en mi balanza.

Quiero NO darte las gracias por NO ponerme las cosas fáciles, aún sabiendo que era mi "primera experiencia". Me has utilizado como un trozo de carne, aún haciéndome creer que no era así.

Sabías que tenía miedo.

Me abrí a ti antes de lo que lo suelo hacer con toda la gente que he conocido.

Y has jugado sucio. Pero sólo te lo voy a permitir una vez.
Agur
 
De cómo un tonto perdió su voto...
Escribo este post en el primer día después del día D. No por nada, pero ayer llegué tan cansado que no me costaba alcanzar el estatus de “persona”, y ponerme a escribir delante del ordenador cuando llevaba 18 horas despierto y sin haber comido nada desde hacía unas cuantas… como que no.

El madrugón fue importante. Demasiado como para ser un domingo. El panorama cuando llegué a la mesa electoral fue desolador, teniendo en cuenta que yo contaba con ver alguna cara de mi edad y todo el mundo de mi mesa me duplicaba en años (¿duplicaba? Duplicaba y algo más).

Eso sí. Me recibieron con una enorme sonrisa. Sólo los que eran suplentes, ya que llegando yo se libraban de tener que estar allí. J e je. ¡Un poco de consideración!

Como una máquina, empecé a tomar nombres y más nombres. Al principio bien. Pero ¡ay! cuando sale toda la “juventud” de misa de 11, de 12, de 13…Ahí es cuando se demuestra que la religión y la política están estrechamente unidas. Unidas y escoradas hacia una ideología.

Yo tenía que coger el DNI (o carné de conducir o pasaporte, que fueron mis palabras de todo el día y que después leeréis que me jugaron una mala pasada). Y lo hacía un poco receloso, viendo que la mayoría de la gente ponía “demasiado empeño” en cerrar el sobre, lamiéndolo literalmente de arriba abajo, de abajo a arriba, y así hasta dejarlo baboso cual caracol (esos votos los tendría que abrir y contar yo horas más tarde). También con su DNI (o carné de conducir y pasaporte, vale) ponían mucho empeño en no perdelo, sujetándolo con la boca y los dientes, para acto seguido dármelo. Os juro que después de manosear 1033 DNI’s veis vuestras manos como un foco potente de bacterias. Que viene Sanidad y me las clausura de por vida para operar. Y no me considero aprensivo.

El momento más tenso de todos llegó por la noche. Hacía bastante que no me exaltaba por algo así. Cuando ves que quedan especímenes, y más en un barrio en el que el 83% vota al PP y hubo “decenas” (no digo el número exacto porque no me acuerdo) de votos a la falange española. Especimenes que creías extintos, que te llevan a pensar muy mucho el hecho de que digas “quién eres” a tu alrededor más lejano. A poder expresar tus sentimientos, ideas y vivencias propias libremente, ya que sabes que serás automáticamente rechazado en un ambiente que ha sido el tuyo durante toda la vida. Te guste o no.

SEBASTIÁN, VAS A GANAR TÚ Y TU PUTO NOVIO NEGRO. En un voto de la candidatura del PP. En rojo, al margen de la papeleta y bien grande. Lo abrí yo y se lo enseñé a la mesa, compuesta en el momento del escrutinio por interventores de los dos principales partidos, por un miembro de la Delegación del gobierno y por el representante de mesa del Distrito en ese momento oportuno. Rápidamente se unieron las voces de los del PP para decir que era voto válido, puesto que el escrito “no tachaba ni excluía a los miembros candidatos”; y los del PSOE, que era voto nulo “por supuesto” y que iban a denunciarlo y patatín patatán. Móviles llamando. La representante de la delegación con la guía de las elecciones bajo el brazo (artículo tal tal y tal cual pin pan…). Se llegó a los insultos (os creéis siempre los que os lo sabéis todo, menuda vergüenza de Izquierda, menudos intransigentes los de vuestro partido que aceptáis eso como válido…)

Yo a todo esto con el voto en la mano y ojiplático. Llamaron a la vicepresidencia del distrito y finalmente a un delegado del juez de guardia encargado de nuestra mesa. La determinación fue clara por su parte: “Deciden los miembros de la mesa”. Y decidimos los tres que la componíamos, mis compañeros rápidamente con sendos “nulo” y “válido” y yo me hice un poco más de rogar. Y he de reconocer que fue un acto de chulería decidir el último, pero creo que fue la decisión más importante (democráticamente hablando) en toda mi vida y LA iba a aprovechar. Cogí el libro (que la noche antes me había leído para ir con algo de idea) y leí en voz alta: “Se considera voto nulo aquel en el que se hubiese modificado, añadido, señalado o tachado algo, alterado el nombre de los candidatos o realizado otra modificación, así que para mí ES claramente nulo”

Pusieron quejas, denuncias y hubo dimes y diretes varios. La papeleta con la dedicatoria paró en uno de los sobres que más tarde recibiría el juez de guardia, con nuestras firmas y la decisión de la mesa por escrito.

No puedo quedarme al margen de este hecho. La política me parece, cada vez más, una mierda. Juegan sucio TODOS. Ayer voté por votar. La ilusión que hace tiempo tenía por participar en mis primeras elecciones había desaparecido.Las actitudes que cada representante de los partidos esgrimió ayer para defender su voto nada tenían que ver con lo que en él se ponía. Nada. ¿Qué frialdad, no? Interés propio. Ni a todos los del PSOE les importaba lo que “realmente” ponía, y lo defendían porque sabían que se podían quedar con un voto menos (fíjate, un voto menos, menudo descalabro ¿eh?), ni todos los de PP pensaban en que aquello estuviese bien y no hubiese que defenderlo, pero lo hicieron por defender un voto más (pufff, que sin él no hubiesen ganado, ¿no?)

A mí me metieron en la política el día que recibí la hoja con la que me habían designado miembro de mesa. Podría haberme buscado mil maneras de quedarme en casa (justificante médico lo consigo en nada) y decidí participar y no jugar sucio, aún teniendo tres exámenes. Me tocó decidir. Y decidí. Decidí que el derecho a voto de una persona no fuese válido. Se siente. Me ha tocado a mí estar ahí y decidirlo, y no a ti. Tú puedes expresar lo que quieras en contra de Sebastián y los homosexuales y los negros, y también de los que son negros, homosexuales y encima putos (todo junto) Pero yo estoy en la mesa y decido que no. Que ahí no lo puedes decir. Fíjate. Has ido a parar con “uno de esos gais”, que encima cuenta tu voto. Tú te metes conmigo en parte. Y yo digo que eres tonto porque has perdido tu voto. Agur.

------------

P.D.: la anécdota (aquella en la que después de repetir que se podía votar con el DNI, carné de conducir o pasaporte mil veces) fue que se presentó una señora nacida en 1909, en silla de ruedas, con sonda nasogástrica y en un estado bastante lamentable, con su hijo, que no encontraba el DNI de su madre para que votase. Y yo (queriendo ayudar) les digo: “también sirve el carné de conducir”. No explico la cara de asesino que me puso el hijo (ni que su madre fuese Alonso). Pero la sensación de “Tierra trágame” la tuve durante un buen rato.

--------------

Esta canción consigue alegrarme en día, y más estos días de tontería subida que tengo


 
Complejo "mute"


¿Cómo te sentirías si a cada frase/palabra/gesto/emoción que haces la gente de vuestro alrededor actuase como si nada? ¿No tiendes a "quitar la voz" cuando vienen los anuncios? Algo parecido es lo que siento últimamente. Con la diferencia de que con el botón "mute" quitas la voz, y yo sin embargo la sigo teniendo. Aún así, el resultado es el mismo. No me oyen. Y no es cuestión de gritar (porque cuando lo hages...¡ay cuando lo haces!) Pongamos varios ejemplos
1ºDesayuno del pasado lunes. Televisón encendida (la necesidad de "oír" algo, aunque no me entere ni del nodo) y vaso de leche enfrente mía. Desde el principio noté que algo sabía raro en esa leche y si no tiendo a asociar "raro" con "malo" es porque tengo un problema, y es que en el reparto cromosómico se les olvidó ponerme el gen gustatorio. Repití la frase "esto está raro" dos veces. Una para el café de mi padre a mi padre, y lo mismo en el mismo caso para mi madre. Mute. O eso o un huevo de cera en los oídos de ambos porque como si quieres arroz. Pero deseché la idea cuando viene mi hermana "IdealDeLaMuerte" y dice que la leche estaba "supermala", Y ahí sí que las reacciones de mis padres fueron como para descojonarse. "Tienes razón", "¿Cómo no nos habíamos dado cuenta" "el café tapa el mal sabor" y (la mejor de todas) "Tu hermano está tonto. No se ha dado cuenta". Toma del frasco.
2º Examen práctico de anatomía. Me preguntan "enumerar e identificar las estructuras del pedículo hepático". Lo de decirlas bien. Eso sí lo de identificar fue pelín más jorobado. El caso que entre los nervios de que me examinase el catedrático y la excusa que puse para defenderme ("Yo este cadáver no lo había visto antes", anda que también yo...) confundía dos cosas y no salí contento del examen. Cuando llegué a casa sí que esperaba que me fuesen a preguntar cómo me había salido, sobre todo porque no me habían llamado en todo el día y supuse que no se les olvidaría. Pero no. ¿Para qué? No fue hasta las 9 de la noche cuando, aprovechando que estábamos mis padres mi hermana y yo juntos decidiendo cuál era el mejor vestido para la fiesta de graduación que esta tenía , les dije que me había salido bien una parte pero que la práctica "regular". Primer intento fallido, ya que "el tiro te queda ajustado" no lo consideré una respuesta acorde a mi comentario. Insistí una segunda vez con mi madre sólo, y empecé a contarle cómo me había ido (no sin antes seguirla por toda la casa para buscar alfileres), y me corta a la mitad de la frase diciéndome "A tu padre, a tu padre, cuéntaselo a tu padre que yo estoy liada". Tercer intento: "Papá, que taltaltaltal y cualcualcual". Y sin mirarme siquiera sólo se le ocurre ir donde mi mader y mi hermana y decir: "yo cortaría ese vestido" ¿DESDE CUÁNDO SE HA CREÍDO VERSACE? El caso es que el cabreo que me pillé fue tal que me cambié de ropa y me fui a correr. Creo que del portazo que di se dieron cuenta que así lo había hecho, y al volver me dijeron que me había pasado tres pueblos.
En la cena gresca. No iba conmigo. Duró más de media hora. Al final me cepillé los dientes y decidí meterme en la cama no sin antes evitar decir un "con papelones como este hacéis que cada día me dé más pereza estar con vosotros". Fue justo ahí cuando me quitaron el mute. Todo el mundo oyó lo que había dicho, y las consecuencias se dejaron notar hasta al día siguiente. Mala suerte la de estar todo el día "apagado" y justo cuando vas a meter la gamba de esa manera (porque frases como esa no hacen que me sienta orgulloso) el mundo se para, dejan de discutir, vuelven la mirada hacia ti con cara de horror y te das cuenta que sí que estás. Y lo peor de todo. Se nota cuando lo que haces está mal.

-------------------

P.D.: Cuando me fui a correr la canción que consiguió evadirme fue esta. Gracias Fito.

 
De tentaciones y más

Tentación
Dícese del estímulo o impulso que induce a la realización de algo, especialmente si es algo censurable o perjudicial (perjudicial, ja ja, los del diccionario no saben de tentaciones)

Pongamos un ejemplo. Casa Caris, 22.00 horas. Yo devolviéndole unos apuntes que había fotocopiado. 6 días para examen.
Caris: He hablado con Nanita. Voy a quedar con ella para salir un rato.
Yo (con cara de circunstancia): ¿un rato?
Caris: sí, a las tres en casa.
Yo: ¿Y salir por dónde? (en voz ultrabaja, ya que su madre estaba cerca)
Caris: jeje (sonrisa pícara. No hacía falta aclarar más)

Ahí estaba la tentación. Se ajusta a la definición, excepto por el último calificativo.
Teniendo en cuenta que yo todavía tenía en cansancio del jueves del concierto, y del viernes pues me fui con los de clase a comer por ahí y dar una vuelta en vez de echarme la siesta, no dije un sí rotundo.

Eso sí. Creo que no hicieron más de 10 segundos para convencerme. Total, el plan alternativo era quedar con mis amigos del colegio a ver el fútbol y echar unos billares en el Bar del Gas de la Verdad. Y sí. Sé que les tengo muy abandonados últimamente. Pero una tentación es una tentación, ¿no?

Así que quedamos y llegamos muy tarde (mea culpa). Nanita y Betty Boop (amiga de Nanita) nos estaban esperando. Decidimos entrar en unos de los garitos y ahí fue donde empezaron a surgirme todas mis rayadas.

Días atrás yo había estado pensando la frase “Generalmente toda la gente homosexual (refiriéndose a los chicos) son muy promiscuos”. Recordando que mis primeros escarceos chuequeros se han producido hace relativamente poco y que estoy pez en todo este mundo, asocio promiscuidad con “llegar, fichar y entrar a matar”, sin importar si se está con otra persona y manteniendo relaciones con muchas otras. Yo no me considero ni de lejos el verme actuar así. El problema surge cuando entras en un sitio, y “necesitas actuar así”. Parecerá idílico, pero sí que entran en mis planes conocer (con todo lo que ello implica) al máximo posible a una persona. En palabras que le dije a Caris “Quiero conocer a alguien igual que como te conozco a ti, pero dando un paso más”. No digo con eso que crea en el amor para toda la vida. Son cosas distintas. Después de ir conociendo a un hipotético “Él”, tendría que ver qué saco en claro de la persona. Si todo cuadra, ya vería qué hacer (hablo desde la no experiencia). Si no, siempre sacaré algo positivo, un paso de madurez.

El otro día yo hubiera hecho algo más que tomarme una copa y echar cuatro bailes. No lo hice, y pensé que fue desperdiciar una oportunidad. Y si lo hubiera hecho, me hubiese sentido mal por… Tampoco lo sé. ¿Acaso soy la “santa” iglesia católica? ¿Por qué ese sentimiento de culpabilidad? ¿Por la situación en la que lo haces? ¿Por lo que necesitas para hacerlo?

No quiero pensar en que siempre tenga que necesitar tres copas para poder actuar y en el momento no pensar en las consecuencias. Creo que ese paso ya lo di hace tiempo, y las situaciones ahora, aunque distintas que hace 3 meses no justifican un paso atrás. Los complejos que tuve hace años son agua pasada (es cierto que siempre queda algún restillo en el subconsciente), pero no voy a alimentarlos de nuevo.

Junio está a la vuelta de la esquina. Significará más tiempo para poder intentar aclararme en todos los aspectos. Todos todos.


-----------------------------

Ver la hoja de que he sido designado presidente de mesa en las elecciones del 27 de mayo y cabrearme es una. ¿No habrá personas con más tiempo libre que un estudiante de medicina el último fin de semana de mayo? Noooooooooooooooo. Seguro que no.

 
Jueves de concierto


Y un poco tarde. Porque es sábado, once menos cuarto, y lo he ido dejando pero… ¿cómo no comentar ese pedazo de concierto de Dover y La oreja de Van Gogh? El mismo que nos hizo botar a Caris y a mí hasta que nuestras rodillas pareciesen muñones, gritar hasta quedarnos afónicos y disfrutar de un concierto como no lo habíamos hecho en mucho tiempo.
Sólo un pero. ¿Por qué tengo que ser alérgico? ¿Y por qué tenía que ser en la Casa de Campo, lugar donde la concentración de polen se eleva a 10000? Aún así, las lágrimas provocadas por este no mi impidieron disfrutar de lo lindo.
Llegamos, y como habíamos planeado salir como con dos horas de casa pensando que el Madrid Arena está como que aquí a Burgos cuando en realidad se tarda 15 minutos en metro, nos fuimos a dar una vuelta por el Lago, ya que la tarde de primavera que hubo lo pedía a gritos.
Justo al entrar, nos debieron ver con cara de terroristas como para quitar el tapón (de plástico) a una botella de agua mineral, no sea que de lo borrachos que nos íbamos a poner se lo fuésemos a tirar al que cantaba y provocarle un traumatismo. Cosas de la vida, que según nos hizo tirarlo al contenedor y dar como unos 10 metros, nos encontramos un tapón en el suelo. Nos agachamos como si nada, y se pusimos. No te digo.
A mí no me gusta Coti. De las tres actuaciones que se esperaban aquella noche, era la que menos me entusiasmaba, pero he de reconocer que su directo está muy bien y que consiguió levantar al Arena.
Tras unos 15 minutos de espera, en la que no pararon de ponernos en las macropantallas Rock Dj De Robbie Williams (otra más no por favor!), Dover salío al escenario. Espectáculo de luz, sonido y… ¿Cómo conseguía no ahogarse después de hacer esos movimientos de cuello, brazos, piernas, saltos etc…? Cuando llegó el momento en el que cantó la canción con la que todo el mundo entró en éxtasis, pensábamos que se iba a descoyuntar. ¡El cuello de esa mujer es de plastilina!

Y por último los grandes. La oreja de Van Gogh. Ahí fue cuando caímos en la cuenta de que no estábamos solos Caris y yo. Eso parecía un gran armario. A derecha, a izquierda, en frente… Era alucinante. Incluso pusieron la bandera del orgullo en formato 1000x10000 en la macropantalla. ¿Cómo podía la Oreja congregar a tantos homosexuales? Nos miramos y no pudimos más que reír hasta desternillarnos. Fue todo increíble. Una gran experiencia que no olvidaremos en mucho tiempo ( como tampoco lo haremos de lo que es no sentir absolutamente nada de ombligo para abajo. 3 Horas y media botando. Botando felices)
untitled.bmp