Una moneda, dos caras...
La cara: cosas de fuera...
Dónde está la cámara (otra vez). Eso pensé yo, de verdad que lo pensé, cuando he colgado el teléfono después de hablar con mi jefe. Como ya dije hace unos días, llevo todo un mes sin hacer nada (absolutamente nada) en el trabajo. Justo cuando agotaba las páginas web que mirar, y nos restringieron internet (que algo que ver tendría, digo yo), justo cuando encontramos un jueguecito de coches para jugar en línea todos los de la oficina esta que se mueve al andar, va mi jefe y me dice que tenemos que hacer horas extras!!! Pero, ojo al dato... que no hay nada de trabajo!!! Vamos que tengo que estar allí otras 2 horas al día sin hacer nada!!!! Si alguien lo entiende, y es capaz de hacérmelo entender, yo le invito a un cafetito para que me lo explique.
Momento publicidad: Tengo pensado ir a ver le musical de Mecano. tras comentarlo por ahí veo que hay más gente interesada (Sara, Sari). Si alguien más se apunta que lo diga pronto o calle para siempre. que digo yo que eso de una quedada bloguera para ver un musical quedaría muy cool, no? Aunque creo que son muchas ya las que lo han visto....
La cruz: cosas desde dentro...
Que sí, que ya sé, que escribo superficial, que escribo sin pensar mucho....pero es que no quiero pensar en cosas que sé que no tienen ni qué pensar, ya me gustaría a mí que lo tuvieran...me he dado cuenta que tengo una gran capacidad para desilusionarme a mí misma. Es como un mecanismo de defensa, que me pone los pies en la tierra de forma instantánea y me impide que salga corriendo detrás de mis pensamientos. Hace mucho que yo sólo mastico bocados de realidad. Y esta vez los mastiqué en forma de letras.
Quién no ha caído nunca no tiene una idea justa del esfuerzo que hay que hacer para tenerse en pie. Multatuli.
Dónde está la cámara (otra vez). Eso pensé yo, de verdad que lo pensé, cuando he colgado el teléfono después de hablar con mi jefe. Como ya dije hace unos días, llevo todo un mes sin hacer nada (absolutamente nada) en el trabajo. Justo cuando agotaba las páginas web que mirar, y nos restringieron internet (que algo que ver tendría, digo yo), justo cuando encontramos un jueguecito de coches para jugar en línea todos los de la oficina esta que se mueve al andar, va mi jefe y me dice que tenemos que hacer horas extras!!! Pero, ojo al dato... que no hay nada de trabajo!!! Vamos que tengo que estar allí otras 2 horas al día sin hacer nada!!!! Si alguien lo entiende, y es capaz de hacérmelo entender, yo le invito a un cafetito para que me lo explique.
Momento publicidad: Tengo pensado ir a ver le musical de Mecano. tras comentarlo por ahí veo que hay más gente interesada (Sara, Sari). Si alguien más se apunta que lo diga pronto o calle para siempre. que digo yo que eso de una quedada bloguera para ver un musical quedaría muy cool, no? Aunque creo que son muchas ya las que lo han visto....
La cruz: cosas desde dentro...
Que sí, que ya sé, que escribo superficial, que escribo sin pensar mucho....pero es que no quiero pensar en cosas que sé que no tienen ni qué pensar, ya me gustaría a mí que lo tuvieran...me he dado cuenta que tengo una gran capacidad para desilusionarme a mí misma. Es como un mecanismo de defensa, que me pone los pies en la tierra de forma instantánea y me impide que salga corriendo detrás de mis pensamientos. Hace mucho que yo sólo mastico bocados de realidad. Y esta vez los mastiqué en forma de letras.
Quién no ha caído nunca no tiene una idea justa del esfuerzo que hay que hacer para tenerse en pie. Multatuli.
De publicidad y foritos familiares
Hace bien poco apareció una campaña publicitaria de Magnum, con Paz Vega como protagonista. Por todo Madrid podíamos ver a la susodicha con ella misma, en distintas poses. Esta campaña fue criticada por el Foro de la Familia, (o como puñetas se llame). Acuarela escribió al respecto, mucho mejor que yo, aquí.
El caso es que, no sé si os habeis dado cuenta, estos carteles han desaparecido (ya sabeis, yo y mi manía de fijarme en todos los carteles), y han sido sustituídos por otros en los que aparece ella misma, pero sola-solísima, como si estuviera redimiéndose de sus pecados anteriores. Me pregunto yo el motivo de la sustitución de dichos carteles. ¿Ácaso tiene tanta fuerza el dichoso forito de la familia? Me puedo imaginar que la iniciativa de la retirada debe de haber estado apoyada por Gallardón&Cía, que será muy moderno pero no es tonto, que después de casar a dos peperos homosexuales ha agotado su cupo de iniciativas contrarias a las ideologías del partido por este año.
Y toda esta reflexión me viene porque hay ahora un anuncio muy estupendo que pretende hacernos comprar un televisor a base de escuchar los gruñidos que emite un españolito cualquiera mientras se mira frente al espejo lo que a su criterio debe ser la parte más grande, impresionante, e importante de su anatomía. Resulta, que el "forito de la familia", no debe tener ningún incoveniente al respecto. Porque claro, da igual que se promuevan las conductas sexistas; da igual que se continúe inculcando el valor de la apariencia y que se exude machismo por televisión; da igual que se explote la imagen del machito rudo y narcisista. Da igual. El "forito" sólo se preocupa de que la familia sea heteroparental, sin inmiscuirse en los valores que se inculquen en ella. Sólo así se explica que hagan oídos sordos y ojos ciegos ante este tipo de anuncios que atiborran las pantallas.
Que una ya se harta de tanta hipocresía repartida por el mundo, que no defienden la familia actual como valor social como tanto predican, sino la familia tradicionalista con papeles hombre-mujer preestablecidos inmóviles, no sólo respecto a tendencia sexual, sino a roles y actitudes. Pues eso.
El caso es que, no sé si os habeis dado cuenta, estos carteles han desaparecido (ya sabeis, yo y mi manía de fijarme en todos los carteles), y han sido sustituídos por otros en los que aparece ella misma, pero sola-solísima, como si estuviera redimiéndose de sus pecados anteriores. Me pregunto yo el motivo de la sustitución de dichos carteles. ¿Ácaso tiene tanta fuerza el dichoso forito de la familia? Me puedo imaginar que la iniciativa de la retirada debe de haber estado apoyada por Gallardón&Cía, que será muy moderno pero no es tonto, que después de casar a dos peperos homosexuales ha agotado su cupo de iniciativas contrarias a las ideologías del partido por este año.
Y toda esta reflexión me viene porque hay ahora un anuncio muy estupendo que pretende hacernos comprar un televisor a base de escuchar los gruñidos que emite un españolito cualquiera mientras se mira frente al espejo lo que a su criterio debe ser la parte más grande, impresionante, e importante de su anatomía. Resulta, que el "forito de la familia", no debe tener ningún incoveniente al respecto. Porque claro, da igual que se promuevan las conductas sexistas; da igual que se continúe inculcando el valor de la apariencia y que se exude machismo por televisión; da igual que se explote la imagen del machito rudo y narcisista. Da igual. El "forito" sólo se preocupa de que la familia sea heteroparental, sin inmiscuirse en los valores que se inculquen en ella. Sólo así se explica que hagan oídos sordos y ojos ciegos ante este tipo de anuncios que atiborran las pantallas.
Que una ya se harta de tanta hipocresía repartida por el mundo, que no defienden la familia actual como valor social como tanto predican, sino la familia tradicionalista con papeles hombre-mujer preestablecidos inmóviles, no sólo respecto a tendencia sexual, sino a roles y actitudes. Pues eso.
Ya queda menos
Debo ser de las pocas personas que están deseando que acabe el verano. Resulta que aquí a una no se le ocurre otra cosa que terminar la carrera. Muchos pensarán, que qué bien, y sí, eso es lo que yo pensé en un principio. Y mejor me pareció cuando me ofrecieron un currillo curioso, a la semana de acabar.
Y me planté en Madrid, en pleno Junio a pasar calor y sin vacaciones. Y de todo eso me di cuenta el otro día al ver los carteles de la "vuelta al cole". No es que me moleste que se acabe el verano, al revés, pero me doy cuenta de que voy a empalmar ya hasta el año que viene!!! Yo me quiero jubilar ya, pensé, pero de verdad, de verdad, no quiero trabajar nunca más....!!!!!! Me volvía corriendito a la universidad....(y a lo mejor lo hago)
Y bueno, Junio y Julio no estuvieron mal, entre presentaciones y quedadas varias, pude conocer gente muy interesante. Pero en Agosto...tooooodo el mundo se ha ido de vacaciones y yo debo haber estado un poco tontorrona también (me pongo tontina de vez en cuando) porque el caso es que Madrid se me ha atragantado en determinados momentos.
En fín, que tengo planes para Septiembre. Entre ellos, buscarme un equipillo de baloncesto (tengo mono) y convertirme en una gata conductora. Qué peligro!!!!
Y me planté en Madrid, en pleno Junio a pasar calor y sin vacaciones. Y de todo eso me di cuenta el otro día al ver los carteles de la "vuelta al cole". No es que me moleste que se acabe el verano, al revés, pero me doy cuenta de que voy a empalmar ya hasta el año que viene!!! Yo me quiero jubilar ya, pensé, pero de verdad, de verdad, no quiero trabajar nunca más....!!!!!! Me volvía corriendito a la universidad....(y a lo mejor lo hago)
Y bueno, Junio y Julio no estuvieron mal, entre presentaciones y quedadas varias, pude conocer gente muy interesante. Pero en Agosto...tooooodo el mundo se ha ido de vacaciones y yo debo haber estado un poco tontorrona también (me pongo tontina de vez en cuando) porque el caso es que Madrid se me ha atragantado en determinados momentos.
En fín, que tengo planes para Septiembre. Entre ellos, buscarme un equipillo de baloncesto (tengo mono) y convertirme en una gata conductora. Qué peligro!!!!
Te-lo-cuento
Miró con ojos golosos el tarro de mermelada de fresa. No la pruebes, le había dicho su madre el día que la preparó. Esta mermelada es especial, para una ocasión especial. Y por eso la había colocado en un lugar suficientemente alto para sus noventa (y uno, y uno, solía decir dando brincos) centímetros de altura.
Cada vez que pasaba por la cocina, no podía evitar mirar hacia la repisa, y que le brillaran los ojos al imaginarse a sí mismo corriendo con el tarro en las manos. Día tras día, tan cerca y tan inalcanzable a la vez.
Miró con ojos golosos el tarro de mermelada de fresa. Izquierda. Derecha. Era el momento. ¿Quién dijo que no fuera especial? Tal vez encima del taburete, a su vez encima de la silla, como una torre. No la pruebes. Ya está la silla. No la pruebes. Ya está el taburete. No la pruebes. Y corrieron juntos, a esconderse del resto del mundo.
Allí estaba, tan cerca de abrir ese tarrito, de saborear tan dulce. Y fue dulce, caótico, intenso, fugaz. Mañana estaría el tarro en su repisa. Como si nada hubiera pasado.
O sí. ¿Le brillarían los ojos de la misma forma, al mirarla?
Cada vez que pasaba por la cocina, no podía evitar mirar hacia la repisa, y que le brillaran los ojos al imaginarse a sí mismo corriendo con el tarro en las manos. Día tras día, tan cerca y tan inalcanzable a la vez.
Miró con ojos golosos el tarro de mermelada de fresa. Izquierda. Derecha. Era el momento. ¿Quién dijo que no fuera especial? Tal vez encima del taburete, a su vez encima de la silla, como una torre. No la pruebes. Ya está la silla. No la pruebes. Ya está el taburete. No la pruebes. Y corrieron juntos, a esconderse del resto del mundo.
Allí estaba, tan cerca de abrir ese tarrito, de saborear tan dulce. Y fue dulce, caótico, intenso, fugaz. Mañana estaría el tarro en su repisa. Como si nada hubiera pasado.
O sí. ¿Le brillarían los ojos de la misma forma, al mirarla?
Operación salvemos este blog
Resulta que en la empresa que trabajo han tenido la maravillosa idea de capar internet una vez más (nosotros teníamos la contraseña de una cosa que se llama proxi , que no sé lo que es, véase mis amplios conocimientos de informática, por eso teníamos acceso, creo).
Esto resulta ser una gran hecatombe porque:
- Ya no puedo buscar piso (y me tengo que ir en 7 días)
- No puedo comunicarme con mis amigos y familia
- No tnego posibilidad de enterarme de las quedadas que preparan los pocos amigos que no están de vacaciones y quedan aquí en Madrid.
- No puedo buscar viajecitos, mi gran hobby, ni tampoco preparar las vacaciones que estaban a puntito de salir con mi amiga Bau.
- No puedo continuar el lavado de cara d mi blog
Y lo peor de todo....
- No puedo actualizar!!!!! (y es curioso, porque sin embargo, si puedo entrar en los blogs y dejar comentarios)
Esto que puede parecer una tontería, a mi me da rabia, porque la blog le dedicaba toooodos esos ratos muertos que tengo en el trabajo, con lo cual mi trabajo, ahora además de no motivarme, me aburre!!
Ayer me puse manos a la obra. Es hora de comprar un portátil. Una informatikilla me ayudará a elegir uno y que no me timen.
Elegirlo, resuelto. Ahora a ver cómo lo pago porque con mi sueldo de mileurista no me dan un préstamo ni de 1000 euros.
No preocuparse...(como dicen en mi tierra): del barco de chanquete, no nos moverán...
P.D: Vaya post tostón!!! En el próximo ya me pondré profunda...no será porque no haya cosas que decir, no...pero aún no me sale cómo contarlas...
Esto resulta ser una gran hecatombe porque:
- Ya no puedo buscar piso (y me tengo que ir en 7 días)
- No puedo comunicarme con mis amigos y familia
- No tnego posibilidad de enterarme de las quedadas que preparan los pocos amigos que no están de vacaciones y quedan aquí en Madrid.
- No puedo buscar viajecitos, mi gran hobby, ni tampoco preparar las vacaciones que estaban a puntito de salir con mi amiga Bau.
- No puedo continuar el lavado de cara d mi blog
Y lo peor de todo....
- No puedo actualizar!!!!! (y es curioso, porque sin embargo, si puedo entrar en los blogs y dejar comentarios)
Esto que puede parecer una tontería, a mi me da rabia, porque la blog le dedicaba toooodos esos ratos muertos que tengo en el trabajo, con lo cual mi trabajo, ahora además de no motivarme, me aburre!!
Ayer me puse manos a la obra. Es hora de comprar un portátil. Una informatikilla me ayudará a elegir uno y que no me timen.
Elegirlo, resuelto. Ahora a ver cómo lo pago porque con mi sueldo de mileurista no me dan un préstamo ni de 1000 euros.
No preocuparse...(como dicen en mi tierra): del barco de chanquete, no nos moverán...
P.D: Vaya post tostón!!! En el próximo ya me pondré profunda...no será porque no haya cosas que decir, no...pero aún no me sale cómo contarlas...
Trabajando bajo la lluvia
Ayer no actualicé. No. A pesar de llevar dos semanas sin nada (absolutamente nada) que hacer. De ahí que me pusiera a investigar con la plantilla del blog y que mi nivel de actualización haya rozado máximos históricos.
Pero no. Ayer no actualicé. Es que ayer estuve ocupada toda la mañana. Sin trabajo pero ocupada. Ocupada yo y los otros 200 chic@s que trabajan conmigo en achicar agua porque se nos inundo toda la oficina (un primero).
Resulta que no sólo se mueve el suelo al andar, no sólo hace un frío que pela o un calor que cuece y escuece, no. Resulta que tenemos unas goteras del tamaño del túnes del metro, y el agua caía como chorros.
Sería gracioso si no fuera porque el agua escurría por las tomas de corriente, equipos informáticos encendidos, etc. Y todos, acojonatti, a recoger agua como pudimos...porque por supuesto, nadie vino a ayudarnos.
Me da rabia cómo nos tienen. Nuestros jefes no se sabe nuestros nombres. Y más cosas.
Voy a cambiar de trabajo.
Pero no. Ayer no actualicé. Es que ayer estuve ocupada toda la mañana. Sin trabajo pero ocupada. Ocupada yo y los otros 200 chic@s que trabajan conmigo en achicar agua porque se nos inundo toda la oficina (un primero).
Resulta que no sólo se mueve el suelo al andar, no sólo hace un frío que pela o un calor que cuece y escuece, no. Resulta que tenemos unas goteras del tamaño del túnes del metro, y el agua caía como chorros.
Sería gracioso si no fuera porque el agua escurría por las tomas de corriente, equipos informáticos encendidos, etc. Y todos, acojonatti, a recoger agua como pudimos...porque por supuesto, nadie vino a ayudarnos.
Me da rabia cómo nos tienen. Nuestros jefes no se sabe nuestros nombres. Y más cosas.
Voy a cambiar de trabajo.
En sólo una noche
Ya cuando me acosté, me dije a mí misma: "Hoy no vas a dormir bien". Estaba como inquieta, como nerviosa. Y debió ser esa inquietud, porque en sólo una noche me dió tiempo a soñar....
- Que Madrid tenía en pleno centro una colina con un cementerio lúgubre y medieval, el cual yo por supuesto exploraba.
- Que me encontraba a dos supuestas cuñadas de un chico con el que salí un tiempo, y les contaba las razones por las que lo había dejado, y ellas intentaban convencerme de que volviera con él, que la novia que tenía ahora no les gustaba porque no las saludaba por la calle. Toma ya.
- Que me bañaba con mi madre en plan nudista y venían un montón de personas detrás persiguiéndonos.
- Que masticaba mis propios dientes y los iba escupiendo para no atragantarme.
- Que estaba con un grupo de gente, y de repente había un apagón y comenzaban a besarme, la chica que me gustaba. De repente volvía la luz de nuevo, y no era la chica que me gustaba, si no otra, y que me decepcionaba un montón.
P.D: Ayer me ehcaron las cartas por primera vez. Nunca había querido porque no creo en esas cosas, y porque pensaba que si acertaban algo me cagaría un poco. Pues eso, que acertaron bastante, y me cagué un poco...pero vamos, que yo no creo en esas cosas...
- Que Madrid tenía en pleno centro una colina con un cementerio lúgubre y medieval, el cual yo por supuesto exploraba.
- Que me encontraba a dos supuestas cuñadas de un chico con el que salí un tiempo, y les contaba las razones por las que lo había dejado, y ellas intentaban convencerme de que volviera con él, que la novia que tenía ahora no les gustaba porque no las saludaba por la calle. Toma ya.
- Que me bañaba con mi madre en plan nudista y venían un montón de personas detrás persiguiéndonos.
- Que masticaba mis propios dientes y los iba escupiendo para no atragantarme.
- Que estaba con un grupo de gente, y de repente había un apagón y comenzaban a besarme, la chica que me gustaba. De repente volvía la luz de nuevo, y no era la chica que me gustaba, si no otra, y que me decepcionaba un montón.
P.D: Ayer me ehcaron las cartas por primera vez. Nunca había querido porque no creo en esas cosas, y porque pensaba que si acertaban algo me cagaría un poco. Pues eso, que acertaron bastante, y me cagué un poco...pero vamos, que yo no creo en esas cosas...
Debe ser el calor...
...porque ayer volví a releer mensajes ex-buenos. Soy incapaz de borrar así sin más los recuerdos de las personas a las que he querido. Por eso, tengo una libretita cajón, amarilla, donde los guardo y de donde nunca salen.
Y ayer la abrí y lei y leí..., no leí los de ninguna persona en concreto, los leí todos...es como si buscara razones, momentos, instantes de una felicidad plural acabada, pero felicidad al fín y al cabo. Muchos recuerdos que en cierto modo constituyen, construyen un trocito más de mí, me explican un poco más.
Ahora vivo una felicidad en singular. Es distinta, tiene otros matices, otras pinceladas. Estoy satisfecha de haber sido capaz de tomar deteminadas decisiones y sobre todo de mantenerlas ante las presiones propias y ajenas. Me siento orgullosa de mí, y mira que es difícil que yo diga eso de mí misma. A pesar de los bajones, que vienen como el señor del mazo a los ciclistas.
Estoy comenzando a conocerme mucho mejor, estoy madurando, porque estoy aprendiendo a admitir ante mí y ante los demás, auténticas debilidades que antes nunca hubiera admitido que salieran más allá de mi yo más profundo.
Ayer volví a llorar. Fueron tres minutos, en el Retiro, esperando a dos amigos. Paso una mujer empujando de una silla de ruedas. En ella, una cría, apenas diez años, gorrito tapando su calvicie, gomas en la nariz, botella de oxígeno en la espalda. Juegos de otros niños. Mirada triste. Mirada de porqué yo no puedo. Ningún niño debería pasar por eso.
Qué quereis, se me partió el alma...
Y ayer la abrí y lei y leí..., no leí los de ninguna persona en concreto, los leí todos...es como si buscara razones, momentos, instantes de una felicidad plural acabada, pero felicidad al fín y al cabo. Muchos recuerdos que en cierto modo constituyen, construyen un trocito más de mí, me explican un poco más.
Ahora vivo una felicidad en singular. Es distinta, tiene otros matices, otras pinceladas. Estoy satisfecha de haber sido capaz de tomar deteminadas decisiones y sobre todo de mantenerlas ante las presiones propias y ajenas. Me siento orgullosa de mí, y mira que es difícil que yo diga eso de mí misma. A pesar de los bajones, que vienen como el señor del mazo a los ciclistas.
Estoy comenzando a conocerme mucho mejor, estoy madurando, porque estoy aprendiendo a admitir ante mí y ante los demás, auténticas debilidades que antes nunca hubiera admitido que salieran más allá de mi yo más profundo.
Ayer volví a llorar. Fueron tres minutos, en el Retiro, esperando a dos amigos. Paso una mujer empujando de una silla de ruedas. En ella, una cría, apenas diez años, gorrito tapando su calvicie, gomas en la nariz, botella de oxígeno en la espalda. Juegos de otros niños. Mirada triste. Mirada de porqué yo no puedo. Ningún niño debería pasar por eso.
Qué quereis, se me partió el alma...
Probando, probando....un lavadito de cara
Hoy he dedicado 2 de mis 8 horitas de trabajo a adentrarme por primera vez, en el maravilloso y amplio mundo del xhtml. Creo que para no saber absolutamente nada de programación web 3 horas antes, ni de diseño, ni de nada, y sólo con el paint (que es la única herramienta de dibujo que tengo en el ordenador del trabajo), el resultado no ha sido muy malo, no? (ser benevolentes, por favor, ji ji)
Supongo que nada de esto es definitivo y lo iré cambiando para mejorar la resolución, o volveré a mi configuración inicial. También he cambiado la foto de mi perfíl, gracias a una niña-sonrisa. Muchas gracias niña!
Las otras 5 horas las he dedicado a comilona de cumpleaños y charleta. No hay nada como que tu jefe esté de vacaciones y tú ya hayas hecho toooodo tu trabajo (y todos los que pueden complicártelo también están de vacaciones).
Toda crítica será bienvenida. Y ayuda (más bienvenida).
Hoy es viernes y ...ahora es el momento. Hoy soy optimista, (¿lo somos?) como dice el hombre raro-mágico del Retiro. Que lo sea.
Editado para: evitar malinterpretaciones.
Supongo que nada de esto es definitivo y lo iré cambiando para mejorar la resolución, o volveré a mi configuración inicial. También he cambiado la foto de mi perfíl, gracias a una niña-sonrisa. Muchas gracias niña!
Las otras 5 horas las he dedicado a comilona de cumpleaños y charleta. No hay nada como que tu jefe esté de vacaciones y tú ya hayas hecho toooodo tu trabajo (y todos los que pueden complicártelo también están de vacaciones).
Toda crítica será bienvenida. Y ayuda (más bienvenida).
Hoy es viernes y ...ahora es el momento. Hoy soy optimista, (¿lo somos?) como dice el hombre raro-mágico del Retiro. Que lo sea.
Editado para: evitar malinterpretaciones.
Busque piso y llévese un buen mozo de regalo!!!
Pues sí. Siempre dije que lo mío era ir un poco a contracorriente, no porque yo quisiera, sino porque surgía así. Sólo así se explica que la primera vez que fuí, hace sólo unos meses, a una discoteca de ambiente, la única por cierto que había en toda mi provincia, ligara con un tío que tenía "2 shikillos shicos", que no sé yo que hacía allí, pero bueno.
Resulta que una anda (otra vez) enfrascada buscando nueva habitación por los madriles, por motivos que ahora no vienen al caso. Pues bien. Dos situaciones paralelas, que me han ocurrido (e insisto, yo creo que no es normal):
Situación 1: Chica (yo) que llama preguntando por habitación el alquiler, chico que responde, acuerdan verlo, chico que envía mensajito a chica diciéndole lo maja que era por teléfono y las ganas que tenía de vivir con una chica tan optimista y simpática, literal), chica que flipa, chica y chico quedan para ver el piso, chico llega una hora tarde, chica grrrr (pero con sonrisita hacia fuera que quiere la habitación), chico que insiste en invitar a chica a cenar por llegar tarde, insiste, insiste, insiste, chico y chica cenan, chica no quiere la habitación, chico envía sms a chica (varios) para quedar a todo tipo de actividades.
Situación 2: Chica va a ver piso, chico pregunta datos personales a chica (edad, qué has estudiado, como te llamas, tienes novio? (ein?), etc), chica responde, a chico le cae bien chica, , día siguiente, chico llama a chica: "¿Quieres la habitación? - No, no me interesa. - Bueno no importa, ¿cenas conmigo mañana?
Y luego me preguntan cómo una chica tan maja como yo (como odio lo de maja) no tiene pareja!!.
Que digo yo que, visto lo visto, voy a buscar pisos de sólo chicas a ver sí se produce el mismo efecto y me llevo el pack piso+chica por el mismo precio, no??
Resulta que una anda (otra vez) enfrascada buscando nueva habitación por los madriles, por motivos que ahora no vienen al caso. Pues bien. Dos situaciones paralelas, que me han ocurrido (e insisto, yo creo que no es normal):
Situación 1: Chica (yo) que llama preguntando por habitación el alquiler, chico que responde, acuerdan verlo, chico que envía mensajito a chica diciéndole lo maja que era por teléfono y las ganas que tenía de vivir con una chica tan optimista y simpática, literal), chica que flipa, chica y chico quedan para ver el piso, chico llega una hora tarde, chica grrrr (pero con sonrisita hacia fuera que quiere la habitación), chico que insiste en invitar a chica a cenar por llegar tarde, insiste, insiste, insiste, chico y chica cenan, chica no quiere la habitación, chico envía sms a chica (varios) para quedar a todo tipo de actividades.
Situación 2: Chica va a ver piso, chico pregunta datos personales a chica (edad, qué has estudiado, como te llamas, tienes novio? (ein?), etc), chica responde, a chico le cae bien chica, , día siguiente, chico llama a chica: "¿Quieres la habitación? - No, no me interesa. - Bueno no importa, ¿cenas conmigo mañana?
Y luego me preguntan cómo una chica tan maja como yo (como odio lo de maja) no tiene pareja!!.
Que digo yo que, visto lo visto, voy a buscar pisos de sólo chicas a ver sí se produce el mismo efecto y me llevo el pack piso+chica por el mismo precio, no??
Me siento que no sé que sentir
Mis padres casi nunca me llaman. Siempre han sido más bien cargantes con el teléfono cada vez que estaba de viaje o durante la erasmus o la leonardo.
Sin embargo, desde que mi madre está enferma, no llaman. Parece como si me sometieran a prueba a ver cuánto me acuerdo de mi madre. También se podría pensar que es que no quieren dar malas noticias, pero dadas nuestras conversaciones parece poco probable.
Ayer una más. Llevaban días sin llamar, y llamé yo. Al otro lado, mi madre diciéndome, nada más cogerme en móvil, que hay que ver lo poco que me acuerdo de su madre enferma. Y me cuenta resultados de pruebas, tecnicismos, etc, cuando yo lo que quiero es que me diga cómo se siente, si le duele o no, y hacerla reir un rato. Pero no puedo. No puedo porque entre frase y frase me recuerda lo poco que llamo, lo poco que sé que le hicieron tal o cual prueba, lo poco que quiero a mi familia.
Entonces, a mí se me ocurren ideas que podría decirles, pero no digo por no discutir, por no alterarla. Porque yo estoy aquí sola, porque muchos dias necesito un abrazo que no llega, porque también a mí me gustaría sentir al menos la calidez de unas palabras, aunque éstas sean telefónicas.
Y yo me siento mal, porque en esos momentos me apetece colgar, me siento culpable, me siento mala hija y un largo sin fín de me sientos. Entonces, cuando cuelgo, me angustio por pensar en sí un día se pone peor y no me entero (porque ya ha habido varias veces que han tenido que ir al hospital y me lo han dicho a los días), o si verdaderamente lo estoy haciendo mal y soy un asco de hija.
Cada vez que bajo a verlos, vamos a comer juntos, a cenar, a la playa...y todo parece que está bien, o al menos, mejor que la última vez que la ví. Y nunca falta el maldito tabaco a su lado, 3 paquetes diarios para ser exactos.
A veces creo que no me lo tomo en serio. A veces creo que me lo tomo demasiado en serio. Lo único que sé, es que podría bajar este fin de semana, pero no me apetece nada de nada.
Sin embargo, desde que mi madre está enferma, no llaman. Parece como si me sometieran a prueba a ver cuánto me acuerdo de mi madre. También se podría pensar que es que no quieren dar malas noticias, pero dadas nuestras conversaciones parece poco probable.
Ayer una más. Llevaban días sin llamar, y llamé yo. Al otro lado, mi madre diciéndome, nada más cogerme en móvil, que hay que ver lo poco que me acuerdo de su madre enferma. Y me cuenta resultados de pruebas, tecnicismos, etc, cuando yo lo que quiero es que me diga cómo se siente, si le duele o no, y hacerla reir un rato. Pero no puedo. No puedo porque entre frase y frase me recuerda lo poco que llamo, lo poco que sé que le hicieron tal o cual prueba, lo poco que quiero a mi familia.
Entonces, a mí se me ocurren ideas que podría decirles, pero no digo por no discutir, por no alterarla. Porque yo estoy aquí sola, porque muchos dias necesito un abrazo que no llega, porque también a mí me gustaría sentir al menos la calidez de unas palabras, aunque éstas sean telefónicas.
Y yo me siento mal, porque en esos momentos me apetece colgar, me siento culpable, me siento mala hija y un largo sin fín de me sientos. Entonces, cuando cuelgo, me angustio por pensar en sí un día se pone peor y no me entero (porque ya ha habido varias veces que han tenido que ir al hospital y me lo han dicho a los días), o si verdaderamente lo estoy haciendo mal y soy un asco de hija.
Cada vez que bajo a verlos, vamos a comer juntos, a cenar, a la playa...y todo parece que está bien, o al menos, mejor que la última vez que la ví. Y nunca falta el maldito tabaco a su lado, 3 paquetes diarios para ser exactos.
A veces creo que no me lo tomo en serio. A veces creo que me lo tomo demasiado en serio. Lo único que sé, es que podría bajar este fin de semana, pero no me apetece nada de nada.
Pecados confesables
Lunes caluroso (otra vez). En la oficina no quedamos ya ni cuatro gatos (gata tenía que ser yo, ays). Y entre crónica y crónica, yo, por variar un poco, lanzo aquí 7 supuestos secretos desvelados, según una cadena que circula ya por ahí. Y digo supuestos porque, los inconfesables no los voy a publicar, y muchos de los confesables ya se han publicado por exhibicionista que es una. En fín...
- Me emociono con mucha facilidad, tanto por cosa tristes como por cosas alegres. Cuando leo, escucho, veo...lo hago tan intensamente que me meto de lleno en las situaciones.
- Mi primera (y única) operación de cirugía estética me la hice a las 11 años...y fue para quitarme el complejo de orejas soplillo (porque verdaderamente no las tenía tanto) que tenía porque mi hermana me decía "que es el viento, las orejas de Gatazul en movimiento" todo el rato. Y yo, me ponía la coleta a "modo casco" para que no se me vieran.
- En mi etapa erasmus en Inglaterra me volví (bueno yo, y todos, aunque eso no me salve) una cleptómana total. Creo que decir que me fuí con 30 kg de equipaje y volvícon 65 da una idea del asunto. Y no me cobraron sobrepeso, aunque me lo merecía por delincuente.
- Muchas veces me da por llorar. No tengo que estar necesariamente triste, pero de repente me pongo muy muy triste, y pienso que nunca voy a ser plenamente feliz. Luego se me pasa y ya está, pero esto me hace pensar.
- Tengo auténtico pánico a la muerte. La mera idea me revuelve (literalmente) el estómago. No me imagino que el mundo siga y yo no esté en él, aunque sea de una forma etérea viendo lo que pasa. Es un miedo irracional.
- Suelo caer mal de entrada, al conocer a alguien. No sé exactamente a qué se debe, pero la verdad es que me preocupa. Luego todo se torna y tengo que escuchar lo buena gente/buena amiga que soy, en plena borrachera momento confesión.
- Me hice pis en la cama hasta los 7 años. Y no me da vergüenza decirlo, No sé por qué sería, pero el caso es que me curé a base de pequeños regalitos que me hacía mi madre si no me meaba la noche anterior.
Y que responda quien quiera responder...que yo me voy de fondie!!
- Me emociono con mucha facilidad, tanto por cosa tristes como por cosas alegres. Cuando leo, escucho, veo...lo hago tan intensamente que me meto de lleno en las situaciones.
- Mi primera (y única) operación de cirugía estética me la hice a las 11 años...y fue para quitarme el complejo de orejas soplillo (porque verdaderamente no las tenía tanto) que tenía porque mi hermana me decía "que es el viento, las orejas de Gatazul en movimiento" todo el rato. Y yo, me ponía la coleta a "modo casco" para que no se me vieran.
- En mi etapa erasmus en Inglaterra me volví (bueno yo, y todos, aunque eso no me salve) una cleptómana total. Creo que decir que me fuí con 30 kg de equipaje y volvícon 65 da una idea del asunto. Y no me cobraron sobrepeso, aunque me lo merecía por delincuente.
- Muchas veces me da por llorar. No tengo que estar necesariamente triste, pero de repente me pongo muy muy triste, y pienso que nunca voy a ser plenamente feliz. Luego se me pasa y ya está, pero esto me hace pensar.
- Tengo auténtico pánico a la muerte. La mera idea me revuelve (literalmente) el estómago. No me imagino que el mundo siga y yo no esté en él, aunque sea de una forma etérea viendo lo que pasa. Es un miedo irracional.
- Suelo caer mal de entrada, al conocer a alguien. No sé exactamente a qué se debe, pero la verdad es que me preocupa. Luego todo se torna y tengo que escuchar lo buena gente/buena amiga que soy, en plena borrachera momento confesión.
- Me hice pis en la cama hasta los 7 años. Y no me da vergüenza decirlo, No sé por qué sería, pero el caso es que me curé a base de pequeños regalitos que me hacía mi madre si no me meaba la noche anterior.
Y que responda quien quiera responder...que yo me voy de fondie!!
Teorías azules (I)
La vida es un gran circuito de coches. Cada uno de nosotros dispone sólo de una carrera. A unos les gustaría correr una carrera tras otra, tras otra. Otros piensan que es más emocionante saber que sólo sales a pista una vez, y que lo que no hagas ya no lo harás nunca.
Cada uno de nosotros somos un coche. Al principio, cuando somos pequeños, nos llevan en carritos nuestros padres, porque aún no tenemos carnet de conducción de nuestras propias vidas. Poco a poco, nos hacemos mayores, entonces comenzamos a ir sobre tres ruedas, luego sobre dos con pedales...nuestros padres se empeñan en que aprendamos pronto a conducir.
Durante nuestra carrera, nos encontramos con coches de todo tipo. Algunos son ya antiguos, y por eso van más despacito, saboreando a cada instante el paisaje. Otros, nos pasan a velocidad de vértigo. Suelen ser coches nuevos, que no son conscientes de dónde está la meta y se empeñan en ir incesantemente en su búsqueda. Algunos, por ir muy muy rápido, la encuentran pronto, y entonces, los coches que los vieron pasar se calan, o pierden gasolina de pura tristeza. También existen coches grandes, imponentes, que avanzan con paso seguro y firme en la carretera, y que despiertan la admiración de unos y el recelo de otros. Nuestro coche va cambiando con el tiempo, por arañazos, algún pequeño golpe, o daños para los que no hay piezas en sustitución. Nuestro coche envejece.
Durante la carrera, se nos presentan bifurcaciones, que son las oportunidades. Nosotros tenemos que decidir qué camino escoger en cada momento. Unas veces, cogemos un camino equivocado o que luego no nos gusta. Afortunadamente, suelen existir las rotondas y los cambios de sentido que nos brindan la posibilidad de elegir nuevos caminos, que no desandarlos, porque nuestro coche carece de marcha atrás.
En nuestro camino, nos acompañan otros coches. Se incorporan a nuestro carril en un momento determinado y deciden acompañarnos durante algunos, muchos o pocos kilómetros. A veces, se nos acerca un coche alegre y bonito y decidimos ir trás él. Unas veces lo alcanzamos, y otros veces se nos escapa porque coge caminos que nosotros decidimos no seguir.
En ocasiones, un coche nos acompaña durante un largo trayecto, cogiendo las mismas bifurcaciones y cambios de sentido. Y se hacen kilómetros y kilómetros en doble carril, a un ritmo lento y disfrutando del paisaje a cada segundo, como los coches viejitos. En esos momentos parece como si las caravanas y atascos no importasen tanto.
Hay coches que prefieren circular en doble carril con el mismo coche siempre. Otros, prefieren hacerlo con diferentes coches y así vivir nuevas experiencias. La mayoría de los coches quieren circular en doble carril, aunque los demás coches te piten por ir lentito y formar caravana y tener cara de boba.
Pero lo más importante es que al terminar tu carrera, mires por el espejo retrovisor y veas que no lo hiciste tan mal, que te saliste en alguna curva, que te saltaste algún semáforo, si, pero que ningún otro coche se quejó de un mal adelantamiento o de que lo echaras a la cuneta.
Eso sí es, una buena carrera...
Cada uno de nosotros somos un coche. Al principio, cuando somos pequeños, nos llevan en carritos nuestros padres, porque aún no tenemos carnet de conducción de nuestras propias vidas. Poco a poco, nos hacemos mayores, entonces comenzamos a ir sobre tres ruedas, luego sobre dos con pedales...nuestros padres se empeñan en que aprendamos pronto a conducir.
Durante nuestra carrera, nos encontramos con coches de todo tipo. Algunos son ya antiguos, y por eso van más despacito, saboreando a cada instante el paisaje. Otros, nos pasan a velocidad de vértigo. Suelen ser coches nuevos, que no son conscientes de dónde está la meta y se empeñan en ir incesantemente en su búsqueda. Algunos, por ir muy muy rápido, la encuentran pronto, y entonces, los coches que los vieron pasar se calan, o pierden gasolina de pura tristeza. También existen coches grandes, imponentes, que avanzan con paso seguro y firme en la carretera, y que despiertan la admiración de unos y el recelo de otros. Nuestro coche va cambiando con el tiempo, por arañazos, algún pequeño golpe, o daños para los que no hay piezas en sustitución. Nuestro coche envejece.
Durante la carrera, se nos presentan bifurcaciones, que son las oportunidades. Nosotros tenemos que decidir qué camino escoger en cada momento. Unas veces, cogemos un camino equivocado o que luego no nos gusta. Afortunadamente, suelen existir las rotondas y los cambios de sentido que nos brindan la posibilidad de elegir nuevos caminos, que no desandarlos, porque nuestro coche carece de marcha atrás.
En nuestro camino, nos acompañan otros coches. Se incorporan a nuestro carril en un momento determinado y deciden acompañarnos durante algunos, muchos o pocos kilómetros. A veces, se nos acerca un coche alegre y bonito y decidimos ir trás él. Unas veces lo alcanzamos, y otros veces se nos escapa porque coge caminos que nosotros decidimos no seguir.
En ocasiones, un coche nos acompaña durante un largo trayecto, cogiendo las mismas bifurcaciones y cambios de sentido. Y se hacen kilómetros y kilómetros en doble carril, a un ritmo lento y disfrutando del paisaje a cada segundo, como los coches viejitos. En esos momentos parece como si las caravanas y atascos no importasen tanto.
Hay coches que prefieren circular en doble carril con el mismo coche siempre. Otros, prefieren hacerlo con diferentes coches y así vivir nuevas experiencias. La mayoría de los coches quieren circular en doble carril, aunque los demás coches te piten por ir lentito y formar caravana y tener cara de boba.
Pero lo más importante es que al terminar tu carrera, mires por el espejo retrovisor y veas que no lo hiciste tan mal, que te saliste en alguna curva, que te saltaste algún semáforo, si, pero que ningún otro coche se quejó de un mal adelantamiento o de que lo echaras a la cuneta.
Eso sí es, una buena carrera...