Porque el encanto no se cae con el tiempo, pero las tetas sí.
Con esta gran frase titulo este post en el que voy a tratar de explicar entre otras cosas mi teoría de que "a mí me gustan todas".
(La frase no es mía, sino de cierta persona que se dejó los morros, la ceja y una rodilla en el Fulanita el otro día al estrellarse con la puerta de cristal del susodicho lugar, por cierto repleto a las 2:30 a.m. de la noche del domingo al lunes..la gente no trabaja o qué??)
La tan manida frase de "el físico es lo primero que entra por los ojos" es cierta, vaaaaaale. Lo que ocurre es que del físico, cada uno se fija en unas cosas diferentes. Y digamos que yo soy "poco escrupulosita" para eso: con una boca sana (esto es un color de dientes que no entre en la gama que va del amarillo al verde) y unos ojos que me digan que detrás hay una chica lista, con viveza, chispa, juego, llámalo X, me vale.
Claro está, eso no lo tienen todas...peeeeero, no me negareis que ir por la calle y que todas las chicas te parezcan monas (bajo el prisma típico) no está nada mal, no? Para gustarme, que son palabras mayores, lo que me trae de cabeza es el encanto personal, ese algo que hace que le brillen los ojos (de ahí que yo busque esa mirada, esa chispa y quem e resulten atractivas las chicas que lo tienen así a priori).
Conozco menos chicas con encanto personal que chicas "pivones". Pero aún así, sigo buscando en el primer saco porque...el encanto no se cae con el tiempo, las tetas sí.
(La frase no es mía, sino de cierta persona que se dejó los morros, la ceja y una rodilla en el Fulanita el otro día al estrellarse con la puerta de cristal del susodicho lugar, por cierto repleto a las 2:30 a.m. de la noche del domingo al lunes..la gente no trabaja o qué??)
La tan manida frase de "el físico es lo primero que entra por los ojos" es cierta, vaaaaaale. Lo que ocurre es que del físico, cada uno se fija en unas cosas diferentes. Y digamos que yo soy "poco escrupulosita" para eso: con una boca sana (esto es un color de dientes que no entre en la gama que va del amarillo al verde) y unos ojos que me digan que detrás hay una chica lista, con viveza, chispa, juego, llámalo X, me vale.
Claro está, eso no lo tienen todas...peeeeero, no me negareis que ir por la calle y que todas las chicas te parezcan monas (bajo el prisma típico) no está nada mal, no? Para gustarme, que son palabras mayores, lo que me trae de cabeza es el encanto personal, ese algo que hace que le brillen los ojos (de ahí que yo busque esa mirada, esa chispa y quem e resulten atractivas las chicas que lo tienen así a priori).
Conozco menos chicas con encanto personal que chicas "pivones". Pero aún así, sigo buscando en el primer saco porque...el encanto no se cae con el tiempo, las tetas sí.
Esto...regalo abrazos...!!
El viernes me vine a casa, a casa de mis padres quiero decir (qué raro me suena decir esto). Necesitaba desconectar del trabajo, ver a mi hermana, a mis padres, a mis amigas…en un par de horas vuelvo al tren que me llevará a mi “otra casa”, la de la microcueva, pero creo que el fin de semana largo me ha cundido…
Por fin conseguí pasar más tiempo con mi amiga Bau. Ella está pasando por una mala temporada que hace tiempo yo intuí que llegaría. Aunque sigue sin decirme abiertamente que le pasa algo, yo sé que ella sabe que yo lo sé, como en el juego de palabras. Y ella sabe que desde la sombra o la distancia, le doy perspectivas y consejos entrelíneas, como si fueran mensajes secretos, que sé que la llegan pero parecen no venir a cuento. Ha engordado como 10 kilos pero tiene otro aire en la cara y eso compensa este juego de niños que ambas nos traemos.
Mi madre sigue diciendo que mi cuarto parece el de una secuestrada. Que un día me fui a Rusia y ya nunca regresé. Y en el fondo tiene razón: aún tengo los apuntes de quinto de carrera desperdigados por la mesa, pero es que ni tengo tiempo ni la pereza me deja recogerlos. Mi madre también parece mejorar por momentos, pero no canto victoria que en el último susto también parecía mejorar.
Me he dedicado a dormir y a disfrutar de los Carnavales todo lo que he podido. No llevaba disfraz preparado y en el tren decidí un disfraz con mucho juego. Iría de “regalo abrazos” como la campaña publicitaria. Fácil, cómodo y con cachondeo asegurado. Alguna amiga hasta me lo arrancó para cruzarse con el chico que le gustaba…(ten amigas para esto), y me colocó su peluca de negra zumbona en la cabeza, en fín…
Esta noche vuelvo a casa con más ojeras de las que me fui, pero con más ganas…y voy a darle ya al botoncito de publicar porque en diez días me voy a Ámsterdam y aún no tengo donde caerme muerta….porque alguien me matará si no consigo un alojamiento a la de ya…
Ya que están de oferta…una de abrazos…
Por fin conseguí pasar más tiempo con mi amiga Bau. Ella está pasando por una mala temporada que hace tiempo yo intuí que llegaría. Aunque sigue sin decirme abiertamente que le pasa algo, yo sé que ella sabe que yo lo sé, como en el juego de palabras. Y ella sabe que desde la sombra o la distancia, le doy perspectivas y consejos entrelíneas, como si fueran mensajes secretos, que sé que la llegan pero parecen no venir a cuento. Ha engordado como 10 kilos pero tiene otro aire en la cara y eso compensa este juego de niños que ambas nos traemos.
Mi madre sigue diciendo que mi cuarto parece el de una secuestrada. Que un día me fui a Rusia y ya nunca regresé. Y en el fondo tiene razón: aún tengo los apuntes de quinto de carrera desperdigados por la mesa, pero es que ni tengo tiempo ni la pereza me deja recogerlos. Mi madre también parece mejorar por momentos, pero no canto victoria que en el último susto también parecía mejorar.
Me he dedicado a dormir y a disfrutar de los Carnavales todo lo que he podido. No llevaba disfraz preparado y en el tren decidí un disfraz con mucho juego. Iría de “regalo abrazos” como la campaña publicitaria. Fácil, cómodo y con cachondeo asegurado. Alguna amiga hasta me lo arrancó para cruzarse con el chico que le gustaba…(ten amigas para esto), y me colocó su peluca de negra zumbona en la cabeza, en fín…
Esta noche vuelvo a casa con más ojeras de las que me fui, pero con más ganas…y voy a darle ya al botoncito de publicar porque en diez días me voy a Ámsterdam y aún no tengo donde caerme muerta….porque alguien me matará si no consigo un alojamiento a la de ya…
Ya que están de oferta…una de abrazos…
Derrotada?
Yo creo que no. No sé si he hecho bien o mal, pero ya no hay marcha atrás. He dicho que no. Sí, sí, a ese posible trabajo nuevo en el que me pagaban mejor que bien. Ése para el que me tenía que sacar el carnet del coche ultrarrápido y comprarme un coche. Sí.
Desde que decidí aceptar no dormía bien, seguía teniendo dudas, estaba estudiándome el teórico del coche con calzador, a a vez que curraba un montón de horas en mi trabajo (ahora me están presionando mucho) y aparte las prácticas del coche.
El sábado pasado me ví desde fuera pasándolo mal, llorando con mi madre al otro lado del teléfono. Y dije basta. Mi tranquilidad mental es mucho más importante que el mejor de los trabajos. Desde que hice algunos "reajustes" en mi vida, sentirme bien ha sido una prioridad en mi vida.
En cierto modo he arriesgado un algo por un nada, pero tengo un par de cosillas que quiero ver cómo salen, y si salen hasta luego carawevo a mi jefe, mi compicabrón, etc.
Llamé y dije que no. -¿Quieres escuchar otra cifra? - No. (Escuchar otra cifra me hubiera llevado otra vez al punto de partida). Y aunque con miedo por la incertidumbre de pensar si me he equivocado, me quité un peso de encima.
A ratos pienso que la presión me ha derrotado, eso o mi propia autoexigencia, pero por otro lado, pienso que apostar por una misma es una victoria, no? (la que no se consuela... )
Desde que decidí aceptar no dormía bien, seguía teniendo dudas, estaba estudiándome el teórico del coche con calzador, a a vez que curraba un montón de horas en mi trabajo (ahora me están presionando mucho) y aparte las prácticas del coche.
El sábado pasado me ví desde fuera pasándolo mal, llorando con mi madre al otro lado del teléfono. Y dije basta. Mi tranquilidad mental es mucho más importante que el mejor de los trabajos. Desde que hice algunos "reajustes" en mi vida, sentirme bien ha sido una prioridad en mi vida.
En cierto modo he arriesgado un algo por un nada, pero tengo un par de cosillas que quiero ver cómo salen, y si salen hasta luego carawevo a mi jefe, mi compicabrón, etc.
Llamé y dije que no. -¿Quieres escuchar otra cifra? - No. (Escuchar otra cifra me hubiera llevado otra vez al punto de partida). Y aunque con miedo por la incertidumbre de pensar si me he equivocado, me quité un peso de encima.
A ratos pienso que la presión me ha derrotado, eso o mi propia autoexigencia, pero por otro lado, pienso que apostar por una misma es una victoria, no? (la que no se consuela... )
No me he muerto...
...ni cierro el blog (de momento). LLevo tantas cosas dentro de mi cabeza últimamente que no sé ni cómo no se me infla como un globo y al explotar vuelo por el cielo madrileño hasta caer desinflada.
Podría hablar de todas las idas y venidas sobre el curro y el coche (por cierto, hoy me he hecho la enferma para no ir a examinarme del teórico, quién dijo aquello de responsable? Metódica? ja...) pero prefiero decir que estoy muy preocupada por mi falta de decisión. Sí, lo admito, no sé decidirme. No si hay incertidumbre de por medio. Y tampoco sé decir que no a la gente (y esto me preocupa más aún). Duermo mal sólo de pensar en decirle a mi jefe que me piro, a los de otro curro que finalmente no lo cojo, y así una larga lista. Siento que decepciono a la gente que me importa y espera más de mí. Y entre tanto, me decepciono a mí misma por verme tan variable, por no aclararme, por verme vulnerable en definitiva.
Quiero volver a tener las ideas claras. No tenerlas hace que me tambalee. Y lo que empiezo a tener claro no puede ser y además es imposible. Porque en temas de trabajo/estudios siempre he tenido las cosas claras. Y difusas en amor/amistad. Así ha sido siempre. Cerebral para las cosas y visceral para las personas. Quiero desconectarme de cabeza para arriba.
Vaya mierda de post.
Podría hablar de todas las idas y venidas sobre el curro y el coche (por cierto, hoy me he hecho la enferma para no ir a examinarme del teórico, quién dijo aquello de responsable? Metódica? ja...) pero prefiero decir que estoy muy preocupada por mi falta de decisión. Sí, lo admito, no sé decidirme. No si hay incertidumbre de por medio. Y tampoco sé decir que no a la gente (y esto me preocupa más aún). Duermo mal sólo de pensar en decirle a mi jefe que me piro, a los de otro curro que finalmente no lo cojo, y así una larga lista. Siento que decepciono a la gente que me importa y espera más de mí. Y entre tanto, me decepciono a mí misma por verme tan variable, por no aclararme, por verme vulnerable en definitiva.
Quiero volver a tener las ideas claras. No tenerlas hace que me tambalee. Y lo que empiezo a tener claro no puede ser y además es imposible. Porque en temas de trabajo/estudios siempre he tenido las cosas claras. Y difusas en amor/amistad. Así ha sido siempre. Cerebral para las cosas y visceral para las personas. Quiero desconectarme de cabeza para arriba.
Vaya mierda de post.