No duermas si puedes hacer otra cosa mejor
... Un refugio para reflexionar...
Acerca de
A veces la vida nos engaña, nos traiciona, nos destroza o nos hace sufrir. Otras, hace que conozcamos a las personas que cambiaran el rumbo de nuestra vida para siempre... Precisamente por eso, por esa incertidumbre, no podemos acomodarnos a una situacion, la vida no deja de girar ni de sorprendernos...
Enlaces
Favoritos
Sindicación
 
Somewhere else in the world ...
En primer lugar quiero y necesito dejar de pensar.

Llevo semanas, incluso meses intentando escribir este post, un post en el que sea sincero, al menos conmigo mismo. Lo escribo una y otra vez pero no llego a encontrar el motivo que hace que quiera escribirlo.

Nunca me ha gustado contar cosas demasiado personales a través de un blog; me gusta hablar de cosas que me interesan, me preocupan..., pero no me gusta indagar en lo que siento por dentro en parte porque no quiero decepcionarme a mí mismo. Y sí, por algún motivo hoy siento la necesidad de escribir y de compartir con un mundo de bytes lo que pasa por mi mente.

Tengo miedo.

Tengo miedo de mirar hacia adelante y no ver nada, o por lo menos nada que me guste. No me obsesiono con el futuro, no quiero organizarlo – soy de esos que quieren que todo surja de repente, con sorpresa – pero me gusta tener claro qué es lo que espero de mí. Pero no lo sé, y tengo miedo.

No quiero abandonar lo que durante tanto tiempo me ha acompañado: mis sueños. Los sueños para mí son la esperanza de la vida, el elixir eterno que nos hace mantenernos arriba siempre, pase lo que pase. Pero ¿qué pasa cuando esos sueños de repente parecen haber desaparecido?

Tengo miedo de perderme la posibilidad de luchar en la que para mí hubiera sido la batalla más emocionante, independientemente de cuál fuera el resultado final. Escribo sobre ello y es inútil, hablo sobre ello y resulta todavía más inútil…

Todo aquello por lo que siempre he prometido luchar se desvanece y parece que esto sucede porque tengo miedo. Tengo miedo de no saber enfrentarme a ello, de llegar a Madrid y decepcionarme, de ir a Nueva York y ver cómo todo es diferente a lo que yo había creado en mi imaginación. Tengo miedo de perseguir mi sueño de ser actor porque quizá un día tenga que tirar la toalla y decir “yo no valgo para esto”. Tengo miedo de ir a la universidad el año que viene. Tengo miedo de tantas cosas…

Sólo quiero tener las cosas claras, sólo quiero salir de aquí y será entonces cuando quizá realmente tenga la oportunidad de empezar a vivir mi vida.

Tengo mucho miedo.




*-*-*- El día del Orgullo Gay. Madrid. Dos apuestos jóvenes, uno de 175cm y otro de 185, están paseando por Chueca. Uno está malo y tiene miedo, el otro quiere que el primero se ponga bueno. Pasean los dos por una plaza en la que hay un gran escenario donde – uno le dice al otro – hay fiesta todas las noches. ¡Qué guay!, piensa. De repente se oye un “Hola chicos, ¿queréis una chapa de…?”. No, gracias – contesta el chico de 185. Sin embargo, pasan de largo y los dos piensan en lo mismo, “una chapa no quiero pero si te vienes conmigo esta noche a mi cama te haré cariñitos hasta que te quedes dormidito... -*-*-*