Tuve una vez un jefe que confundia la vorágine con los aborigenes. Cuando volvía a la oficina de sus vacaciones siempre nos decía con el ademán serio: Las vacaciones han terminado y ahora nos toca meternos en la aborigen del trabajo. No es un chiste -aunque lo pueda parecer-. Y todo esto para decir que desde que volví de Italia, me ha atrapado "la aborigen" del trabajo y no hay manera de quitarsela de encima... De todas las maneras espero que a partir de hoy la "vorágine" disminuya y vuelva la normalidad a la oficina y también a mi vida. No sé bien el porqué, pero para mi el 15 de septiembre es el verdadero comienzo de año (por algo lo es para todos del 'curso') y se debería festejar por todo lo alto. Lo único bueno es que tanto aborigen no me deja pensar en la soledad.
Un saludo.
Los jefes son a veces terribles. No se en tu profesion, pero en la mia (periodismo) me resulta inconcebible escucharlos decir "contri mas" y cosas del estilo. Besos
Un beso, guapo.