... Había perdido la música color cobalto, con pajaros, organos y agua, un arcoiris de reflejos luminosos que se asemejaba al cielo y a la tierra, cuando hablaban las tempestades de los mares perdidos que ya no me decian la verdad, cuando yo no me fiaba de sus verdades... Aquel tipo era de una belleza bastante común, un marinero casí feo, pero tenía las manos delicadas, sensuales, y yo miraba sorprendido como tomaba mi sexo con sus dedos delgados, largos mientras con la otra mano jugaba a menearse el suyo. Soy hetero, dijo, casado y con tres hijos, y se metió mi verga en la boca, mientras miraba mis ojos sorprendidos, presionando ligeramente mis testículos con sus dedos. Yo me dejaba hacer 'quel dolce pompino' mientras buscaba la suave melodía crepuscular de una puesta de sol de imposible color cobalto, con pájaros, arpas y fuentes irisadas. Pero no me gusta engañar a mi mujer, es solo que de vez en cuando me gusta... con un tio... ya sabes, y sin apenas tocarlo, mientras eyaculaba sobre su cara, él se vino sobre mis pies. Serás hetero, le dije, pero tienes una hermosísima Rubia encondida en tu interior...
P.S.: Mientras he estado ausente he perdido Bitacoras que quería y ahora añoro ( ¿Dónde estás mi estimado NormanMailer? ¿qué fue de Aurora Fernández. la mujer líquida?), otros siguen en la lista pero dormidos (El Divagante ser que creo Divagario y su ingente caudal de sabiduría han desaparecido cual Guadiana, aunque yo sigo esperando sentado en sus ojos a que resurga). Esta es la razón de que haya modificado mis enlaces, eliminando unos para dar paso a nuevas entradas. Bienvenidos a esta mi humilde bitacora, Ricci del Diario de la Pequeña Ricci, y Noe de La Luz (la vida conmigo) ...
Respecto al artículo sólo puedo decir: ¡Cuidao con los hetero! jejeje
Y nada, una cosa que me ha dejao flipá: ¿¿¿cómo se hace para poner la música???? ¡es genial!
La Luz