Luca soy yo
Rectificando, también mi vida
Acerca de

Mediocridad y monotonía. No encontrareis nada más aquí. Lamentos inútiles que no merecen comentarios.

 
Ángeles caidos.


Lo peor es que se instale en la mente, como una sonata, como un requien, un cantata barroca indefinida, un cuarteto de cuerda sonando en la cabeza todo el día. El cuarteto en realidad toca 'El Canon de Pachelbel' en Re, en sus infinitas versiones, tocandolas todas a la vez, desarmonicamente armonizadas por el costante venir de la tónica dominante. Son en realidad infinitos Cuartetos, cada uno atacando su propia versión de la pieza... y yo soy el director. Termino exhauto. En un tiempo eramos ángeles, todos. Después fuimos vomitados cada uno en su camino, sin tener la culpa del mal que hacemos, ni del poco bien que damos. Ángeles caidos somos. La idea me prende y se instala en la mente como otro Canon imposible, y sueño infinitos ángeles tarareando la cantinela en Re mayor. También yo ángel caido que en un día de ira, lo recuerdo como si fuese ayer, me arranqué las alas, creyendo que me movía en la luz, cuando tan solo era una triste sombra. Ángeles caidos, cuando me cruzo con él, ya nos hemos visto otras veces, y me saluda, y le saludo, y me para con un gesto, y me detengo delante de él.

Se me mete en el cerebro y rebota mil veces, por entre las circunvalaciones, hasta dejarme cansado. Él quiere dormir conmigo, abrazarme, como si fuera un niño pequeño que necesita caricias, como si fuera un ser nacido para amar, para ser amado. Él no sabe que estoy enfermo, quiero gritar y no puedo hacerlo, y me pasa la mano acariciando mi rostro y me dice que por favor le deje dormir en mi casa, que él no tiene sitio donde dormir, que su casa es el asfalto de la calle, y tiene un techo estrellado que cambia con las estaciones, que cambia con la luz, y la latitud, y al final consigo decirle que no, y siento una punzada, un navajazo, un dolor intenso, y se me mete en la testa, dura, rebotando, cuarteto a contrapunto, un pizzicato monotono, y yo, ahora más enfermo, herido, más caido que nunca, siento como llega la ambulancia, y me suben, todos gritando a la vez, y yo que no les entiendo, porque cantan las sirenas de esta ciudad sin mar, yo Ulises medio muerto camino del hospital, sonriendo estúpido a los cuatro ángeles sin alas que ejecutan con técnica perfecta, pero sin emoción, el barroco tema que sigue rebotando, con el eco que rebota en el eco de otro eco que rebota y rebota, y rebota... y se mete en el cerebro.

Nota: Auschwitz. No creo en el ser humano, no puedo creer... Ama demasiado la violencia, la guerra, sabe perfectamente como acabar con el otro. Se equivoca, se equivoca siempre y no aprende jamas. No tiene futuro.

 
Comentario:
ayer también yo escuchaba El Canon, pero me inundó de bosques en los que los ángeles luchaban contra el reflejo de sus propias alas...
 
Comentario:
ayer también yo escuchaba El Canon, pero me inundó de bosques en los que los ángeles luchaban contra el reflejo de sus propias alas...
 
Comentario:
Ayer echaron un documental en el canal 13 sobre Auschwitz... Hoy me ha pasado lo que me ha pasado con el chaval... Luca, sin miedo a simplificar, creo que somos muy muy oscuros, pero tambien muy bellos a la vez.
Un besete
No