Me duele, aún me duelo lo que has dicho. Más bien lo que me has escupido a la cara cuando menos lo esperaba. Que yo folle o no a ti ¿qué coño te importa?, si quedo con alguien o no para tomar un cafe y salir por ahí, ¿qué coño te importa? si ya no estamos juntos, si ya no nos amamos, si no nos queremos, si nos dejamos hace tiempo, si nos separamos... y cuando pensaba que al menos quedaba la amistad, yo que te cuento, y te digo lo que pienso, y lo que me ocurre, porque creo, cría, aún en la amistad... y vas tú, inesperadamente y me esputas tu ira como por casualidad, pero con indudable mala leche, a propósito, y me cae encima como una lluvia acida que me quema y me duele, y huyo otra vez, cansado de la vida que me niega lo que siempre me prometió, con mi pena sangrando, con mi herida abierta otra vez en el vacío, dejandote, tambien lo se, con tu dolor, con tu herida, con tu vacío... no lo entiendo, ahora si que no lo entiendo.
Yo tampoco lo entiendo