Luca soy yo
Rectificando, también mi vida
Acerca de

Mediocridad y monotonía. No encontrareis nada más aquí. Lamentos inútiles que no merecen comentarios.

 
En Madrid.

Ayer volví de mi aventura China. He despegado desde las tierras de la lejana Beijing, para aterrizar, tras doce horas de vuelo, en Madrid. Dejo atras un pueblo civilizado, hospitalario y amable sumido en la locura colectiva de consumir más y mejor sin pensar demasiado en el coste que se debe pagar para ello, un cielo gris plata donde nunca he podido distinguir ni la más mínima sobra de azul, ensuciado por el polvo del desierto y la humedad de las nieblas altas, una gastronomía sin igual -Alejada de la practicada en los Restaurantes Chinos de Madrid - y sobre todo la de haber vivido en una burbuja de seguridad y prosperidad ficticia en medio de una atmosfera explosiva y pauperrima. Traigo conmigo sedas, pinturas, y algún que otro artefacto especialmente pensado para Marcopolos modernos, un puñado de Yuanes con la cara de Mao, un par de libros sobre China en inglés, y sobre todo mil recuerdos profundos y vivencias que deberán ir reposando, lentamente, para porder ser contadas con suficiente mesura, eso sí, un día no muy lejano a los nietos. Abro en mi imaginación mi última cerveza Yanjing, y golpenado sobre la mesa con ella, como para decir Chin-Chin, grito a todos lo que he conocido allí: ¡gambei! (¡Hasta el fondo!).

 
Comentario:
Buenas... decirte que me encanta tu blog, llevo tiempo leyendolo. Esbribes muy bien. Con la envidia (de la buena ;)) de ver como escribis muchos, he abierto un nuevo blog (ya veré como se me da xD), si quieres... pásate, estás invitado. Un beso ;)
 
Comentario:
Hey Luca! Cuéntanos más sobre China! Yo nunca he estado, pero cuando estuve de erasmus en Inglaterra tuve un compañero de piso chino que ya me dijo que la comida de los restaurantes chinos occidentales se parece tanto a la verdadera comida china como la comida...mm, yo que sé, chilena por decir algo. Y me costó semanas (en serio, ¿eh?) aprender a decir su nombre; de hecho él se hacía llamar Johnny, y muchos otros también occidentalizaban su nombre para que los ingleses (and company) pudiéramos dirigirnos a ellos sin muchos problemas... en fin, cosillas. Me alegro de leerte después de una temporada, veo que no has escrito mucho mientras me mudaba y andaba sin internet.

Un beso!
 
Comentario:
te he mandado un correo pero ha venido devuelto, intentare repetirlo... te leere despacio, no tengo mucho tiempo.. te abrazo
No