Domingo, uno de junio de 2008.
Dia de la semana: Domingo.
Día del mes: Primero de Junio.
Año: (leed título del post).
Estado en que me encuentro: Lamentable.
Significado del estado "lamentable": pijama viejo, que en verdad no es pijama sino chandal; desconocimiento del estado atmosférico más allá de la ventana de mi cuarto cuyos cristales y persianas no se han movido en todo el día de su estado de "absolutelly blocked"; dolor articular por llevar demasiadas siestas intermitentes a lo largo del día con una duración no inferior a una hora. Total, lamentable.
Calorías ingeridas: No las suficientes.
Calorías insanas ingeridas: Imposible contabilización.
Pastillas de la "felicidad" ingeridas: 1. Esta noche dormiré como un santo...yujuuuuu.......
Pensaientos positivos a lo largo del día: !Lo encontré¡ (refiriéndome a la caja de pastillas...)
Motivos por los que me encuentro en un estado tannnnnnn lamentable:Pffff....¿Por qué no?.
Una vez diseccionado este día domingo pasaré a contar mi día sábado de ayer que fue, como poco, bastante "busy".
Los planes del sábado ya hacía mucho que estaban más que organizados: dos eventos, a los que me era imposible eludir la asistencia, me torturaban con su recuerdo dormido o despierto.
El primero de los eventos era una reunión de padres del Opus Dei. Sí, sí, como lo oís. Me tiré toda la tarde de ayer encerrado en una reunión de carácter lúdica con toda una veintena de padres del Opus Dei. Se trataba del cumpleaños de la hija de una amiga, la cual asiste a uno de los colegios de esta ....Compañía Cristiana.
La pinta de los padres, en la cual me fijé nada más llegar, os la podéis imaginar: Polos Ralph Laurent y Pantaloncitos por debajo de la rodilla en color crema para ellos; vestidos de gasa y atados al lateral del cuello con inmesos lazos para ellas, ajustadísimos a la cintura con inmesos cinturones forrados en la misma tela de los imposibles tacones que lucían sus -siento defraudaros- horrorosos pies faltos de una sesión de pedicuría urgente.
La cosa es que, habiéndonos estratégicamente situados otra amiga y yo para poder ver lo que hacían todos, sin llamar mucho la atención; comenzamos a observar que en el aparentemente coesionado grupo de padres, había elementos subversivos que rompían con el "plane look" facilitado por la troúpe: unos pantalones de licra descoloridos en un culo que no era una rotonda, sino dos, fue la clave que nos condujo hasta la subespecie de padres del Opus Dei. Más, más, necesitábamos más. Y lo encontramos: pillapelos de plástico excesivamente grandes para una mata de pelo que parecía más bien pintada directamente en el casco de la cabeza; combinación de mechas rubio platino y castañas en un corte demasiado desenfadado; tiras de sujetador que quedaban al aire y que demostraban que la dueña del mismo no había tenido el exigido cuidado en combinar los colores de ropa interior y complementos; raíces que ya no eran raíces sino selvas amazónicas plantadas sobre las cabezas de las poco discretas madres; maquillajes "exquisitos" extraídos de algún libro de maquillajes de carnaval de los años 90´s...
Definitivamente, la cosa iba a mejorar mucho. El cohesionado grupo comenzó a dividirse. Las risas que llenaban la estancia provenientes de nuestra mesa fue lo que provocó el cisma: la cabra tira al monte y una usuaria del chino de su barrio como sustitutivo del Corte Inglés no se pierde una buena risotada barriobajera ni la oportunidad de poner verde a su, hasta entonces, compañera de mesa. Poco a poco, nuestra mesa se fue llenando con las disidentes del otro bando que muy pronto y sin mucho acicate por nuestra parte, empezaron a hablar de bragas faja, de rebajas en el mercadillo y de maquillaje del mercadona como expresión de los últimos avances en tecnologóa cosmética.
El cumpleaños estuvo, finalmente, divino. El colofón llegó cuando teniendo yo pintada la cara de batman; una de las madres subversivas se ofreció a hacer globoflexia para mostrarnos cúan gordo y grande era el consolador que tan feliz la hacía y en el que pensaba cuando -según palabras textuales- "el mariconazo de su marido trataba de montarla como sie ella fuera un toro (mecánico) de la feria".
La tarde devino en estos acontecimientos....Pero no habiendome recuperado de una cita, tenía que prepararme para la segunda: los compañeros del trabajo querían salir. Estaba feo que fuera el único que no saliera....así que... TOcaba ponerse manos a la obra: la gran pregunta: ¿Qué me pongo?
Respuesta: Conjuntazo de camisa con gemelos de oro blanco, corbata roja y sueter negro de pico, ataviando mis pequeños pies de unas preciosísimas converse rojas.
El comentario fue Unánime: ¡Dios, qué raro estás! ¡Dios, pero qué guapo!
Es cierto, uno no es del todo feo, y cuando se arregla con un poquito de arte, llama un poquito más la atención... ¿Que si sirvió para algo tanto engalanaiento? Respuesta: por supuesto que no. Lo tengo comprobadísimo, ligo más cuanto más callo y menos arreglado salgo a la calle. Total, anoche no tenia tampoco yo el cuerpo para ruido.....aunque se hubiera agradecido alguna que otra proposicion indecente....aunque hubiese sido sólo para rechazarla...O no....
La cena fue intrascendente: muchas risas, mucho jolgorio, mucho chiste sexual en relación a casi cualquier tema, salida por pubs repetadisimos de gente, lo que hacía una misión imposible bailar a gusto.... y finalmente, retirada tempranera para casa que me ha permitido dormir, creo, 15 horas seguidas....Ja!
PD: Hay muchos blogueros a los que trato de mandar mensajes pero chueca o sus servidores no me deja...Espero que os esten llegando a todos, besos.
Día del mes: Primero de Junio.
Año: (leed título del post).
Estado en que me encuentro: Lamentable.
Significado del estado "lamentable": pijama viejo, que en verdad no es pijama sino chandal; desconocimiento del estado atmosférico más allá de la ventana de mi cuarto cuyos cristales y persianas no se han movido en todo el día de su estado de "absolutelly blocked"; dolor articular por llevar demasiadas siestas intermitentes a lo largo del día con una duración no inferior a una hora. Total, lamentable.
Calorías ingeridas: No las suficientes.
Calorías insanas ingeridas: Imposible contabilización.
Pastillas de la "felicidad" ingeridas: 1. Esta noche dormiré como un santo...yujuuuuu.......
Pensaientos positivos a lo largo del día: !Lo encontré¡ (refiriéndome a la caja de pastillas...)
Motivos por los que me encuentro en un estado tannnnnnn lamentable:Pffff....¿Por qué no?.
Una vez diseccionado este día domingo pasaré a contar mi día sábado de ayer que fue, como poco, bastante "busy".
Los planes del sábado ya hacía mucho que estaban más que organizados: dos eventos, a los que me era imposible eludir la asistencia, me torturaban con su recuerdo dormido o despierto.
El primero de los eventos era una reunión de padres del Opus Dei. Sí, sí, como lo oís. Me tiré toda la tarde de ayer encerrado en una reunión de carácter lúdica con toda una veintena de padres del Opus Dei. Se trataba del cumpleaños de la hija de una amiga, la cual asiste a uno de los colegios de esta ....Compañía Cristiana.
La pinta de los padres, en la cual me fijé nada más llegar, os la podéis imaginar: Polos Ralph Laurent y Pantaloncitos por debajo de la rodilla en color crema para ellos; vestidos de gasa y atados al lateral del cuello con inmesos lazos para ellas, ajustadísimos a la cintura con inmesos cinturones forrados en la misma tela de los imposibles tacones que lucían sus -siento defraudaros- horrorosos pies faltos de una sesión de pedicuría urgente.
La cosa es que, habiéndonos estratégicamente situados otra amiga y yo para poder ver lo que hacían todos, sin llamar mucho la atención; comenzamos a observar que en el aparentemente coesionado grupo de padres, había elementos subversivos que rompían con el "plane look" facilitado por la troúpe: unos pantalones de licra descoloridos en un culo que no era una rotonda, sino dos, fue la clave que nos condujo hasta la subespecie de padres del Opus Dei. Más, más, necesitábamos más. Y lo encontramos: pillapelos de plástico excesivamente grandes para una mata de pelo que parecía más bien pintada directamente en el casco de la cabeza; combinación de mechas rubio platino y castañas en un corte demasiado desenfadado; tiras de sujetador que quedaban al aire y que demostraban que la dueña del mismo no había tenido el exigido cuidado en combinar los colores de ropa interior y complementos; raíces que ya no eran raíces sino selvas amazónicas plantadas sobre las cabezas de las poco discretas madres; maquillajes "exquisitos" extraídos de algún libro de maquillajes de carnaval de los años 90´s...
Definitivamente, la cosa iba a mejorar mucho. El cohesionado grupo comenzó a dividirse. Las risas que llenaban la estancia provenientes de nuestra mesa fue lo que provocó el cisma: la cabra tira al monte y una usuaria del chino de su barrio como sustitutivo del Corte Inglés no se pierde una buena risotada barriobajera ni la oportunidad de poner verde a su, hasta entonces, compañera de mesa. Poco a poco, nuestra mesa se fue llenando con las disidentes del otro bando que muy pronto y sin mucho acicate por nuestra parte, empezaron a hablar de bragas faja, de rebajas en el mercadillo y de maquillaje del mercadona como expresión de los últimos avances en tecnologóa cosmética.
El cumpleaños estuvo, finalmente, divino. El colofón llegó cuando teniendo yo pintada la cara de batman; una de las madres subversivas se ofreció a hacer globoflexia para mostrarnos cúan gordo y grande era el consolador que tan feliz la hacía y en el que pensaba cuando -según palabras textuales- "el mariconazo de su marido trataba de montarla como sie ella fuera un toro (mecánico) de la feria".
La tarde devino en estos acontecimientos....Pero no habiendome recuperado de una cita, tenía que prepararme para la segunda: los compañeros del trabajo querían salir. Estaba feo que fuera el único que no saliera....así que... TOcaba ponerse manos a la obra: la gran pregunta: ¿Qué me pongo?
Respuesta: Conjuntazo de camisa con gemelos de oro blanco, corbata roja y sueter negro de pico, ataviando mis pequeños pies de unas preciosísimas converse rojas.
El comentario fue Unánime: ¡Dios, qué raro estás! ¡Dios, pero qué guapo!
Es cierto, uno no es del todo feo, y cuando se arregla con un poquito de arte, llama un poquito más la atención... ¿Que si sirvió para algo tanto engalanaiento? Respuesta: por supuesto que no. Lo tengo comprobadísimo, ligo más cuanto más callo y menos arreglado salgo a la calle. Total, anoche no tenia tampoco yo el cuerpo para ruido.....aunque se hubiera agradecido alguna que otra proposicion indecente....aunque hubiese sido sólo para rechazarla...O no....
La cena fue intrascendente: muchas risas, mucho jolgorio, mucho chiste sexual en relación a casi cualquier tema, salida por pubs repetadisimos de gente, lo que hacía una misión imposible bailar a gusto.... y finalmente, retirada tempranera para casa que me ha permitido dormir, creo, 15 horas seguidas....Ja!
PD: Hay muchos blogueros a los que trato de mandar mensajes pero chueca o sus servidores no me deja...Espero que os esten llegando a todos, besos.