"Pasos de lambada, veganos y sexo importado y frustrado"
Llueve.
Llueve hacia abajo.
LLueve hacia abajo y llueve sobre mojado.
LLueve hacia abajo y llueve sobre mojado pero yo, ahora, descanso.
Descanso merecido despues de toda una semana ingente de trabajo. Bueno, el que dice trabajo dice: trabajo, estudios, tensiones laborales, tensiones familiares... Como diría cualquier argentino: menudo quilombo!!!
Vaya! Argentino, argentinito... tenía que salir el temita también aquí... Aunque bueno, ya que ha salido (jiajiajia), tendré que comentar la nueva adquisición de personal de mi empresa: un argentino cuyas caderas parecen estar más sueltas que Nuria Bermúdez en una fiesta del Real Madrid. En teoría, una nueva incorporación siempre es algo positivo para una empresa: nuevos compañeros con los que criticar a tus jefes, nuevos compañeros con los que criticar las pésimas condiciones laborales, nuevos compañeros que puedan cubrirte las espaldas cuando tienes que irte al cuarto de baño (durante toda una hora) para discutir tranquilamente con tu novio por teléfono... No sé, esas cosas que pasan en las empresas a diario y que hacen la jornada laboral mucho más divertida. Pero eso, eso, amigos míos, es sólo la teoría. El argentinito en cuestión ha llegado moviendo las caderas al ritmo de lambada y haciendo uso de ese tan consabido "tufillo engatusador" que niebla la razón de los menos avispados. En principio, mis horas de trabajo no se van a ver reducidas...pero ya se sabe: "de la calle vendrán, y de tu casa te echarán". Y si de echar se trata, quién sabe si alguien podría hacer una llamada a la Oficina de Inmigración avisando de que "un sin papeles" está trabajando en mi empresa (nota mental: verificar si los argentinos necesitan papeles para trabajar en España). Ahora, más que nunca, he de afilar mis uñas y activar mis super-poderes de maligna para acabar con cualquier conato de rebelión antes de que estalle una guerra abierta cuyos resultados, como los de cualquier guerra, no beneficiarían a nadie y dejarían el escenario típico de una carnicería (es que no podéis ni imaginar cómo soy yo cuando me enfado. Aunque, tranquilos, ya haría yo para que los resultados de la guerra, fuesen cuales fuesen, me beneficiasen a mi: "a rio revuelto, ganancia de pescadores", ¿o no?).
Carnicería, carnicería...Esto me trae algo a la memoria... ¡Ah, sí! Mi querido HAPM (osea: Hetero-Amigable-Potencialmente-Modificable) se ha hecho VEGANO.
No, tranquilos, no es ningún tipo de enfermedad incurable de esas que sólo hay diez casos en todo el mundo. Es algo cuyas consecuencias sociales pueden ser más nefastas, incluso, que liarse con el exnovio-cabrón de un amigo de tu grupo de amistades (en estos casos, como también todo el mundo sabe, el culpable siempre es el otro. El que no forma parte de tu grupo de amistades. Es decir, el que no era tu amigo, vaya. El hecho de que fuese tu amigo el que le pusiera los cuernos al otro fue una reacción por el maltrato psicológico del que estaba siendo víctima: no recibir contestación a un toque de móvil).
Vegano, para todo aquél que no lo sepa (entre los que me incluía yo hasta no hace mucho) es algo así como una versión radicalizada de un vegetariano. No sé muy bien exactamente en qué consiste, pero sí que es una putada porque, por culpa de eso, esta semana no he ido un sólo día a cenar con ÉL. Lo cual, como podéis suponer por el tono de mi voz (ops, es cierto, no podéis escucharme...jejeje) era uno de los mayores alicientes para afrontar mi jornada laboral: saber que después de currar, tendría dos horas a solas con él para perderme en su mirada y abrigarme con sus palabras.
Para acentuar ese malestar por la reducción de tiempo que, normalmente, pasaba con él; este fin de semana se ha ido a Madrid para asistir a una reunión de una ONG de la que es coordinador en mi provincia. Sí, lo sé, sé lo que estais pensando: es guapo, es inteligente, es gracioso y, encima, solidario!!!! ¿Entendéis ahora por qué me encanta estar con él???
Total, que me he quedado con un palmo de narices, más aún cuando hoy mismo me ha dicho que dentro de dos semanas se marcha siete diás a Noruega. Mis sentidos, entonces, han comenzado a trabajar a toda ostia: ¿y si decide quedarse allí para siempre? ¿Y si prefiere el frio glaciar (nota mental 2: verificar que en Noruega hay glaciares) a la tibieza de mis miradas?
Fue, justo en ese momento, cuando dejé el ordenador sin nadie al frente de los mandos (cual nave estelar de Star Trek) y marché a la cocina a coger una bolsa de papel marrón y metí la cara dentro para poder recuperarme un poco del shok que había sufrido... Bueno, esto lo habría hecho si fuese americano (nota mental 3: averiguar por qué los americanos hunden la cara en bolsas de papel marrón cuando se ponen nerviosos), pero como no lo soy, y soy andaluz, me asome a la ventana de mi cuarto y grité: ¡ME CAGO EN TÓ TU´ MUERTO´, CABRON!. Tras este ,momentáneo, desvanecimiento (versión oficial dada a HAPM para justificar mi ausencia ante el pc) recuperé la compostura y le deseé que se lo pasara bien en Madrid este fin de semana(a la vez que, a través de la pantalla del pc, trataba de hacerle llegar mis ondas de control mental. En un intento por asentar en su mente una impronta por la que comprendiese ,allá en la distancia, cúanto me echa de menos y cuánto bien le haría si fuese conmigo con quien compartiese el resto de su vida). No sin antes advertirle que ya discutiríamos lo de Noruega.
Lo sé, lo sé...Sé lo que muchos estaréis pensando. "Es hetero, no pierdas el tiempo con él". Pero, comprendedme, ¿qué queréis que haga?. Ninguno de los chicos que me tiran los trastos me parece lo suficientemente...Lo suficientemente nada.
Ayer mismo. Ayer mismo recibí una llamada de PQMF (es decir: Padre-Que-Me-Follaría) avisándome de que estaba cerca de mi casa (recordemos que él viene a mi provincia una vez cada quince días, más o menos) y preguntándome (esta vez preguntó) si dormiría con él por la noche.
Para cualquier otro, seguramente, que lo llamase PQMF sería motivo de alegría y satisfacción pero, para mí, fue más una incomodidad que otra cosa.Y...¡Atentos! Tengo que decir en su defensa que es él, el tío con el que mejor me lo paso en la cama de todos los que he conocido. Además de eso hay que añadir que es un encanto: me pregunta por "su suegra", juega a ser mi novio, y juega a ser el príncipe de mi cuento...
Pero, queridos mios, hace mucho que no creo en los cuentos y hace ,también mucho tiempo, que yo lo que quiero es un SAPO QUE SE COMPORTE COMO UN PRÍNCIPE Y NO UN PRÍNCIPE QUE ME SALGA RANA.
Me he cansado de una relación que, tanto para él como para mi, es un placebo que sólo trata de enmascarar (el tiempo en el que estamos juntos) el vacío que circunscribe nuestra existencia. Así que, para ser sincero con él y conmigo mismo, preferí no verlo.
Y, viendo que su llamada me llenaba más de dudas que otra cosa (y ,ante la duda, siempre es no), rechazé un ofrecimiento de sexo importado (importado, según él, exclusivamente para mi uso y disfrute personal. JA).
Más me vale, en vista de los acontecimientos, establecer prioridades. A saber:
1º. Aprender a bailar la lambada.
2º. Comprar un libro titulado "Recetas Originales para Veganos", o cualquiera similar que haya en el mercado.
3º. Dejar de buscar principios éticos y morales en las cajas de condones.
Llueve hacia abajo.
LLueve hacia abajo y llueve sobre mojado.
LLueve hacia abajo y llueve sobre mojado pero yo, ahora, descanso.
Descanso merecido despues de toda una semana ingente de trabajo. Bueno, el que dice trabajo dice: trabajo, estudios, tensiones laborales, tensiones familiares... Como diría cualquier argentino: menudo quilombo!!!
Vaya! Argentino, argentinito... tenía que salir el temita también aquí... Aunque bueno, ya que ha salido (jiajiajia), tendré que comentar la nueva adquisición de personal de mi empresa: un argentino cuyas caderas parecen estar más sueltas que Nuria Bermúdez en una fiesta del Real Madrid. En teoría, una nueva incorporación siempre es algo positivo para una empresa: nuevos compañeros con los que criticar a tus jefes, nuevos compañeros con los que criticar las pésimas condiciones laborales, nuevos compañeros que puedan cubrirte las espaldas cuando tienes que irte al cuarto de baño (durante toda una hora) para discutir tranquilamente con tu novio por teléfono... No sé, esas cosas que pasan en las empresas a diario y que hacen la jornada laboral mucho más divertida. Pero eso, eso, amigos míos, es sólo la teoría. El argentinito en cuestión ha llegado moviendo las caderas al ritmo de lambada y haciendo uso de ese tan consabido "tufillo engatusador" que niebla la razón de los menos avispados. En principio, mis horas de trabajo no se van a ver reducidas...pero ya se sabe: "de la calle vendrán, y de tu casa te echarán". Y si de echar se trata, quién sabe si alguien podría hacer una llamada a la Oficina de Inmigración avisando de que "un sin papeles" está trabajando en mi empresa (nota mental: verificar si los argentinos necesitan papeles para trabajar en España). Ahora, más que nunca, he de afilar mis uñas y activar mis super-poderes de maligna para acabar con cualquier conato de rebelión antes de que estalle una guerra abierta cuyos resultados, como los de cualquier guerra, no beneficiarían a nadie y dejarían el escenario típico de una carnicería (es que no podéis ni imaginar cómo soy yo cuando me enfado. Aunque, tranquilos, ya haría yo para que los resultados de la guerra, fuesen cuales fuesen, me beneficiasen a mi: "a rio revuelto, ganancia de pescadores", ¿o no?).
Carnicería, carnicería...Esto me trae algo a la memoria... ¡Ah, sí! Mi querido HAPM (osea: Hetero-Amigable-Potencialmente-Modificable) se ha hecho VEGANO.
No, tranquilos, no es ningún tipo de enfermedad incurable de esas que sólo hay diez casos en todo el mundo. Es algo cuyas consecuencias sociales pueden ser más nefastas, incluso, que liarse con el exnovio-cabrón de un amigo de tu grupo de amistades (en estos casos, como también todo el mundo sabe, el culpable siempre es el otro. El que no forma parte de tu grupo de amistades. Es decir, el que no era tu amigo, vaya. El hecho de que fuese tu amigo el que le pusiera los cuernos al otro fue una reacción por el maltrato psicológico del que estaba siendo víctima: no recibir contestación a un toque de móvil).
Vegano, para todo aquél que no lo sepa (entre los que me incluía yo hasta no hace mucho) es algo así como una versión radicalizada de un vegetariano. No sé muy bien exactamente en qué consiste, pero sí que es una putada porque, por culpa de eso, esta semana no he ido un sólo día a cenar con ÉL. Lo cual, como podéis suponer por el tono de mi voz (ops, es cierto, no podéis escucharme...jejeje) era uno de los mayores alicientes para afrontar mi jornada laboral: saber que después de currar, tendría dos horas a solas con él para perderme en su mirada y abrigarme con sus palabras.
Para acentuar ese malestar por la reducción de tiempo que, normalmente, pasaba con él; este fin de semana se ha ido a Madrid para asistir a una reunión de una ONG de la que es coordinador en mi provincia. Sí, lo sé, sé lo que estais pensando: es guapo, es inteligente, es gracioso y, encima, solidario!!!! ¿Entendéis ahora por qué me encanta estar con él???
Total, que me he quedado con un palmo de narices, más aún cuando hoy mismo me ha dicho que dentro de dos semanas se marcha siete diás a Noruega. Mis sentidos, entonces, han comenzado a trabajar a toda ostia: ¿y si decide quedarse allí para siempre? ¿Y si prefiere el frio glaciar (nota mental 2: verificar que en Noruega hay glaciares) a la tibieza de mis miradas?
Fue, justo en ese momento, cuando dejé el ordenador sin nadie al frente de los mandos (cual nave estelar de Star Trek) y marché a la cocina a coger una bolsa de papel marrón y metí la cara dentro para poder recuperarme un poco del shok que había sufrido... Bueno, esto lo habría hecho si fuese americano (nota mental 3: averiguar por qué los americanos hunden la cara en bolsas de papel marrón cuando se ponen nerviosos), pero como no lo soy, y soy andaluz, me asome a la ventana de mi cuarto y grité: ¡ME CAGO EN TÓ TU´ MUERTO´, CABRON!. Tras este ,momentáneo, desvanecimiento (versión oficial dada a HAPM para justificar mi ausencia ante el pc) recuperé la compostura y le deseé que se lo pasara bien en Madrid este fin de semana(a la vez que, a través de la pantalla del pc, trataba de hacerle llegar mis ondas de control mental. En un intento por asentar en su mente una impronta por la que comprendiese ,allá en la distancia, cúanto me echa de menos y cuánto bien le haría si fuese conmigo con quien compartiese el resto de su vida). No sin antes advertirle que ya discutiríamos lo de Noruega.
Lo sé, lo sé...Sé lo que muchos estaréis pensando. "Es hetero, no pierdas el tiempo con él". Pero, comprendedme, ¿qué queréis que haga?. Ninguno de los chicos que me tiran los trastos me parece lo suficientemente...Lo suficientemente nada.
Ayer mismo. Ayer mismo recibí una llamada de PQMF (es decir: Padre-Que-Me-Follaría) avisándome de que estaba cerca de mi casa (recordemos que él viene a mi provincia una vez cada quince días, más o menos) y preguntándome (esta vez preguntó) si dormiría con él por la noche.
Para cualquier otro, seguramente, que lo llamase PQMF sería motivo de alegría y satisfacción pero, para mí, fue más una incomodidad que otra cosa.Y...¡Atentos! Tengo que decir en su defensa que es él, el tío con el que mejor me lo paso en la cama de todos los que he conocido. Además de eso hay que añadir que es un encanto: me pregunta por "su suegra", juega a ser mi novio, y juega a ser el príncipe de mi cuento...
Pero, queridos mios, hace mucho que no creo en los cuentos y hace ,también mucho tiempo, que yo lo que quiero es un SAPO QUE SE COMPORTE COMO UN PRÍNCIPE Y NO UN PRÍNCIPE QUE ME SALGA RANA.
Me he cansado de una relación que, tanto para él como para mi, es un placebo que sólo trata de enmascarar (el tiempo en el que estamos juntos) el vacío que circunscribe nuestra existencia. Así que, para ser sincero con él y conmigo mismo, preferí no verlo.
Y, viendo que su llamada me llenaba más de dudas que otra cosa (y ,ante la duda, siempre es no), rechazé un ofrecimiento de sexo importado (importado, según él, exclusivamente para mi uso y disfrute personal. JA).
Más me vale, en vista de los acontecimientos, establecer prioridades. A saber:
1º. Aprender a bailar la lambada.
2º. Comprar un libro titulado "Recetas Originales para Veganos", o cualquiera similar que haya en el mercado.
3º. Dejar de buscar principios éticos y morales en las cajas de condones.
Comentario:
Sé de que libros hablas, las tapas son incofundibles! No he leído nada suyo, pero lo haré. Titulos recibidos. Gracias!
Comentario:
Pero tu HAPM es verdaderamente potencialmente modificable??? Quiero decir, realmente ves la oportunidad? Porque si la ves, creo que habría que aprovechar alguna ocasión, fiesta o similar, para lanzar alguna señal. Digo yo.
Y, por cierto, otra cosa que quería comentarte, porque me la sugeriste tú. Me leí el Ocho hace mucho tiempo. Es una pasada de libro, de lo mejor que me he leído, me recuerdo completamente enganchado y cuando me lo acabé me quedé chafado de que no fuera aun más largo.
Suerte con tu HAPM!!!
(Noruega tiene pinta de ser un coñazo de país, así que no te preocupes, que vuelve seguro)
Y, por cierto, otra cosa que quería comentarte, porque me la sugeriste tú. Me leí el Ocho hace mucho tiempo. Es una pasada de libro, de lo mejor que me he leído, me recuerdo completamente enganchado y cuando me lo acabé me quedé chafado de que no fuera aun más largo.
Suerte con tu HAPM!!!
(Noruega tiene pinta de ser un coñazo de país, así que no te preocupes, que vuelve seguro)