"Medias tintas, medias verdades... ¿medios amigos?"
Permitidme un momento para pensar, para ordenar mis ideas, para evitar morderme la lengua y morir envenenada...
Envenenamiento producido, no por la maldad que recorre mis venas a la cual hace mucho tiempo que soy inmune, sino por las "medias tintas" que circulan por mi torrente sanguíneo junto a mi maldad y mis glóbulos rojos (amén de otras múltiples sustancias psicotrópicas y alucinógenas). Medias tintas que, para pesar de muchos, tienen múltiples formas de materializarse: un comentario mordaz, una mirada inquisitiva a la par que altiva, un blog en internet...Y es que, habéis de saber, la "media tinta" es el peor de todos los venenos porque siempre deja un lugar a la duda: ¿Lo decía de verdad? ¿Pretendia hacer daño o sólo era una crítica costructiva?
Y aunque mis entrañas arañan mi pecho y mi garganta pugnando por salir, ser libres y gritar lo que realmente piensan, este no es, sin embargo, el momento adecuado. Ya dije anteriormente que la peor puta, la más mala, es aquella que no lo parece; y aquí ocurre algo parecido: el mejor estratega es aquél que parece que no tiene ningún plan. Así pues,.dejemos al resto de participantes del juego que sigan confiando en nuestra falta de clarividencia o comprensión de los acontecimientos, porque llegará el momento en el que toda la información recopilada sea el arma más poderosa que tendremos a nuestro favor: se admiten apuestas, señores, se admiten apuestas...
¿Nadie apuesta? ¿No? ¿Por qué? ¿Acaso no confían en mi? Pues, sintiéndolo mucho, están muy equivocados.Hasta ahora no he jugado con ustedes, quizás con el resto sí, no se los niego... Pero no con ustedes. A mi eso de las medias verdades me gusta lo justo, y me gusta nada cuando el supuesto engañado soy yo. Sí, sí, han leído bien: supuesto engañado. Porque, como ya dije antes, el mejor estratega es aquél que parece que no tiene ningún plan. Y a veces, lo más inteligente es hacerse el tonto. Hacerse el tonto y dejar que el resto de sujetos involucrados en el juego se pongan ellos solitos la soga al cuello, ajustándola un poquito más con cada movimiento en falso... Y nunca mejor dicho: movimiento en falso. Tan falso como los autores, ¿quizás actores?, de los mismos que, ingenuos, piensan que nadie más que ellos saben de qué va "su película" . Ingenuidad, divino tesoro...
¿Tesoro?Es cierto, se me olvidaba: dicen que quien tiene un amigo tiene un tesoro... Pero, y lanzo la pregunta al aire para que la coja quien quiera cogerla ¿qué pasa cuando sólo se encuentra la mitad del tesoro que se esperaba hallar?
Envenenamiento producido, no por la maldad que recorre mis venas a la cual hace mucho tiempo que soy inmune, sino por las "medias tintas" que circulan por mi torrente sanguíneo junto a mi maldad y mis glóbulos rojos (amén de otras múltiples sustancias psicotrópicas y alucinógenas). Medias tintas que, para pesar de muchos, tienen múltiples formas de materializarse: un comentario mordaz, una mirada inquisitiva a la par que altiva, un blog en internet...Y es que, habéis de saber, la "media tinta" es el peor de todos los venenos porque siempre deja un lugar a la duda: ¿Lo decía de verdad? ¿Pretendia hacer daño o sólo era una crítica costructiva?
Y aunque mis entrañas arañan mi pecho y mi garganta pugnando por salir, ser libres y gritar lo que realmente piensan, este no es, sin embargo, el momento adecuado. Ya dije anteriormente que la peor puta, la más mala, es aquella que no lo parece; y aquí ocurre algo parecido: el mejor estratega es aquél que parece que no tiene ningún plan. Así pues,.dejemos al resto de participantes del juego que sigan confiando en nuestra falta de clarividencia o comprensión de los acontecimientos, porque llegará el momento en el que toda la información recopilada sea el arma más poderosa que tendremos a nuestro favor: se admiten apuestas, señores, se admiten apuestas...
¿Nadie apuesta? ¿No? ¿Por qué? ¿Acaso no confían en mi? Pues, sintiéndolo mucho, están muy equivocados.Hasta ahora no he jugado con ustedes, quizás con el resto sí, no se los niego... Pero no con ustedes. A mi eso de las medias verdades me gusta lo justo, y me gusta nada cuando el supuesto engañado soy yo. Sí, sí, han leído bien: supuesto engañado. Porque, como ya dije antes, el mejor estratega es aquél que parece que no tiene ningún plan. Y a veces, lo más inteligente es hacerse el tonto. Hacerse el tonto y dejar que el resto de sujetos involucrados en el juego se pongan ellos solitos la soga al cuello, ajustándola un poquito más con cada movimiento en falso... Y nunca mejor dicho: movimiento en falso. Tan falso como los autores, ¿quizás actores?, de los mismos que, ingenuos, piensan que nadie más que ellos saben de qué va "su película" . Ingenuidad, divino tesoro...
¿Tesoro?Es cierto, se me olvidaba: dicen que quien tiene un amigo tiene un tesoro... Pero, y lanzo la pregunta al aire para que la coja quien quiera cogerla ¿qué pasa cuando sólo se encuentra la mitad del tesoro que se esperaba hallar?
Comentario:
sigo sin saber lo de como poner letras en negrita y esas cosas... a ver si alguien nos ayuda jeje
besos
besos