"Con sólo un giro de muñeca"
Acuciado por la falta de "time", como consecuencia de la intensa actividad que me depara esta semana, me siento, "one more time", frente a mi ordenador a renovar un pedacito de mi vida: este blog.
Si bien es cierto que ultimamente me he visto "sacudido" por La Diosa de la Fortuna y el Señor del Azar, los cuales se han entretenido en jugar a los dados con mi vida -una vez más-; he de decir que he contado conmigo con un "elemento" que ha ayudado a aplacar la prolífica actividad mental que, fruto de estos movimientos azarosos e inocentes de los Dioses, hubiera sido motivo de desvelo e inquietudes nocturnas.
Este "elemento" es bueno y malo a la vez, es dulce a la vez que amargo, es todo quietud y sin embargo un torrente...
Este elemento me hace pensar, enfadarme, me hace ser gracioso pero también explotar mi faceta más maléfica, me hace tener insomnio y estar preocupado por lo que pienso que pienso, por lo que hablo y no pienso y me da buenas ideas para escribir un nuevo post.
Por eso, por adelantado, a este "elemento" le doy -le damos todos- las gracias por ser fuente de inspiración para esta tierra yerma de buenas ideas en los últimos tiempos...
La idea, en concreto, de la que hablo surgió de una de nuestras últimas y frecuentes "conversaciones mails" ,las cuales son culpables de poner en duda el exigible rendimiento a los interfectos.
Como es frecuente en las reuniones sociales o charlas entre amigos, y agotados todos los temas de conversacion vanos, intrascendentales y con los cuales, según parece en los últimos tiempos, se podría redactar todo un programa del corazón basado en la vida y milagros de los los conocidos comunes de los "discretoparlantes"; surgió el tema de las relaciones personales que van más allá de la simple y sencilla amistad:el amor de pareja.
Tras de un par de mails, mis dedos plasmaron en la pantalla del pc una idea que no parecía del todo mala:
"La relacion de pareja entre personas viene a ser como la relación que guardan entre sí una llave, una puerta y una cerradura".
Ilustraremos esta idea con un cuento:
"Erase una vez, en el pico más alto de la más escarpada montaña,existía, según cuenta la leyenda, una puerta cuyo umbral separaba la luz de las sombras, la felicidad de la agonía, el fructífero amor de la nada más vacía...
Parecía que no hubiese forma humana de traspasar aquella puerta: no existía un sólo hueco ni una sola grieta que facilitara la tarea y la cerradura de la llave era inexistente.A pesar de ello, todos los días, de manera incansable, miles de personas acudían ante la puerta para tratar de abrirla: utilizaban la fuerza, maquinaria de guerra, le prendían fuego...pero no sólo eso.Había quienes, crédulos en que la puerta tenía incluso alma, la "cuidaban y le hablaban" esperando que la puerta se apiadase de ellos y girase sobre sus goznes permiténdoles conseguir aquello que tanto anhelaban.
Pasó el tiempo. La puerta seguía recibiendo visitas y la gente seguía marchando presa de un descontento que los conducía, en muchos casos, a la locura, en otros muchos, a la pena más miserable.
Un buen día, un caminante que pasaba cerca del lugar donde se hallaba la puerta, intrigado por el incesante movimiento de personas que veía, se aproximó al origen de aquel tumulto y contempló la puerta.
La gente seguía, de forma inútil, intentando abrir la puerta cuando el caminante notó en el bolsillo de su abrigo un peso cuyo origen desconocía. Palpó el interior de su bolsillo y notó un metal frio y alargado. Cuando lo descubrió ante sus ojos, una llave delgada giraba en la palma de su mano. No conocía su origen ni sabía nada acerca de ella, pero cuando, un instante después, volvió su mirada hacia la inquebrantable puerta que tenía al frente atisbó lo que aparentemente era una cerradura y sólo un segundo antes, era una hendidura más de la puerta.
Sin decir una palabra, y asistido por la seguridad de tener en sus manos la llave de la cerradura cuyo origen y razón desconocía, la introdujo en la cerradura y , con sólo un giro de muñeca y sin apenas esfuerzo, desapareció de la vista de todos aquellos que incrédulos, contemplaron como la puerta se desvanecía ante sus ojos".
Dicen que sólo es un cuento, una leyenda fruto de conversaciones ebrias tras la barra de un bar, una mentira que engatusa a los más inocentes...Yo, sin embargo, prefiero creer otro cuento que cuenta cómo otra puerta igual a la de nuestro cuento apareció de repente en lo más oscuro del más profundo valle...
En suma, lo que ese cuento quiere decir es que a veces nos empeñamos en penetrar y conocer aquello que no nos corresponde y que, por mucho que queramos, lo más que podremos conseguir es estropear aún más el umbral de la puerta.
No importa el medio que utilicemos: la violencia, la agresividad, la falsa dulzura y la mentira más verídica o las atenciones más primorosas... Lo que no nos corresponde, no nos corresponde.
Cuando de verdad estamos destinados a estar con alguien-y por ello, a conocer la felicidad, la tranquilidad y el sosiego que supone el amor en el espíritu y el alma-, no hace falta ningún esfuerzo: sólo hay que encontrar la llave y la cerradura adecuados...
PD: Mil besos.
Si bien es cierto que ultimamente me he visto "sacudido" por La Diosa de la Fortuna y el Señor del Azar, los cuales se han entretenido en jugar a los dados con mi vida -una vez más-; he de decir que he contado conmigo con un "elemento" que ha ayudado a aplacar la prolífica actividad mental que, fruto de estos movimientos azarosos e inocentes de los Dioses, hubiera sido motivo de desvelo e inquietudes nocturnas.
Este "elemento" es bueno y malo a la vez, es dulce a la vez que amargo, es todo quietud y sin embargo un torrente...
Este elemento me hace pensar, enfadarme, me hace ser gracioso pero también explotar mi faceta más maléfica, me hace tener insomnio y estar preocupado por lo que pienso que pienso, por lo que hablo y no pienso y me da buenas ideas para escribir un nuevo post.
Por eso, por adelantado, a este "elemento" le doy -le damos todos- las gracias por ser fuente de inspiración para esta tierra yerma de buenas ideas en los últimos tiempos...
La idea, en concreto, de la que hablo surgió de una de nuestras últimas y frecuentes "conversaciones mails" ,las cuales son culpables de poner en duda el exigible rendimiento a los interfectos.
Como es frecuente en las reuniones sociales o charlas entre amigos, y agotados todos los temas de conversacion vanos, intrascendentales y con los cuales, según parece en los últimos tiempos, se podría redactar todo un programa del corazón basado en la vida y milagros de los los conocidos comunes de los "discretoparlantes"; surgió el tema de las relaciones personales que van más allá de la simple y sencilla amistad:el amor de pareja.
Tras de un par de mails, mis dedos plasmaron en la pantalla del pc una idea que no parecía del todo mala:
"La relacion de pareja entre personas viene a ser como la relación que guardan entre sí una llave, una puerta y una cerradura".
Ilustraremos esta idea con un cuento:
"Erase una vez, en el pico más alto de la más escarpada montaña,existía, según cuenta la leyenda, una puerta cuyo umbral separaba la luz de las sombras, la felicidad de la agonía, el fructífero amor de la nada más vacía...
Parecía que no hubiese forma humana de traspasar aquella puerta: no existía un sólo hueco ni una sola grieta que facilitara la tarea y la cerradura de la llave era inexistente.A pesar de ello, todos los días, de manera incansable, miles de personas acudían ante la puerta para tratar de abrirla: utilizaban la fuerza, maquinaria de guerra, le prendían fuego...pero no sólo eso.Había quienes, crédulos en que la puerta tenía incluso alma, la "cuidaban y le hablaban" esperando que la puerta se apiadase de ellos y girase sobre sus goznes permiténdoles conseguir aquello que tanto anhelaban.
Pasó el tiempo. La puerta seguía recibiendo visitas y la gente seguía marchando presa de un descontento que los conducía, en muchos casos, a la locura, en otros muchos, a la pena más miserable.
Un buen día, un caminante que pasaba cerca del lugar donde se hallaba la puerta, intrigado por el incesante movimiento de personas que veía, se aproximó al origen de aquel tumulto y contempló la puerta.
La gente seguía, de forma inútil, intentando abrir la puerta cuando el caminante notó en el bolsillo de su abrigo un peso cuyo origen desconocía. Palpó el interior de su bolsillo y notó un metal frio y alargado. Cuando lo descubrió ante sus ojos, una llave delgada giraba en la palma de su mano. No conocía su origen ni sabía nada acerca de ella, pero cuando, un instante después, volvió su mirada hacia la inquebrantable puerta que tenía al frente atisbó lo que aparentemente era una cerradura y sólo un segundo antes, era una hendidura más de la puerta.
Sin decir una palabra, y asistido por la seguridad de tener en sus manos la llave de la cerradura cuyo origen y razón desconocía, la introdujo en la cerradura y , con sólo un giro de muñeca y sin apenas esfuerzo, desapareció de la vista de todos aquellos que incrédulos, contemplaron como la puerta se desvanecía ante sus ojos".
Dicen que sólo es un cuento, una leyenda fruto de conversaciones ebrias tras la barra de un bar, una mentira que engatusa a los más inocentes...Yo, sin embargo, prefiero creer otro cuento que cuenta cómo otra puerta igual a la de nuestro cuento apareció de repente en lo más oscuro del más profundo valle...
En suma, lo que ese cuento quiere decir es que a veces nos empeñamos en penetrar y conocer aquello que no nos corresponde y que, por mucho que queramos, lo más que podremos conseguir es estropear aún más el umbral de la puerta.
No importa el medio que utilicemos: la violencia, la agresividad, la falsa dulzura y la mentira más verídica o las atenciones más primorosas... Lo que no nos corresponde, no nos corresponde.
Cuando de verdad estamos destinados a estar con alguien-y por ello, a conocer la felicidad, la tranquilidad y el sosiego que supone el amor en el espíritu y el alma-, no hace falta ningún esfuerzo: sólo hay que encontrar la llave y la cerradura adecuados...
PD: Mil besos.
Comentario:
Esto... ¿Y aquella llave que apreció, de repente, en el bolsillo de su pantalón, no seria la pistola que llevaba en el bolsillo el admirador de Mae West?
Comentario:
“el elemento” ese que dices es un poco estúpido, jajajajaj, pero te da las gracias de corazón, y el cuento precioso, claro y conciso
besos y mil gracias
besos y mil gracias
Comentario:
Me ha encantado y es un buen cuento con una buena moraleja.