Felicidad abstracta
Alguién me espera mañana, en una terraza, delante un café,
mientras el golpeteo del sol me nublará la vista;
otra vez olvidé mis gafas.
Alguna música lejana sonará en italiano, y pensaré otra vez que me apetece ir contigo a Roma.
Alguién me espera mañana, en un comedor con mesa, viendo anochecer en los tortuosos edificios de girafa.
Alguién me espera con mi cuerpo en las manos y un vaso cerca,
la brisa aburriendo el calor,
las paredes desnudas de art nouveau.
Alguién a quien conozco se sentará junto a mi
verá la luz tenúe de la mañana asomarse a la ventana
y la chimenea prendida en el rincón.
Tomaré aliento. Veré como se riegan los jardines en la madrugada.
Oleré las calles con recuerdos.
Y ese alguién me hará el amor otra vez,
esperará mi placer
me volverá a redimir del mundo,
me desnudará de nombres,
me cederá espejos, semejanzas y delirios...
Y sólo habra un amor feroz
un clavel feliz en la solapa,
una noria con sustancia,
unos minutos sin cárcel
y una felicidad abstracta pintada en mi pared.
mientras el golpeteo del sol me nublará la vista;
otra vez olvidé mis gafas.
Alguna música lejana sonará en italiano, y pensaré otra vez que me apetece ir contigo a Roma.
Alguién me espera mañana, en un comedor con mesa, viendo anochecer en los tortuosos edificios de girafa.
Alguién me espera con mi cuerpo en las manos y un vaso cerca,
la brisa aburriendo el calor,
las paredes desnudas de art nouveau.
Alguién a quien conozco se sentará junto a mi
verá la luz tenúe de la mañana asomarse a la ventana
y la chimenea prendida en el rincón.
Tomaré aliento. Veré como se riegan los jardines en la madrugada.
Oleré las calles con recuerdos.
Y ese alguién me hará el amor otra vez,
esperará mi placer
me volverá a redimir del mundo,
me desnudará de nombres,
me cederá espejos, semejanzas y delirios...
Y sólo habra un amor feroz
un clavel feliz en la solapa,
una noria con sustancia,
unos minutos sin cárcel
y una felicidad abstracta pintada en mi pared.
Paseos, nombres y cosas sencillas
Amanda me ha confesado que no le gusta su nombre, que le parece muy triste. Pero a mi me gusta y mucho. Es tan sencillo. Es tan sonoro. Es tan grande y pequeño al mismo tiempo.
Dice que es triste por la célebre canción del cantante chileno, quien "desapareció"por la acción de la dictadura de Pinochet , como el obrero de la fábrica, Manuel, del que habla la canción.
(Te recuerdo, Amanda, la calle mojada, corriendo a la fábrica donde trabajaba Manuel...la sonrisa ancha, la lluvia en el pelo, no importaba nada, ibas a encontrarte con él,....Son cinco minutos, la vida es eterna en cinco minutos...muchos no volvieron, tampoco Manuel)
Yo tengo que pensar en la canción para que me parezca que llamarse Amanda es triste, porque normalmente me sugiere las siguientes ideas:
-desnudez
-luna
-noche
-confianza
-manos y demás partes del cuerpo
-enigma por descifrar
-luz
-risas
-etc.
Ella es mi chica, mi Amanda, una mujer normal que me devuelve al paraiso cada vez que me ama. Y es que el amor más grande es siempre el más sencillo.
Otra cosa sencilla que me gusta hacer es pasear aprovechando que la primavera está aqui, que ha comenzado. Los árboles se van vistiendo de verde, cantan los pájaros, los almendros están en flor, el aire es tibio, las flores...Me siento un momento a descansar del paseo y observo todo esto, fuera del ruido de los periodicos, las politicas, las radios...y siendo un intimo bienestar por este paseo, entre estos arboles. Saco mi libro y empiezo la lectura. Y entonces, la echo de menos. No la veo desde el martes. Me parece que sólo me faltaría tenerla a mi lado, para no leer más. Leería en los árboles, en la tierra, en el cielo, en las piedras...toda la naturaleza tiene cosas sabias que contarnos o que silenciar.
Si Amanda estuviera conmigo en en este paseo, sería como un Eden, aunque a ella no le guste su nombre...
Dice que es triste por la célebre canción del cantante chileno, quien "desapareció"por la acción de la dictadura de Pinochet , como el obrero de la fábrica, Manuel, del que habla la canción.
(Te recuerdo, Amanda, la calle mojada, corriendo a la fábrica donde trabajaba Manuel...la sonrisa ancha, la lluvia en el pelo, no importaba nada, ibas a encontrarte con él,....Son cinco minutos, la vida es eterna en cinco minutos...muchos no volvieron, tampoco Manuel)
Yo tengo que pensar en la canción para que me parezca que llamarse Amanda es triste, porque normalmente me sugiere las siguientes ideas:
-desnudez
-luna
-noche
-confianza
-manos y demás partes del cuerpo
-enigma por descifrar
-luz
-risas
-etc.
Ella es mi chica, mi Amanda, una mujer normal que me devuelve al paraiso cada vez que me ama. Y es que el amor más grande es siempre el más sencillo.
Otra cosa sencilla que me gusta hacer es pasear aprovechando que la primavera está aqui, que ha comenzado. Los árboles se van vistiendo de verde, cantan los pájaros, los almendros están en flor, el aire es tibio, las flores...Me siento un momento a descansar del paseo y observo todo esto, fuera del ruido de los periodicos, las politicas, las radios...y siendo un intimo bienestar por este paseo, entre estos arboles. Saco mi libro y empiezo la lectura. Y entonces, la echo de menos. No la veo desde el martes. Me parece que sólo me faltaría tenerla a mi lado, para no leer más. Leería en los árboles, en la tierra, en el cielo, en las piedras...toda la naturaleza tiene cosas sabias que contarnos o que silenciar.
Si Amanda estuviera conmigo en en este paseo, sería como un Eden, aunque a ella no le guste su nombre...
Señor, señora, ciudadano, ciudadana,...farol, farola...hablemos en lenguaje políticamente razonable
Amig@s: Comento hoy la NOTICIA DEL DIA, sin más pretensión que dejar constancia de mi opinión sobre el particular. El hecho de que alguien decida una "tregua permanente" es por si sola una noticia esperanzadora. No voy a hacer apología de nada ni de nadie; si, de eso si, del derecho que tenemos todos de vivir en paz, pudiendo pensar en voz alta, sin que te vuelen la cabeza por eso. Por encima de unos y otros, lo que debe ser dicho, no tiene porque callarse. Por eso digo que restar un poco de barbarie bélica a este mundo es un motivo de contento, y sobre todo, denunciando en todo caso, que ni la presunta liberación nacional, ni el petroleo, ni la defensa de unos principios religiosos...pueden ser razón para poner precio a una vida humana. La democracia tiene una calle muy ancha donde se puede defender todo: ideas, naciones y banderas de colores varios. Ojalá, la paz llegue, de verdad. Todos los que hemos padecido el azote violento nos lo merecemos. Seguro que más de uno de los que han declarado que dejan descansar permanentemente (no indefinidamente) las pistolas, en alguna ocasión pudieron pensar en esta canción, donde se hacen unas inquietantes preguntas sobre la razón tanta muerte y desolación:
"Oh, Camil, el soldado de invierno" de G. Nash: " Oh, Camil, dime cómo te sientes. Luchaste por tu Patria, por Dios y la Guerra. Y ahora tu corazón te dice que no puede ser verdad. Así que, cuéntame tu historia, desde el principio hasta el fin: Toda la sangre, las gargantas y las vísceras ¿Le hablarás a todo el mundo sobre la gente que mataste no por Dios, sino por la Patria y la Guerra? Oh Camil, dime qué dijo tu madre cuando dejaste aquella gente pudriendose entre la hierba: ¿Le enseñaste tus medallas? ¿Le enseñaste tus pistolas?.....
"Oh, Camil, el soldado de invierno" de G. Nash: " Oh, Camil, dime cómo te sientes. Luchaste por tu Patria, por Dios y la Guerra. Y ahora tu corazón te dice que no puede ser verdad. Así que, cuéntame tu historia, desde el principio hasta el fin: Toda la sangre, las gargantas y las vísceras ¿Le hablarás a todo el mundo sobre la gente que mataste no por Dios, sino por la Patria y la Guerra? Oh Camil, dime qué dijo tu madre cuando dejaste aquella gente pudriendose entre la hierba: ¿Le enseñaste tus medallas? ¿Le enseñaste tus pistolas?.....
Te recuerdo, Amanda
Amanda está trabajando y yo aquí, haciendo de esto casi una profesión, sin sueldo. He escrito en un plis plas mis artículos, y sigo con ganas de seguir tecleando. Cómo se nota que hoy no trabajo y tengo un poco de síndrome de abstinencia de mi ordenata. Un poco sólo, no penséis mal.
Es de día, y esta luz perezosa de marzo me hace ponerme melancólica y recordarla. Las palabras casi no sirven, son palabras. No soy muy pesada con estas actitudes, no temáis. Simplemente tengo derecho a echar de menos los besos que me dio ayer, a querer que pasen las horas y que se materialice en carne, a que esté serena en el ordenador, curioseando cualquier cosa, y se me acerque por la espalda y me diga “te quiero”.
Es de día, y esta luz perezosa de marzo me hace ponerme melancólica y recordarla. Las palabras casi no sirven, son palabras. No soy muy pesada con estas actitudes, no temáis. Simplemente tengo derecho a echar de menos los besos que me dio ayer, a querer que pasen las horas y que se materialice en carne, a que esté serena en el ordenador, curioseando cualquier cosa, y se me acerque por la espalda y me diga “te quiero”.
¿Será la Agencia Tributaria mi heredera?
Amig@s: espero que no suene pretencioso, pero siempre huí de hacer testamento. He de confesarlo también públicamente. Me da miedo la muerte. Las citas sobre la muerte no me lo ponen muy fácil que digamos. No sé sabe nada de la muerte: en el "mas allá" hay censura gubernativa. Para los optimistas, decir con Jardiel Poncela (quien nació en el barrio de Chueca, en Madrid: “Los muertos, por mal que lo hayan hecho en la vida, siempre salen a hombros.”
“ Los muertos son gente fría y estirada”.
“La muerte hace algo agradable: las viudas”.
“Comúnmente se piensa en la muerte como en una exposición de escultura: suponiendo que va a ir a ella todo el mundo, a excepción de uno mismo”.
“Nadie está en mayor peligro de muerte como aquel que ha hecho testamento a favor de los que le rodean.”
Estoy bien de salud. Que nadie se alarme, ni tema que voy a meterme ya en el traje de madera definitivo. Estoy en la mitad “teórica de mi vida”, si pienso que la esperanza para las mujeres de la “civilización norte” se sitúa en 80 años. Si hubiera nacido en Nigeria, a los 40 años, estadísticamente, ya no estaría en este mundo . Pero…amig@s, vivimos en esta parte del mundo en la que la gente se dedica a “pensar y filosofar” porque tiene la panza llena (como digresión digo que deberíamos pensar menos en como tenemos el ombligo y más en como llenar el estómago a nuestros vecinos africanos).
Hoy os tengo que participar que ha triunfrado una de mis neuras. Asisto un poco desolada por el descontrol que esto me provoca, porque no me gusta tener miedo a nada, porque estos temores a la muerte me superan. Pero así soy yo. Vulnerable a la idea de que toda fiesta se termina. Me resisto a la idea de ir a un Notario para hacer testamento. Me gana siempre mi miedo a la muerte negra y sórdida. No puedo ni siquiera pensar que voy a estar delante del Notario y me va a leer que “la Mauvase Reputation” es hija de tal y tal, que no profesa ninguna religión, que lega “todos sus bienes”… Me rebelo…no puedo hacer testamento. Hoy no. Mañana ya veremos.
“ Los muertos son gente fría y estirada”.
“La muerte hace algo agradable: las viudas”.
“Comúnmente se piensa en la muerte como en una exposición de escultura: suponiendo que va a ir a ella todo el mundo, a excepción de uno mismo”.
“Nadie está en mayor peligro de muerte como aquel que ha hecho testamento a favor de los que le rodean.”
Estoy bien de salud. Que nadie se alarme, ni tema que voy a meterme ya en el traje de madera definitivo. Estoy en la mitad “teórica de mi vida”, si pienso que la esperanza para las mujeres de la “civilización norte” se sitúa en 80 años. Si hubiera nacido en Nigeria, a los 40 años, estadísticamente, ya no estaría en este mundo . Pero…amig@s, vivimos en esta parte del mundo en la que la gente se dedica a “pensar y filosofar” porque tiene la panza llena (como digresión digo que deberíamos pensar menos en como tenemos el ombligo y más en como llenar el estómago a nuestros vecinos africanos).
Hoy os tengo que participar que ha triunfrado una de mis neuras. Asisto un poco desolada por el descontrol que esto me provoca, porque no me gusta tener miedo a nada, porque estos temores a la muerte me superan. Pero así soy yo. Vulnerable a la idea de que toda fiesta se termina. Me resisto a la idea de ir a un Notario para hacer testamento. Me gana siempre mi miedo a la muerte negra y sórdida. No puedo ni siquiera pensar que voy a estar delante del Notario y me va a leer que “la Mauvase Reputation” es hija de tal y tal, que no profesa ninguna religión, que lega “todos sus bienes”… Me rebelo…no puedo hacer testamento. Hoy no. Mañana ya veremos.
Abstenerse inmobiliarias!!
Si. Yo también, amigos. Lo confieso...me he interno en este mundo de blogs y confesiones/reflexiones personales que se canalizan a través de estos artículos. Es el signo de los tiempos. Si mi abuela me viera, y aún peor, si me leyera...He leido últimamente varios, he seguido con emoción las aventuras y desventuras de la pequeña Ricci, el descuidado "te quiero manué", el panorama desde mi torre"...creo que algunos blogs tienen alas propias, y entonces vuelas, te alejas de ellos y luego , tal vez, los echas de menos y necesitan que te embriaguen de nuevo con sus cuentos y cuentas cotidianos, con sus historias tiernas, con sus reflexiones acidas, con su humor... No sé si el fruto de mi inspiración dará para mucho, en principio estas palabras no tienen demasiadas pretensiones más allá que ser la manera de comunicar de lo que soy, y por eso también, de lo que no soy. Espero que cada vez que os acerqueís a este blogs, lo vereís, lo sentireis de forma diferente, como seguramente no lo hicierais la vez anterior. Por la causa que sea, lo que está escrito y permanece es diferente cada vez que una persona distinta se acerca y lo lee. Por eso, siempre es la primera vez, y cada vez que entran unos ojos incrédulos a leer esto, es diferente. Agradeceros por eso el margen a la confianza, intentaré contar lo que veo de una manera auténtica, y sin versiones ni imitaciones. Con los respetos debidos a todo el mundo, pero sobre todo, a los que confian que las relaciones "de particular a particular" merecen la pena. Yo así lo creo. Por eso, lo repito. ¡¡¡Absténganse inmobiliarias.!!!