DIARIO DE UNA AUPAIR BOLLO EN USA
¿Qué mejor para entender un país que cuidar de sus futuros votantes? E hice las maletas
Acerca de

Los Neider

Betty: La mamá. Bajita a morir. Muy amable, pero parca en palabras. Después de mi primera madre de acogida (Anne), Betty me parece el colmo del saber estar. Dice que Bush está loco.

Jeremías: El papá. Ciclotímido. Lo veo de pasada. Lleva tatu en el brazo y tiene cds de Bob Marley, así que decido que no puede ser mal tipo.

Samuel: Ya once añitos, aspirante a hombrecito, chiquitín de estatura, lo sabe hacer todo solo. Al pincipio no me hablaba. Adicto a los videojuegos. Siempre digo que su auténtica nanny es la Nintendo.

Allison: Siete años. Una princesita que me reclama constantemente para jugar juntas. Odia a las Bratz y los cuentos de princesas. Decido que me cae bien.

NumberNine: Más conocida como chacha Onthedot. Metepatas ocasional, de complexión grande. Ultima adquisición de la familia, probablemente la número nueve.
Sindicación
 
Mi carro
Hoy lleve el todoterreno al taller. "On, tranquila, sólo es cambiarle el aceite", me iba diciendo. "change the oil, change the oil, change the oil", "na", moco de pavo, "oiga usted, señor mecánico que me change the oil antes de que el pobre muera". Y es que otra cosa no, pero el carro se porta bien y es capaz hasta de andar sin gasolina.
Una vez en lo alto del coso ese que diría la Valen (quiere ver una peli conmigo, quiere ver una peli conmigo, quiere ver una peli conmigo), el señor mecánico no sólo le cambió el aceite sino que empezó a mirar por aquí y por allá con aire inquieto y sospechoso. "Hala, On, que te han visto ganas de querer arreglar la cafetera. Pos va listo, hasta que no eche humo éste no le toca ni la risa...".
Y el señor mecánico se me ha acercado y se ha puesto a hablar con cara grave de leaks y transmission systems y luego water pups (o así de mal sonaba, que vaya usted a saber cómo se escribe), y yo, nada, ahí, aguantando el chaparrón con cara de póker, como cuando me abrí la cuenta en el banco y me explicaron los distintos tipos de cuentas, los depósitos e intereses a largo y corto plazo y mil pamplinas más a propósito. Pero vamos a ver, seriously, si no me entero ni en castellano, ¡imagínate en gringo!
Pero luego el señor mecánico ha meneado (porque no hay verbo que se ajuste a la realidad más que éste) la rueda de delante y el coche parecía irse por bulerías. Y ahí me ha quedado todo gráficamente claro.
-You need to fix it. It's dangerous -me ha alertado del peligro- this wheel could tear away.
Jo, es como ir al medico. Vas porque tienes un resfriado y te sacan hasta el apéndice y veinte recetas para cada extremidad. (Y en este punto, sé que vas a saltar, pero soy asi de joía).
  • Nota: Hoy he evitado en lo educadamente posible dirigirle la palabra a la cría, pero sobre todo a la madre. Sigo dándole vueltas a la posibilidad de tirar la toalla. También he sabido que la convicción de Anne de que Bush va a ganar las elecciones tiene mucho que ver con que se juega el empleo si las pierde.
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    Mi primer impulso de tirar la toalla
    La chacha Onthe está ya hasta los ovarios. Hoy, de hecho, he estado a punto de claudicar, dimitir, mandarlo todo al "jigo". Cada vez me siento más marciana y los niños, bocazas natos, se encargan de rematarme.
    -You aren't part of this family -me decía hoy Tommy. No hacía más que repetir lo que diez minutos antes decía Lorena, que depura sus primeras y primitivas técnicas de tortura psicológica arpía conmigo.
    -Ni lo soy ni pagándome querría -pero me he callado, Tommy es muy pequeñín.
    Pues mira, fríamente, sí, lleváis toda la razón del mundo. No soy parte de esta familia. De hecho, ¿qué coño hago lavándoos las bragas y los calzones? ¿Qué mierda me importan las pesadillas de Lorena o si Tommy se tira veinte peos (porque a eso se circunscribe la conversación de un niño de cuatro años)? Un bledo, eso es lo que me importa. Como también que Anne discuta con un demócrata, porque ¿de qué narices tendrán que discutir estos americanos? ¿De la mejor manera de joder al resto del planeta? Sigo sin ver diferencias sustanciales entre los candidatos.
    Y Dylan... Bueno, si les quiere comer el coco a los micacos como ya hace indisponiéndolos contra la madre y medio planeta, adelante mis valientes, que lo haga, pero que luego no me suelten el rollo. A mí, plin, como si el pive revienta de una úlcera.
    Uf, si no lo suelto, me muero, me ha salido toda una parrafada pero es que es muy jodido verle la cara a la niña y sentir deseos de coger el avión de vuelta. Mi gente, efectivamente, está en otro lado.
  • Nota: Hey, el sentido del humor es como una caja de bombones, nunca sabes si hay o queda algo dentro.
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    Esa "latin people"
    De nuevo llaman por teléfono. Publicidad. Hay veces en que te sale una máquina, otras veces las empresas ponen a personas de verdad para venderte sus productos y servicios.
    -If you answer and you say "hola" instead of "hello", they hang up. Seriously, they put the phone back on the craddle!!! -le digo a Anne, mi madre de acogida en este curioso país. No es una invención mía, si respondes hola en lugar de hello, te cuelgan sin más. Gertrudis, la mujer uruguaya que limpia la casa lo tiene comprobado.
    Anne se ríe y añade, atención, no te lo pierdas.
    -That's because latin people don't have any money and they don't pay off their debts.
    Con dos ovarios, sí señor, que no tienen pelas ni saldan sus cuentas. El comentario, lo admito, me ha dejado fuera de juego y con un malestar en el cuerpo, ganas de gritarle y... En fin, que echo una sonrisa de esas que se me queda en cara de póker, mi ceja izquierda alcanza alturas insospechables y me "arretiro" a mis aposentos. De repente, me siento muy latina y muy ofendida.
  • Nota: La más cantada, La murga de los currelantes, en plan setentón y trasnochado. Escuchando, Chan chan.
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    Anne sospecha que entiendo
    No me ha dicho nada concreto, pero de un tiempo a esta parte le estoy dando demasiadas pistas y me mira raro. Tampoco algunas pueden considerarse pistas exactamente porque ya me dirás tú, por ejemplo, qué tiene que ver hacerse vegetariana con ser bollera, pero bueno, a lo que iba.
    Primera pista. Esa, negarse a comer carne yanqui. Creo que realmente no soy vegetariana (no sé si en España volveré a las carnadas), pero no puedo con la carne de aquí. Las hormonas y las mierdas que les meten me ponen enferma (literalmente) por lo que llevo más de un mes sin probar animal muerto. Y no me pidas que te explique la relación vegeta/bollo, porque no sabría, pero hay muchas bollos vegetas y se ha convertido en un tópico, como ese de tener gato.
    Segunda pista. Las llamadas, siempre de chicas, generalmente de L.. Hoy, hablando con ella precisamente, se me ha escapado varias veces la palabra "hétero" (internacionalmente conocida), mientras Anne se paseaba a mi vera. Algo debe de haber cazado porque, acto seguido, se ha encerrado en la habitación de la computadora y, más tarde, me ha mirado, a mucha honra, como si fuera marciana.
    Tercera pista. Desde hace más de un mes, no borro las cookies ni el historial del ordenata, por lo que cualquier día de estos Anne, sin mediar palabra, me imprime todo el blog y me lo pone en la puerta junto a la maleta.
    Cuarta pista. Mi descaro ya no se queda en la indumentaria, muy bollo, (pantalones a lo Tintín, botas cuerudas y chamarra a lo Mátrix). Hace unas semanas que, además, saco las pelis bollos del videoclub sin importarme que compartamos cuenta y acceso a los datos de la cuenta, juas.
    Joe, son muchos detalles. Anne, por su parte hace siglos que no me pregunta adónde voy ni qué hago, ni qué peli vi en el cine, ni "na" de "na", no sea que le responda. Creo que prefiere no saber. "Don't ask, don't tell', la misma política que en el ejército yanqui con los gays, salvo que yo soy una aupair.
     
    Sábado noche
    -Llama a la Valen si querés -me dice Gertrudis por el messenger. ¡Y dale! Pero qué manía tiene esta mujer de que llame a su hija, que es un monumento, dicho sea de paso. Claro que Valentina estuvo el miércoles igual.
    -Llamame y vemos una película -me dijo cuando me peló (cortó el pelo).
    -O un documental de leones si lo prefieres -estuve por decirle.
    Pero fuera de disgresiones, no sé si la llamare, porque me pone muy nerviosa, aunque a Gertrudis, la mamá, acabo de decirle que mañana mismo, palabrita de la niña On, que cojo el celular y le doy una call.
  • Nota:Acabo de llegar del festival de cine bollo de Washington. Imagínate una sala con capacidad para 300-400 bollos a reventar. Las había de todas las razas y edades, algunas quitaban el hipo y otras te lo daban. Dios existe, dios existe y es mujer, canturreaba yo, y entonces salieron las dos protas de la película qoe se estrenaba allí mismo en carne y hueso... pero con ropa.
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    Valen me pela (corta el pelo)
    No se como he terminado aqui. Bueno, si lo se. Gertrudis, la mujer uruguaya que limpia la casa y que tiene una hija que es un monumento, me ha dicho que Valentina, la hijita en cuestion, puede cortarme el pelo hoy mismo y ahi la tengo enfrente, tijeras en mano, ojos de gacela y un atuendo de los de agarrate y no te menees. Tambien tiene nariz algo griega y sonrisa profiden, pero que mas da, mira.
    -A vos lo que os vendria bien serian unas lucecitas -me suelta mientras me corta por aqui y por alla. Que dice de lucecitas esta mujer? Veo a Valentina moverse en circulos alrededor de mi. Me coge un mechon de alla, lo mueve aca, dios, que mareo...-. Si, mujer asi como rubias -y me revolotea los pelos.
    Me describe lo que son las lucecitas y descubro que se correponde con lo que en España conocemos como mechas.
    -Tu ponme si quieres tres sistemas solares -estoy a punto de decirle.
    Pero me quedo callada y asiento. Empiezo a imaginarme un faro, una central electrica, las farolas de Fuengirola (un horror, que te lo digan las parejas sin techo), que se yo. Y Valen me corta (el pelo), me barre (el pelo), me tira (el pelo) a la basura y me dice que si quiero ir con ella y su grupo de amigas a ver una peli, que le de un toque. Y yo casi que le digo que me toma (el pelo) por pelotuda, pero decido dar cambio de look y pintarme (el pelo, juas) de blanco el proximo mes.
  • Nota: Finalmente no escribi nada (vaga, mas que vaga, zangana zarrapastrosa). En lugar de eso, me fui a una de las bibliotecas del condado de Fairfax, estuve buscando My pet goat por obvias razones, pero no la encontre en castellano, asi que cogi otro libro. La lectura no ha estado mal, aunque con un par de vermouth de esos de Lavapies o de la cantina de la plazita de Chueca lo mismo lo habria hecho mucho mejor, o al menos no me habria dado cuenta de como lo hacia. De todas maneras, los criajos se han reido mucho (espero que no de mi) y las profes quieren que repita otro dia. Van listas estas gringas.
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    Un cuento para Lorena
    Hey, no sé qué hacer. Sin saber ni cómo ni por qué, como las cositas del querer, hace una semana le prometí a Anne, mi madre de acogida en este curioso país, que leería un cuento en español en el colegio de Lorena. Tampoco sé muy bien cómo ni por qué fue que le dije que yo misma escribiría el cuento (como las cositas del no querer).
    El caso es que si cierro los ojos muy fuerte puedo verme a mí misma desde fuera, como un personaje ajeno, embarcándome en la aventura sin prever daños colaterales ni secuelas, hala, a las buenas de Ford, porque, ya sabes bien que esto de los niños es nuevo para mí, a pesar del informe que entregué antes de venirme "pacá". Y a Tommy y a Lorena les tengo cogido el truco, pero pienso en una jauría de mocosos yanquis y se me ponen los pelos de punta y las gafas de colores.
    Y lo peor de todo es que buscando argumentos para el cuento lo único que se me viene a la cabeza (malditas hormonas) son historias de diez rombos, o también de esas XXX o gores total, con rebanadas de hígados y sesos y chorros de sangre para dar y regalar.
  • Nota: Hoy ha vuelto a pasarse por la mañana un latino con una mochila y lo puesto pidiendo hacer cualquier tipo de trabajo. Iba puerta a puerta por el vecindario (supuestamente es un vecindario bastante pudiente) sin nada que perder. Si fuera un caso aislado, no me hubiera inquietado, pero no es la primera vez y me ha dado qué pensar bastante.
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    La envidia de un drag
  • El niño
    -I'm thirsty -me dice Tommy en uno de estos trayectos de la casa al cole.
    Pues toma agua, Barrabás. Rauda y veloz, le paso una botellita al chaval.
    -I'm hungry.
    Y alargo la mano con una destreza insospechable hacia la mochila, abro cremallera, esquivo objetos, cambio de marcha en el semáforo y finalmente saco una bolsita con uvas, otra con galletitas de chocolate y una tercera con cereales. Todavía las abro y todo y se las paso sin que se caiga nada en la tapicería. De aquí a nada puedo resolver un crucigrama y todo mientras conduzco. Hala, traga snacks, traga traga.
    ¿Recuerdas al taxista de "Mujeres al borde de un ataque de nervios"? El castigado todo terreno que conduzco va un poco así, cargado de juguetes, pañuelos, snacks y envoltorios de hace un mes... estoy orgullosa de él, es todo un kidproof car capaz de trotar todavía con la reserva de gasolina al rojo vivo. "Aguanta, campeón".
    Hoy lo aparqué en la guardería de Tommy. Allí al fondo se veía a Mister Derek, el profesor con aire británico de Tommy. Mi relación con él ha evolucionado bastante desde aquella primera vez en que fui con Tommy al pícnic sin llevar nada encima y el chavea me vomitó encima. Ahora le gusta ponerle el cinturón de seguridad a Tommy y hablarle con tono evangélico de no matar a los bichitos porque forman parte del ciclo de la vida, sweetie.
    -But bugs can sting me -argumenta Tommy. Pero Mister Derek ya ha cerrado la puerta y me deja a mí el marrón del ciclo de la vida, los bichitos y la "mare" que lo parió.
  • La niña
    -Why is it that you don't go to the church? -me suelta en el cuarto de baño la cría, cuando menos me lo espero, con todo el set de maquillaje por los suelos. ¿Y qué más dará lo de la iglesia? Intento esquivar la cuestión.
    -Because if you don't go, that means you don't love god.
    Hala, ya estamos otra vez con el temita.
    -Oh, I Know... you go on sundays?
    -Sometimes -le digo y empieza a cantar no sé qué de aleluyas y amenes. Por un momento he estado a punto de decirle que no creo que exista ningún dios, pero me lo he pensado mejor. Si le comenta a Dylan, su padre, que yo he dicho eso, ese hombre-cowboy es capaz de meterle en la cabeza ideas diabólicas del estilo tu-aupair-es-una-bruja-amiga-del-diablo y gilipolleces así. No exagero. Dylan y su familia es ultraconservadora.
    Lorena ha seguido con su maquillaje como si nunca hubiera surgido la conversación. Joe, qué arpía. Yo me he quedado mirando el set de maquillaje pensando sin venir a cuento que con lo variado y abundante que es (hasta el aburrimiento), estoy segura de que el set en cuestión sería la envidia de un drag queen profesional.
  • Mis expresiones favoritas:
    "Don't poison my mind!" tiene un toque radical que me gusta.
    "Who cut the cheese?" viene a ser una manera más fina de preguntar quién fue el cochinete que lo hizo que "Who farted all the way to Spain?", expresión que me parecía demasiado plástica.
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    "I do support Bush"
    Una tos por aquí y un estornudo por allá, juas, he tumbado a toda la familia a base de mocos y fiebres. Como no tengo vocación de santa, al principio fue un punto ver a Anne y los dos niños en la cama (porque duermen todos juntos), lo admito, pero luego hubo una noche en que Tommy se levantó llorando y a mí se me quedó el espíritu hecho una chufa.
    También se han tirado la mitad de la semana sin ir al cole, por lo que la chacha Onthe (ya sabes, soy esa juani latina que queda tan bien en los hogares yanquis) ha tenido menos tiempo para mirar al infinito o a las ardillas que corretean por el jardín.
    Como Anne estaba enferma, pues hemos hablado de política. Y tú me dirás que cuál es la conexión. No la hay, pero sí, hemos hablado de política. Le he preguntado que si Ralph Naider estaba financiado por los republicanos y me ha dicho que no. Claro que... ¿qué me iba a decir? Tampoco ha negado que grupos del estilo de los llamados "527" pudieran, en parte, financiarlo. Sí es cierto que muchas empresas dan la mitad de sus donaciones a un partido y la otra mitad al otro, así que tampoco sería de extrañar. Lo más interesante de todo lo que que me ha dicho es que no hay que hacer mucho caso a los periódicos que insisten en que hay un empate (malditos periódicos liberales), porque emplean encuestas nacionales, sin tener en cuenta que en USA el número de votos va por estados y que el ganador en un colegio electoral se lleva todos los votos, con algunas excepciones, claro. En resumen, que está muy contenta porque piensa que va a ganar Bush.
    -I do support Bush -dice muy rica ella. Contente, On, contente, no estornudes de nuevo, que los tumbas y no van al cole.
  • Nota: Finalmente estoy haciendo algo de lo que dije que haría en este curioso país. Llevo un par de semanas preparando el TOEFL y, me temo, eso se nota en que casi no me paso por aquí. Todavía no alcanzo esa maldita puntuación liberal que necesito para pedir la beca, pero ya estoy muy cerca.
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    Mi pañuelo palestino
    Es como el de Arafat y me lo regaló mi muy mejor amiga. Igual aquí en USA lo puedes encontrar, pero desde luego no en cualquier sitio. Me he pasado por el forro los consejos de madre y lo llevo enroscado al cuello a todos lados, a la guardería de Tommy, al colegio de Lorena, al Starbucks, a la biblioteca, por Dupont Circle, en Maryland...
    -Looks like you are from Iraq -me dijo Anne, mi madre de acogida, pero se refería a que parezco terrorista, sólo que es muy educada, muy diplomática y tiene un vasto conocimiento de sinónimos políticamente más correctos, porque ya me dirás qué tendrá que ver un pañuelo palestino con Irak.
    Pero Anne lleva razón. La gente me mira por la calle como si viniera del planeta Irak. Les suena así. Como cuando quieren significar que alguien es raro y preguntan si es que es de Afganistán. (Habría que imaginarse aquí el tono que emplearía un marine ultrarrepublicano y con más lagunas en el cerebro que el queso gruyere).
  • Nota: Último debate presidencial, esta vez sobre domestic issues. ¡Jo! Si tuviera que decir quién ha ganado me quedaría con dios, que al parecer estaba en los dos bandos, god bless america por aquí y god bless america por allá. Este país es muy fundamentalista. Miro un billete de dólar. Tiene otro god bless america. Ni el dinero es secular, tú.
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    Entre guatemala y guatepeor
    Las asociaciones de bollos (y meto en esto también a los chicos) en USA van como en España y en "La vida de Bryan": está el Frente de Liberación de Judea, el Frente Judaico para la Liberación de Judea y el Frente Judaico de Liberación. Y no oses confundírtelos. FLJ, FJLJ y FJL. Clarito como el agua.
    Y todos persiguen el mismo fin, echar al romano malvado de Judea. Están locos estos romanos, que se dicen. Luego están también los entendidos republicanos, pero este fenómeno, como el de los entendidos peperos, escapa a mi comprensión.
    Pues hoy he ido al "national coming out day" [dia nacional de la salida del armario] a una cuadra del Capitolio y he hecho bastantes fotos. Me ha sorprendido la manera tan directa en que hacían sobre el escenario su exigencia de matrimonio civil para todos (marriage is not an heterosexual priviledge, and this is what is all about).
    Me he sentido básicamente identificada con el discurso político y me he quedado flipada cuando más tarde he leído en el Washington Blade (el periódico bollo) que tres de las principales organizaciones de entendidos (como la Human Rights Campaign) no han respaldado el evento. ¿Considerarán radical llamar a las cosas por su nombre?
    Señores y señoras, no sé ustedes, pero escuchando a Edward y a Kerry (la supuesta alternativa a la ultraderecha que representa Bush) decir que el matrimonio es sólo entre un hombre y una mujer no hay mucho tiempo para Frentes Judaicos ni Liberaciones de Judea. Claro que los americanos con Kerry y Bush lo tienen jodido, sólo pueden escoger entre Guatemala y Guatepeor.
     
    Que se me olvida el cristiano, pepemari
    -Ayyyy... estooooo... ¿cómo se dice? -quien habla es la amiga bollo de Piotra, ahora también amiga mía. Lleva en USA desde el 98 y a veces no recuerda algunas palabras en castellano. Haaaala, le echo un cable. De ese adjetivo sí que me acuerdo, al menos de momento porque lo cierto es que ya de vez en cuando me sucede que se me olvida el 'buen cristiano' (en honor a pepemari) y uso construcciones imposibles en la 'lengua española' (sigo con nuestro pepemari) o 'spanglish' (salto a J. Bush) con Gertrudis, la mujer de la limpieza, que es uruguaya y tiene una hija que es un monumento.
    -Dame una call si vas al mall -le digo. Y que se me caiga un molar si he cambiado una letrita.
    Ahora mismo, por ejemplo, acabo de llamar por teléfono a mi chica y lo ha cogido su tía.
    -Hello -otia, confundí el idioma. Silencio. Cambio rápidamente el chip-. ¿Está L.?
    -¿Qué?
    -¿Que si está L.?
    -Mira, que no sé lo que dices. Yo no te entiendo.
    -¿Que si está L.? -ahora grito.
    -Que no sé lo que me está diciendo.
    -L., L., L., L. -y he repetido el nombre de mi chica tropecientasmil veces hasta que la pobre mujer, con la paciencia agotada, me ha colgado.
    -Mira, yo no sé lo que dis -me ha soltado. O algo así, porque es valenciana, y ha colgado, como ya digo.
    No se preocupe, señora, que con el berenjenal de vocablos que tengo, creo que en estos momentos ni yo misma me entiendo. Y es que se me olvida el cristiano, pepemari, haga algo. Luego, L. me ha aclarado además que su tía no oye muy bien. Gracias, mi amor.
  • Nota: Ya tengo preparada la cámara de fotos para mañana, que es el día de Colombus y también el "national coming out day" [día nacional de la salida del armario, juas, qué inventos]. ¿Habrá alguna conexión? Iré a la concentración supuestamente numerosa prevista a una cuadra del Capitolio. Promete, promete. También he mirado para el próximo domingo la marcha de los trabajadores contra la administración Bush que me dijo Piotra y no pienso faltar. A esa llevaré casco.
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    Sensación de fracaso
    Cierro los ojos y examino mi trayectoria. Carajo, tengo 26 años (el otro día no recordaba si 26 u 27) y ya he perdido la cuenta con las historias. Una vez tuve una novia que tardó varias horas en contarme todas sus historias (y seguro que se dejó alguna en el tintero) y yo me asusté secretamente aunque le dije que me había resultado muy interesante.
    Es una sensación extraña. Mientras la escuchaba relatar sus aventuras, pensaba irremediablemente que no existía ningún motivo por el que yo no fuera a engrosar el historial y convertirme en una muesca más en su revólver, una cicatriz que el tiempo curará, un recuerdo, un número...
    Ironía: ahora me veo yo en su pellejo y odio contar mi pasado, aunque lo cuento, no tengo nada que esconder. Hasta hace poco me he sentido incluso orgullosa de él porque no sé en tu circunstancia, pero en la mía he desarrollado una relación de amistad (más o menos estrecha, eso depende) con mis exs.
    No sé si será muy frecuente o no entre los héteros. Entre las bollos lo he visto con relativa frecuencia. Siempre hasta ahora he creído que era posible y la fórmula ideal para todas las partes. También sé que requiere de cierto esfuerzo y madurez.
    Eso hasta el día de hoy, en que tras un intercambio vía email con una ex, he descubierto que a veces no es posible, que a veces el dolor y el rencor presente pesan más que el cariño pasado. Es una sensación tristísima, mucho más que que te dejen o que tú dejes a alguien, es una sensación de fracaso, de pérdida de fe en las relaciones humanas. Y duele bastante.
     
    Como una mosca
    Así he caído de nuevo. No sé si lo de la piscina ha sido buena idea. Tengo fiebre y casi no me puedo mover. Es que estas cosas son para cuando el tiempo acompaña. Bueno, también yo es que soy un poco mula.
     
    Lo llaman supervivencia
    Lorena golpea la pantalla de la televisión.
    -Stupid guy -le grita a John Edward, el candidato demócrata a la vicepresidencia.
    Tommy grita de la cocina al salón no sé qué sobre los "indeseables demócratas" (y que nadie le pregunte qué es un demócrata porque le suena fatal). Anne, mi madre de acogida en este incalificable país, sonríe satisfecha.
    -This is the smart and good guy -dice Anne sobre el republicano. En la NBC echan el debate entre el vicepresidente Cheney y Edward. Yo ceno spaguettis. No me hierve la sangre. "Joe, On, no te duermas, saca el pañuelo palestino, ve en uniforme bollo (y si no sabes lo que es, te chinchas, porque no te lo explico), canta la internacional, suéltale un muerdo a Anne [quita quita], haz lo que sea". Pero no, me he acostumbrado a estos dislates y ceno, veo la tele y me voy a la cama a hibernar como una niña mala a la espera.
  • Nota: Leo el artículo de María Ramirez que habla del optimismo en Nueva York sobre una posible derrota de Bush y me doy cuenta de que quizás debiera invitarla a pasar un fin de semana cualquiera en esta casa. ¿Será mona?
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    En la duda
    Mírame. ¿Qué hago yo aquí? Las piscinas de invierno yanquis son muy estrictas, tanto como las españolas, aunque para mí estricto es tan sólo que te obliguen a llevar bañador. "No te quejes, On, que ni siquiera en Madrid encontraste una piscina nudista, sólo putos solariums". Bah, pues mi problema es el de siempre, ése, los pelos y el bañador.
    Ya lo sabes, soy de un vago espantoso para depilarme y en algunas zonas me da pavor. Había pensado adoptar la estética de una ultrafeminista berlinense, pero luego me he dicho que eso es algo muy serio y que, después de todo, yo no creo en la supremacía de la mujer sobre el hombre, sino en la del mono sobre toda la raza humana, que es ya terrible. Y, si no, que alguien me explique qué hace Bush en la Casa Blanca.
    Y luego, el bañador. "I'm allergic to it", y así parafraseo a Tommy cada vez que le pongo un plato de verduras por delante ("I'm allergic to it", me dice el condenado). Tras años sin usar esta vestimenta, yendo sólo a playas nudistas, convirtiendo a quien se deja en amiga nudista, no tengo más traje de baño que la dermis...
    de acuerdo, y los pelos, sí, y los pelos.
    Así que, dime tú, qué hago aquí, entre tanta Barbie, tanto Ken y tanta leche frita, con esta cosa (Valentina diría "con este coso") que me aprieta por todos lados. Yo, acostumbrada a ir con las alegrías sueltas, pagando y todo por llevar corpiño y meterme en esta sopa de gente. Hey, qué cosas, ¿no? Me pregunto si me estaré volviendo más tolerante o sólo haciéndome más insensible.
     
    Mi devaluado instinto maternal
    Domingo noche. Acabo de llegar de Filadelfia. Estoy molida pero vengo enamorada de la ciudad. Vaaale, lo admito y también de todo el bollerío que me he cruzado. Tanto es así que también he tomado la decisión de considerar Philadelphia como futurible para hacer el doctorado de periodismo en el año venidero, con la venia de Zapatero y las becas del gobierno español.
    Perdóname la efusión, es que estoy que muerdo de contento por lo del matrimonio, y eso que no creo en esa institución ni me pienso casar por lo menos en tres vidas.
    Si me apuras, ni en cuatro...
    eeele, que sean cinco.
    Por no hablar de las adopciones. Si piensas que después de este año yo, la menda, va a tirar con un churumbel a cuestas, es que aún no me conoces. Si aún me quedaba algún "instinto maternal", o llamémoslo algún pensamiento remoto de tener críos, Tommy y Lorena se han encargado de erradicarlo. Que vale, que sí, que es inevitable, que se les coge mucho cariño, pero también te estrujan las neuronas y te agotan más que yo al depósito del coche, para qué engañarte. Pues eso, que una y no más, santo tomás. ¡Quién me mandaría venir de esta manera aquí!
  • Nota: No hay dolor. Mañana, antes de que cante la gallina o cualquiera de los animales que Anne, mi madre de acogida en este curioso país, tiene en casa (en este zoológico, debería decir porque he descubierto nuevos y enormes especimenes en el jardín), Tommy y Lorena estarán gritando y dando botes por la casa. Ay, yo me muero.
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    Matrimonios bollos
    Me entero por una amiga de lo de los matrimonios bollos y gays en España y me doy la enhorabuena, al menos ya puedo decir "no, no quiero casarme". Mira tú qué bien. Es un gran alivio. Ahora respiro mejor. Y para celebrarlo, mira por dónde, decido irme este fin de semana a Filadelfia.