Requiéscat in pace (R.I.P.)
Esta noche es Halloween y para celebrarlo voy a dar un pequeño repaso a las diferentes maneras que hay de morir. Porque no todas las agonías son iguales. Unas pueden ser dolorosas, y otras dulces. Si te interesa saber que se siente al morir, sigue adelante con el post. Si en cambio eres sensible a este tipo de cosas, déjalo antes de que sea demasiado tarde. Empecemos:
Decapitado
¿Con guillotina o con hacha? Da lo mismo, porque te van a cortar la cabeza de todas maneras y nada te librará de sufrir unos segundos de dolor extremo. La cuchilla cercena los huesos que unen la cabeza al cuerpo y eso causa un gran dolor. Grande, pero breve, ya que dos segundos después caeremos inconscientes por la hemorragia, aunque el cerebro conservará aun sangre y oxígeno para sobrevivir 15 segundos más. Aun así podrás sufrir espasmos involuntarios que te hagan mover los ojos o la boca debido a la agonizante química cerebral.
Sediento
Morir de sed es parecido a una gran resaca, pero multiplicada por mil millones. El alcohol causa una ligera deshidratación que nos da un pequeño (o no tanto) dolor de cabeza. Debido a la falta de agua, el cuerpo se nutre del líquido cefalorraquídeo del cerebro y lo seca. Tras dos días sin beber, dejamos de orinar y los riñones se hinchan como un globo, lo que causa un dolor similar a una puñalada. Los ojos se secan y endurecen como si fueran de cristal. La agonía puede durar de 3 a 7 días.
Ahogado
Aunque muramos en el mar, nuestros pulmones pueden seguir secos. Porque con los espasmos sufridos, la laringe se cierra impidiendo el paso de agua al tracto respiratorio. Pero el agua anegará el estomago, y la falta de oxígeno hará que se nos amorate el rostro y el cerebro sufra un coma mortal en poco minutos.
Quemado vivo
Se empieza porque se te prenden los pelos e irá avanzando hasta consumir, por este orden, las manos, los hombros, el pecho y el rostro. No veremos como se calcina el resto del cuerpo porque los globos oculares estallarán al contacto el fuego. El dolor que se siente es mil veces el que se siente al poner una mano sobre una sartén al rojo vivo, y dura unos d10 minutos que es lo que tardan las llamas en achicharrar los nervios. Pero seguramente antes muramos por las gravísimas heridas sufridas.
Congelado
Algunas víctimas se desnudan antes de fallecer por hipotermia debido a algunas de las alucinaciones que sufres. El peligro empieza cuando la temperatura corporal desciende por debajo de los 35ºC. Tras los escalofríos iniciales, las manos se entumecen, señal de que nos quedan 90 minutos de vida. Los vasos sanguíneos se hielan, lo que impide la circulación. En una hora las extremidades estarán congeladas y el dolor será atroz. Al final caes inconsciente por la falta de riego cerebral, que es la que causa las alucinaciones.
Asfixiado
Un hueso de pollo atascado en las vías respiratorias, o las manos de un estrangulador alrededor de nuestro cuello, provocan la hipoxia, que es la falta del suministro necesario de oxígeno a los tejidos y al cerebro. Las células sanguíneas, desoxigenadas, pierden su color rojizo y adquieren un tono morado que se refleja en la piel. La víctima pierde la conciencia en pocos minutos, y muere de un paro cardiaco.
Gaseado
El monóxido de carbono provoca una muerte rápida e indolora, por eso lo llaman el asesino silencioso. Pero el caso de intoxicación por dióxido de carbono es diferente. Éste, sustituye al oxígeno en el organismo ya que es 250 veces más afín. La víctima sólo nota un ligero dolor de cabeza seguido por unas náuseas. Seguramente se duerma antes de morir, pero si intenta huir no podrá moverse porque los músculos están agarrotados por el gas y sólo puedes reptar unos metros.
Desangrado
Tenemos unos 5 litros de sangre en el cuerpo. Perderla toda puede llevar desde unos minutos hasta horas, según el tipo y tamaño de la herida. Podemos perder hasta el 15% de la sangre sin sentir el más mínimos mareo. Pero conforme aumenta la hemorragia, sufriremos una grave hipotermia, hasta perder 2.5 litros de sangre, cuando entremos en coma.
Inanición
Al llevar cierto tiempo sin aporte de alimento y energía, el cuerpo utiliza sus propias reservas para sobrevivir. el individuo primero adelgaza, la piel se vuelve seca y cuelga floja, mientras que los músculos se desgastan. El cabello pierde su brillo, el pulso se hace más lento y se reduce la presión arterial. La proteína que proviene del tejido muscular y las reservas de grasa es convertida en glucosa. Esto determina un desgaste del músculo, una rápida pérdida de peso y problemas metabólicos, que incluyen la formación de sustancias tóxicas llamadas cetonas en el cuerpo. Generalmente sufre anemia y la persona gravemente desnutrida desarrolla a menudo una infección y fallece a causa de neumonía, tuberculosis o alguna otra enfermedad infecciosa.
Electrocución
Según el tiempo de exposición y la dirección de paso de la corriente eléctrica para una misma intensidad pueden producirse lesiones graves, tales como asfixia (la corriente eléctrica atraviesa el tórax y el choque eléctrico impide tomar o expulsar aire), quemaduras internas o externas por el paso de la intensidad de corriente y pueden llegar a alcanzar órganos vecinos profundos, músculos, nervios e inclusos a los huesos. La energía disipada puede provocar la coagulación irreversible de las células de los músculos e incluso la carbonización de las mismas. También puede provocar contracción muscular involuntaria y paro circulatorio porque se rompe el ritmo cardiaco y no se bombea sangre a todos los tejidos.
Estos son algunas de las formas de morir que podemos tener. ¿Con cual te quedarías tú? Yo creo que prefiero la decapitación que es la más rápida aunque si me pusieran otras opciones, creo que la muerte natural dormidito en mi cama cuando ya tenga 80 años y todo hecho en la vida, estaría mucho mejor.

Decapitado
¿Con guillotina o con hacha? Da lo mismo, porque te van a cortar la cabeza de todas maneras y nada te librará de sufrir unos segundos de dolor extremo. La cuchilla cercena los huesos que unen la cabeza al cuerpo y eso causa un gran dolor. Grande, pero breve, ya que dos segundos después caeremos inconscientes por la hemorragia, aunque el cerebro conservará aun sangre y oxígeno para sobrevivir 15 segundos más. Aun así podrás sufrir espasmos involuntarios que te hagan mover los ojos o la boca debido a la agonizante química cerebral.
Sediento
Morir de sed es parecido a una gran resaca, pero multiplicada por mil millones. El alcohol causa una ligera deshidratación que nos da un pequeño (o no tanto) dolor de cabeza. Debido a la falta de agua, el cuerpo se nutre del líquido cefalorraquídeo del cerebro y lo seca. Tras dos días sin beber, dejamos de orinar y los riñones se hinchan como un globo, lo que causa un dolor similar a una puñalada. Los ojos se secan y endurecen como si fueran de cristal. La agonía puede durar de 3 a 7 días.
Ahogado
Aunque muramos en el mar, nuestros pulmones pueden seguir secos. Porque con los espasmos sufridos, la laringe se cierra impidiendo el paso de agua al tracto respiratorio. Pero el agua anegará el estomago, y la falta de oxígeno hará que se nos amorate el rostro y el cerebro sufra un coma mortal en poco minutos.
Quemado vivo
Se empieza porque se te prenden los pelos e irá avanzando hasta consumir, por este orden, las manos, los hombros, el pecho y el rostro. No veremos como se calcina el resto del cuerpo porque los globos oculares estallarán al contacto el fuego. El dolor que se siente es mil veces el que se siente al poner una mano sobre una sartén al rojo vivo, y dura unos d10 minutos que es lo que tardan las llamas en achicharrar los nervios. Pero seguramente antes muramos por las gravísimas heridas sufridas.
Congelado
Algunas víctimas se desnudan antes de fallecer por hipotermia debido a algunas de las alucinaciones que sufres. El peligro empieza cuando la temperatura corporal desciende por debajo de los 35ºC. Tras los escalofríos iniciales, las manos se entumecen, señal de que nos quedan 90 minutos de vida. Los vasos sanguíneos se hielan, lo que impide la circulación. En una hora las extremidades estarán congeladas y el dolor será atroz. Al final caes inconsciente por la falta de riego cerebral, que es la que causa las alucinaciones.
Asfixiado
Un hueso de pollo atascado en las vías respiratorias, o las manos de un estrangulador alrededor de nuestro cuello, provocan la hipoxia, que es la falta del suministro necesario de oxígeno a los tejidos y al cerebro. Las células sanguíneas, desoxigenadas, pierden su color rojizo y adquieren un tono morado que se refleja en la piel. La víctima pierde la conciencia en pocos minutos, y muere de un paro cardiaco.
Gaseado
El monóxido de carbono provoca una muerte rápida e indolora, por eso lo llaman el asesino silencioso. Pero el caso de intoxicación por dióxido de carbono es diferente. Éste, sustituye al oxígeno en el organismo ya que es 250 veces más afín. La víctima sólo nota un ligero dolor de cabeza seguido por unas náuseas. Seguramente se duerma antes de morir, pero si intenta huir no podrá moverse porque los músculos están agarrotados por el gas y sólo puedes reptar unos metros.
Desangrado
Tenemos unos 5 litros de sangre en el cuerpo. Perderla toda puede llevar desde unos minutos hasta horas, según el tipo y tamaño de la herida. Podemos perder hasta el 15% de la sangre sin sentir el más mínimos mareo. Pero conforme aumenta la hemorragia, sufriremos una grave hipotermia, hasta perder 2.5 litros de sangre, cuando entremos en coma.
Inanición
Al llevar cierto tiempo sin aporte de alimento y energía, el cuerpo utiliza sus propias reservas para sobrevivir. el individuo primero adelgaza, la piel se vuelve seca y cuelga floja, mientras que los músculos se desgastan. El cabello pierde su brillo, el pulso se hace más lento y se reduce la presión arterial. La proteína que proviene del tejido muscular y las reservas de grasa es convertida en glucosa. Esto determina un desgaste del músculo, una rápida pérdida de peso y problemas metabólicos, que incluyen la formación de sustancias tóxicas llamadas cetonas en el cuerpo. Generalmente sufre anemia y la persona gravemente desnutrida desarrolla a menudo una infección y fallece a causa de neumonía, tuberculosis o alguna otra enfermedad infecciosa.
Electrocución
Según el tiempo de exposición y la dirección de paso de la corriente eléctrica para una misma intensidad pueden producirse lesiones graves, tales como asfixia (la corriente eléctrica atraviesa el tórax y el choque eléctrico impide tomar o expulsar aire), quemaduras internas o externas por el paso de la intensidad de corriente y pueden llegar a alcanzar órganos vecinos profundos, músculos, nervios e inclusos a los huesos. La energía disipada puede provocar la coagulación irreversible de las células de los músculos e incluso la carbonización de las mismas. También puede provocar contracción muscular involuntaria y paro circulatorio porque se rompe el ritmo cardiaco y no se bombea sangre a todos los tejidos.
Estos son algunas de las formas de morir que podemos tener. ¿Con cual te quedarías tú? Yo creo que prefiero la decapitación que es la más rápida aunque si me pusieran otras opciones, creo que la muerte natural dormidito en mi cama cuando ya tenga 80 años y todo hecho en la vida, estaría mucho mejor.

Todo sobre mi coche
Oficialmente, desde ayer dejo de ser L (o peligro fácilmente visible en la carretera) a ser un peligro difícilmente reconocible. No es que sea mal conductor, y menos aun comparado con algunos conductores sevillanos, porque entre los taxistas, los que hacen pirulas donde les sale de los kinder o los que conducen así porque no dan más de sí (puede ser mi caso), pero es que el coche no es mi gran pasión.
Prefiero ir andando a cualquier sitio que tener que moverme en coche o bus. Si el camino ya requiere más de una hora, pues me lo pienso y cojo el autobús, total, seguramente tarde lo mismo. Con el maravilloso transporte público que tenemos, y encima toda Sevilla levantada en obras y socavones… Y si coges el coche, busca aparcamiento que seguro que lo encuentras.
Tampoco tengo ni idea de mecánica, y claro, todos los ruidos raros que le salen al coche no sé de qué son y me mosqueo. Asi que destierro una temporada al coche y no lo toco. Aparte de ese molesto ruido que hace cada vez que llega a los 35 km/h, ahora ha decidido que la marcha atrás no existe y no se puede meter, así que menudo lío cada vez que tengo que salir del aparcamiento que haya cogido :S Hoy he tenido que ir a cambiarle las ruedas, porque desde hace casi un mes que tuve un pinchazo no lo había llevado a que le pusieran las nuevas y como que así no puedo ir a ningún lado.
Y ya el colmo es la gasolina. Menos mal que últimamente está bajando porque éste chupa más gasofa que los coches trucados de A Todo Gas o Yo soy la Juani.

CONCLUSIÖN: No cojo el coche porque no me gusta conducir, gasta mucha gasolina, hace cosas raras y está muy viejo. Sólo lo uso para ir al pueblo de mi abuela, al cine por las noches, a la piscina cuando llueve, al Carrefour y al Mercadona a comprar y al Factory para ir a cotillear las ofertas. Tampoco me merece la pena porque casi no lo uso y tampoco necesito un picadero portátil como hace mucha gente, así que a lo mejor lo jubilo y lo paso a mejor vida, aunque tampoco está de más tenerlo por si acaso alguna vez me hace falta. En fin, el pobre ya tiene 18 años y en cuanto se joda del todo puede que pase el resto de sus días en una chatarrería.
Prefiero ir andando a cualquier sitio que tener que moverme en coche o bus. Si el camino ya requiere más de una hora, pues me lo pienso y cojo el autobús, total, seguramente tarde lo mismo. Con el maravilloso transporte público que tenemos, y encima toda Sevilla levantada en obras y socavones… Y si coges el coche, busca aparcamiento que seguro que lo encuentras.
Tampoco tengo ni idea de mecánica, y claro, todos los ruidos raros que le salen al coche no sé de qué son y me mosqueo. Asi que destierro una temporada al coche y no lo toco. Aparte de ese molesto ruido que hace cada vez que llega a los 35 km/h, ahora ha decidido que la marcha atrás no existe y no se puede meter, así que menudo lío cada vez que tengo que salir del aparcamiento que haya cogido :S Hoy he tenido que ir a cambiarle las ruedas, porque desde hace casi un mes que tuve un pinchazo no lo había llevado a que le pusieran las nuevas y como que así no puedo ir a ningún lado.
Y ya el colmo es la gasolina. Menos mal que últimamente está bajando porque éste chupa más gasofa que los coches trucados de A Todo Gas o Yo soy la Juani.

CONCLUSIÖN: No cojo el coche porque no me gusta conducir, gasta mucha gasolina, hace cosas raras y está muy viejo. Sólo lo uso para ir al pueblo de mi abuela, al cine por las noches, a la piscina cuando llueve, al Carrefour y al Mercadona a comprar y al Factory para ir a cotillear las ofertas. Tampoco me merece la pena porque casi no lo uso y tampoco necesito un picadero portátil como hace mucha gente, así que a lo mejor lo jubilo y lo paso a mejor vida, aunque tampoco está de más tenerlo por si acaso alguna vez me hace falta. En fin, el pobre ya tiene 18 años y en cuanto se joda del todo puede que pase el resto de sus días en una chatarrería.
Dando un repaso
Fin de semana movidito: Alonso bicampeón del mundo, R. Madrid – Barça, Jose el churrero nominado… y yo hormonado perdido. Así que a falta de nada más interesante que escribir voy a hacer un homenaje y dedicarle este post a todos los tíos buenos que me he encontrado hoy (que no han sido pocos):
- El fisioterapeuta con la camisa de la UAX, que aunque hoy no me haya atendido, mañana me pongo en su cola (a ver si le pillo la otra cola).
- El chico que me he cruzado 40 veces mientras compraba en el Mercadona y que cuando se ha ido a poner en la caja a pagar, se ha dado la vuelta porque se había olvidado algo.
- A los dos maromos que estaban sentados en el banco enfrente de mi facultad y que no he podido dejar de mirar en toda la tarde por la ventana de mi laboratorio.
- Al alumno interno nuevo que hay en mi departamento y que aunque sea un chulo, un creído y un gilipollas, está muy bueno y por eso se lo perdono.
- A los del piso de estudiantes de enfrente de mi casa, que aunque ya vaya refrescando se siguen paseando sin camiseta y saliendo a la terracita a encender el termo sólo con la toalla. ¡Que dure todo el invierno!
- Al que iba paseando al perro cuando iba a comer a mi casa que no sé si salía a pasearlo o a lucirse.
- Al representante que va a venderles a la mayoría de laboratorios menos al mío y que por cierto, estaría más guapo sin corbata.
- Un chaval que miraba unas listas a ver cuando tenía prácticas y que después fue a la biblioteca.
- Un par de chavales que estaban en la biblioteca no se sabe haciendo qué, pero que yo sí sabría qué hacer con ellos.
Y creo que con este post de salido hormonado ya tengo bastante por hoy, que lo que tendría que hacer es mirar menos y hacer algo más, pero es que están haciendo obras en los servicios y no se pueden usar.
¿Cual de estos usaría para montármelo?

- El fisioterapeuta con la camisa de la UAX, que aunque hoy no me haya atendido, mañana me pongo en su cola (a ver si le pillo la otra cola).
- El chico que me he cruzado 40 veces mientras compraba en el Mercadona y que cuando se ha ido a poner en la caja a pagar, se ha dado la vuelta porque se había olvidado algo.
- A los dos maromos que estaban sentados en el banco enfrente de mi facultad y que no he podido dejar de mirar en toda la tarde por la ventana de mi laboratorio.
- Al alumno interno nuevo que hay en mi departamento y que aunque sea un chulo, un creído y un gilipollas, está muy bueno y por eso se lo perdono.
- A los del piso de estudiantes de enfrente de mi casa, que aunque ya vaya refrescando se siguen paseando sin camiseta y saliendo a la terracita a encender el termo sólo con la toalla. ¡Que dure todo el invierno!
- Al que iba paseando al perro cuando iba a comer a mi casa que no sé si salía a pasearlo o a lucirse.
- Al representante que va a venderles a la mayoría de laboratorios menos al mío y que por cierto, estaría más guapo sin corbata.
- Un chaval que miraba unas listas a ver cuando tenía prácticas y que después fue a la biblioteca.
- Un par de chavales que estaban en la biblioteca no se sabe haciendo qué, pero que yo sí sabría qué hacer con ellos.
Y creo que con este post de salido hormonado ya tengo bastante por hoy, que lo que tendría que hacer es mirar menos y hacer algo más, pero es que están haciendo obras en los servicios y no se pueden usar.
¿Cual de estos usaría para montármelo?

No puede caber aquí
Viendo el otro día esta peli, creo que me dedicaron a mi la canción.
Etiquetas: caber
¿LO ES?

El otro día, saltaba la noticia/rumor gracias a la eficiente investigación de algunos bloggeros como Atzur, Parker Pussy y Peibols. Dicen que al churrero de OT, José Antonio Galisteo, le ponen los churros. Han salido unos pocos de sus perfiles en páginas de contactos donde aparece él, supuestamente, buscando novio, eso sí, acompañado por magníficas fotos para disparar la imaginación de las mentes más calenturientas.

A mí personalmente me importa un carajo lo que este chaval haga con su vida, si esto es un montaje creado por una ex - novia suya, o una maniobra para llevarse de calle al público gay y que lo voten más. Me da exactamente igual. Yo sólo me quiero recrear con sus fotos y que sigan saliendo más. Y si es gay, que lo digo o no es lo de menos, aunque un reportaje calentito en la Zero no vendría nada mal, aunque sí lo es aumentarán las esperanzas de muchos de pillarlo por banda y ponerlo mirando pa’ Cuenca.En la sierra
Soy una persona de poca palabra, o al menos es muy fácil convencerme, porque yo, el que renegaba de salir de casa este puente, al final caí y me fui tres días a la sierra, así como que no quiere la cosa.
El jueves, después de nuestra pachanga semanal de baloncesto, se nos ocurrió la “maravillosa” idea de irnos a la sierra a pasar unos días en casa de una amiga, donde ya hemos estado muchas veces anteriormente. Es una especie de refugio al que nos vamos cuando estamos un poco agobiados de la ciudad, cuando acabamos los exámenes y necesitamos darnos un homenaje o cuando hace demasiado calor en la capital y necesitas aire puro, un sitio fresquito y una buena sesión de agua helada de la sierra, ya sea bañándote en el río como en la piscinita. Lo malo es que están a punto de vender la finca, con lo cual esta podía ser la última vez que fuéramos allí. Era una oportunidad que teníamos que aprovechar.
Pues eso fue lo que hicimos, huir de la capital, que calor hacía con ganas, y pegarnos un homenaje en el cortijo. Hicimos la mega compra, porque otra cosa no, pero comer nos pegamos unos hartones que luego no nos podemos ni mover. Es con lo que mejor nos lo pasamos, comprando la comida y luego preparándola en la casa, donde cada uno se inventa la receta que le da la gana y acabamos comiendo cosas increíbles, pero que están, casi siempre, de muerte.

A la hora de comer del viernes ya estábamos allí. Preparamos la comida y después nos fuimos a la piscina a tomar un poco el sol, por que hacía un sol de cojones, y eso que estamos en Octubre, e incluso los más osados nos atrevimos a darnos un bañito. Después fuimos a dar un paseito por la ribera del Huéznar y recoger a otros amigos que venían en tren.
El paisaje es precioso y dan unas ganas increíbles de quedarte allí, bañarte en el río, darte mil vueltas con la bici o con los patines (porque hay unos senderos preparadas para ello que merecen la pena hacer), pasear simplemente por la noche si es que no hay mosquitos… Ya por la noche nos volvimos a la casa y nos pusimos a jugar un rato a los típicos juegos que siempre desembocan en el tema universal: el sexo. Es algo muy recurrente en mi grupo. Cada conversación que tenemos desemboca en el sexo. Poco a poco las conversaciones van subiendo de tono y acabamos a ver quien es capaz de decir la mayor burrada. He de decir que casi siempre gano yo, es un arte que tengo ya muy perfeccionado, que para algo mis amigos de Albacete son los más embrutecidos del mundo.
El sábado decidimos hacer la ruta de los castillos. Irnos por algunos pueblos de la comarca (Alanis de la Sierra, Constantina…) para ver los castillos e investigar un poco en ellos. Me encantan los castillos. En Albacete disfruto como un tonto cuando voy a ver el de Chinchilla o el de Almansa, y como aquí, en Sevilla, hay unos pocos pues me lo paso como un niño. Por la tarde decidimos vaguear un poco y ponernos a hacer el chorra, hacer guerras de pistolas de agua… Y por la noche: mojitos y caipirinha. Yo casi no bebí, total, el azúcar de la CocaCola ya se me sube a la cabeza y no me hace falta nada más. Seguimos con las conversaciones erótico - festivas y con los juegos. Sólo nos faltó el OKalimocho al que jugamos el año pasado, con el que acabamos primero intercambiándonos la ropa y después, medio en pelotas, con una tajá increíble y “liándonos” para poder superar las pruebas que nos iban poniendo. Pero misteriosamente el tablero desapareció y nunca volvimos a saber de él. Nos acostamos a las mil, pero como siempre la fiesta seguía en los cuartos.

El domingo queríamos ir de ruta al Cerro del Hierro pero estábamos muertos, así que decidimos hacer una ruta light y volvernos a casa a comer. Dimos un paseito e hicimos una barbacoa. Ya después de comer recogimos las cosas, nos repartimos lo que sobró y nos volvimos a casa antes de que nos pillara la caravana de vuelta.
Por el camino fuimos decidiendo nuestra próxima excursión, y ya tenemos futuros destinos: Granada y Carmona.
El jueves, después de nuestra pachanga semanal de baloncesto, se nos ocurrió la “maravillosa” idea de irnos a la sierra a pasar unos días en casa de una amiga, donde ya hemos estado muchas veces anteriormente. Es una especie de refugio al que nos vamos cuando estamos un poco agobiados de la ciudad, cuando acabamos los exámenes y necesitamos darnos un homenaje o cuando hace demasiado calor en la capital y necesitas aire puro, un sitio fresquito y una buena sesión de agua helada de la sierra, ya sea bañándote en el río como en la piscinita. Lo malo es que están a punto de vender la finca, con lo cual esta podía ser la última vez que fuéramos allí. Era una oportunidad que teníamos que aprovechar.
Pues eso fue lo que hicimos, huir de la capital, que calor hacía con ganas, y pegarnos un homenaje en el cortijo. Hicimos la mega compra, porque otra cosa no, pero comer nos pegamos unos hartones que luego no nos podemos ni mover. Es con lo que mejor nos lo pasamos, comprando la comida y luego preparándola en la casa, donde cada uno se inventa la receta que le da la gana y acabamos comiendo cosas increíbles, pero que están, casi siempre, de muerte.

A la hora de comer del viernes ya estábamos allí. Preparamos la comida y después nos fuimos a la piscina a tomar un poco el sol, por que hacía un sol de cojones, y eso que estamos en Octubre, e incluso los más osados nos atrevimos a darnos un bañito. Después fuimos a dar un paseito por la ribera del Huéznar y recoger a otros amigos que venían en tren.
El paisaje es precioso y dan unas ganas increíbles de quedarte allí, bañarte en el río, darte mil vueltas con la bici o con los patines (porque hay unos senderos preparadas para ello que merecen la pena hacer), pasear simplemente por la noche si es que no hay mosquitos… Ya por la noche nos volvimos a la casa y nos pusimos a jugar un rato a los típicos juegos que siempre desembocan en el tema universal: el sexo. Es algo muy recurrente en mi grupo. Cada conversación que tenemos desemboca en el sexo. Poco a poco las conversaciones van subiendo de tono y acabamos a ver quien es capaz de decir la mayor burrada. He de decir que casi siempre gano yo, es un arte que tengo ya muy perfeccionado, que para algo mis amigos de Albacete son los más embrutecidos del mundo.El sábado decidimos hacer la ruta de los castillos. Irnos por algunos pueblos de la comarca (Alanis de la Sierra, Constantina…) para ver los castillos e investigar un poco en ellos. Me encantan los castillos. En Albacete disfruto como un tonto cuando voy a ver el de Chinchilla o el de Almansa, y como aquí, en Sevilla, hay unos pocos pues me lo paso como un niño. Por la tarde decidimos vaguear un poco y ponernos a hacer el chorra, hacer guerras de pistolas de agua… Y por la noche: mojitos y caipirinha. Yo casi no bebí, total, el azúcar de la CocaCola ya se me sube a la cabeza y no me hace falta nada más. Seguimos con las conversaciones erótico - festivas y con los juegos. Sólo nos faltó el OKalimocho al que jugamos el año pasado, con el que acabamos primero intercambiándonos la ropa y después, medio en pelotas, con una tajá increíble y “liándonos” para poder superar las pruebas que nos iban poniendo. Pero misteriosamente el tablero desapareció y nunca volvimos a saber de él. Nos acostamos a las mil, pero como siempre la fiesta seguía en los cuartos.

El domingo queríamos ir de ruta al Cerro del Hierro pero estábamos muertos, así que decidimos hacer una ruta light y volvernos a casa a comer. Dimos un paseito e hicimos una barbacoa. Ya después de comer recogimos las cosas, nos repartimos lo que sobró y nos volvimos a casa antes de que nos pillara la caravana de vuelta.
Por el camino fuimos decidiendo nuestra próxima excursión, y ya tenemos futuros destinos: Granada y Carmona.
De vacaciones por el Norte
Este puente se va todo el mundo de viaje, pero como a mi me gusta llevar la contraria, me lo voy a pasar en casita descansando y haciendo el vago, que me lo merezco. Y es que llegué ayer por la noche después de pegarme 11 días de viaje por Galicia y Salamanca. Me fui con mis compis de laboratorio: J., L. y M. 2 “parejitas” haciendo el loco por media España. ¡Que lote de reír nos hemos pegado! Si por algo ha merecido la pena el viaje es por estrechar lazos y afianzar la relación que teníamos ya. El trabajo en el departamento va a ser mucho más ameno y divertido solo de recordar las anécdotas que nos han pasado este viaje.
El viaje a Galicia era para buscar unas muestras que nos hacen falta para unos experimentos. Solo crecían después de un incendio así que como este año los desgraciados de los pirómanos se han cebado en el Norte, decidimos irnos para allá. Te quedas sin palabras después de ver esos contrastes de verde a negro que se ven por la carretera, ver esos pueblos perdidos en la montaña rodeados de chamuscao, las marcas del fuego que llegan hasta la puerta de las casas… tiene que ser horrible verte rodeado por una enorme masa de fuego que se acerca a tu casa y no puedes hacer nada por pararla.
El viaje estuvo muy bien. La ruta: Sevilla – Cáceres – Zamora – Ourense – Pontevedra -O Grove – Padrón - Santiago de Compostela – León – Salamanca – Trujillo – Sevilla. Los gastos pagados por el Ministerio así que nos hemos aprovechado un poco, pero no mucho.
Lo mejor ha sido la gastronomía, desde esa sidrería en Zamora donde nos pusimos tibios de tapas y sidra por 20 € entre cuatro personas, la Festa do marisco y su posterior mariscada en O Grove, la comida en los restaurantes de los pueblecitos de montaña, el tapeo y los vinos de Santiago, la tortilla de Ourense, las tostás con manteca de Cáceres, el chorizo de Salamanca, pero sobre todo esas costillas y pinchos morunos. De los mejores que me he comido nunca. Algún día, no muy tarde, volveré a Salamanca para comerme esas maravillas. Creo q en este viaje una de las principales cosas que hemos hecho es comer. No sé lo que me pasa, pero cuando me voy de viaje fuera de casa, me entra un hambre increíble. Me paso el día comiendo. No quiero ni acordarme de cuando estuve en Tenerife, el bufé libre que teníamos.

El Domingo, después de comer nos fuimos a Salamanca porque el Lunes teníamos un congreso junto con varios de los científicos más frikis que he visto en mi vida. No sé si eso va con la edad, pero esta gente, cuanto más vieja se vuelve más rara. Vaya pintas que me tenían algunos: al ir envejeciendo les debe de ir fallando la vista y el sentido del ridículo, porque no sé como son capaces de combinar esos colores, ponerse esa ropa estrafalaria y esos complementos. Parecía que estaban vestidos por Agatha Ruiz de la Prada borracha. Por mucho premio Nobel que hubiera allí, ninguno se salvaba de la quema. Espero no acabar nunca así.
El Congreso fue un autentico tostón. Me dormía 3 o 4 veces por día allí en medio, más todas las cabezadas que daba, pero por lo menos merecía la pena por codearte con gente bastante importante en mi campo de trabajo, así ya me van conociendo, y por el lugar donde se celebraba, ya que estábamos en la Universidad más antigua de España, en una sala a la que casi nadie tiene acceso y después nos llevaron a ver la Biblioteca, donde pudimos entrar en lugares que llevaban años cerrados al público. 2 días de sesiones casi acaban con nosotros, menos mal que el martes por la tarde ya éramos libres y nos decidimos a salir de marcha con la gente del grupo de investigación que hay en Salamanca. Los jefes se fueron de cena de gala, a la que nos invitaron al ver que sobraban cubiertos, pero decidimos salir de tapeo. Lo dicho, las tapas increíbles. Vaya pinchitos que me comí. Aun babeo cuando me acuerdo. Después nos fuimos de bailoteo, porque otra cosa no, pero marcha hay en Salamanca todos los días, con eso de estar llena de extranjeros y estudiantes cualquier día de la semana es bueno para darte un homenaje. Ya estábamos nosotros entonadillos cuando nos encontramos con una “sorpresa”. Porque, ¿hay algo casi pero que pillar a tus padres en plena faena amorosa? Pues encontrarte a tu jefe borracho como una cuba, junto con los demás jefes, bailando house, ligando entre ellos y con las veinteañeras que había por allí o incluso con las camareras. Les faltó meterles billetes en el tanga a las go-gós. Ese tipo de cosas son las que te hacerle perderle el respeto a la gente, porque ¿Cómo voy a mirarle el Lunes a la cara a mi jefe recordando todo lo que pasó esa noche? En fin, haré de tripas corazón para no descojonarme delante de él y guardaré las fotos para un posterior soborno de aumento de sueldo, que eso se me da bien.
Y los tíos, ¡vaya tíos hay en Galicia! Creo que allí hay la mayor concentración de tíos buenos que he viso en mucho tiempo. Joer, si es que todos me gustaban. Este verano me voy a Galicia de turismo sexual. Y en Salamanca había demasiada variedad para mi gusto. Con tanto guiri había mucha carne, pero yo me quedo con el camarero del Fonseca, que era donde estábamos alojados. No era nada del otro mundo, pero me pasaba la comida o la cena buscándolo con la mirada y era incapaz de perderlo de vista. Al final me quedé con las ganas de pillarlo por banda y preguntarle: “¿Qué haces cuando acabes aquí?” y que llevara a hacer turismo por la ciudad para acabara en su casa, o en mi habitación, haciendo el salto del tigre.

El viaje a Galicia era para buscar unas muestras que nos hacen falta para unos experimentos. Solo crecían después de un incendio así que como este año los desgraciados de los pirómanos se han cebado en el Norte, decidimos irnos para allá. Te quedas sin palabras después de ver esos contrastes de verde a negro que se ven por la carretera, ver esos pueblos perdidos en la montaña rodeados de chamuscao, las marcas del fuego que llegan hasta la puerta de las casas… tiene que ser horrible verte rodeado por una enorme masa de fuego que se acerca a tu casa y no puedes hacer nada por pararla.
El viaje estuvo muy bien. La ruta: Sevilla – Cáceres – Zamora – Ourense – Pontevedra -O Grove – Padrón - Santiago de Compostela – León – Salamanca – Trujillo – Sevilla. Los gastos pagados por el Ministerio así que nos hemos aprovechado un poco, pero no mucho.
Lo mejor ha sido la gastronomía, desde esa sidrería en Zamora donde nos pusimos tibios de tapas y sidra por 20 € entre cuatro personas, la Festa do marisco y su posterior mariscada en O Grove, la comida en los restaurantes de los pueblecitos de montaña, el tapeo y los vinos de Santiago, la tortilla de Ourense, las tostás con manteca de Cáceres, el chorizo de Salamanca, pero sobre todo esas costillas y pinchos morunos. De los mejores que me he comido nunca. Algún día, no muy tarde, volveré a Salamanca para comerme esas maravillas. Creo q en este viaje una de las principales cosas que hemos hecho es comer. No sé lo que me pasa, pero cuando me voy de viaje fuera de casa, me entra un hambre increíble. Me paso el día comiendo. No quiero ni acordarme de cuando estuve en Tenerife, el bufé libre que teníamos.

El Domingo, después de comer nos fuimos a Salamanca porque el Lunes teníamos un congreso junto con varios de los científicos más frikis que he visto en mi vida. No sé si eso va con la edad, pero esta gente, cuanto más vieja se vuelve más rara. Vaya pintas que me tenían algunos: al ir envejeciendo les debe de ir fallando la vista y el sentido del ridículo, porque no sé como son capaces de combinar esos colores, ponerse esa ropa estrafalaria y esos complementos. Parecía que estaban vestidos por Agatha Ruiz de la Prada borracha. Por mucho premio Nobel que hubiera allí, ninguno se salvaba de la quema. Espero no acabar nunca así.
El Congreso fue un autentico tostón. Me dormía 3 o 4 veces por día allí en medio, más todas las cabezadas que daba, pero por lo menos merecía la pena por codearte con gente bastante importante en mi campo de trabajo, así ya me van conociendo, y por el lugar donde se celebraba, ya que estábamos en la Universidad más antigua de España, en una sala a la que casi nadie tiene acceso y después nos llevaron a ver la Biblioteca, donde pudimos entrar en lugares que llevaban años cerrados al público. 2 días de sesiones casi acaban con nosotros, menos mal que el martes por la tarde ya éramos libres y nos decidimos a salir de marcha con la gente del grupo de investigación que hay en Salamanca. Los jefes se fueron de cena de gala, a la que nos invitaron al ver que sobraban cubiertos, pero decidimos salir de tapeo. Lo dicho, las tapas increíbles. Vaya pinchitos que me comí. Aun babeo cuando me acuerdo. Después nos fuimos de bailoteo, porque otra cosa no, pero marcha hay en Salamanca todos los días, con eso de estar llena de extranjeros y estudiantes cualquier día de la semana es bueno para darte un homenaje. Ya estábamos nosotros entonadillos cuando nos encontramos con una “sorpresa”. Porque, ¿hay algo casi pero que pillar a tus padres en plena faena amorosa? Pues encontrarte a tu jefe borracho como una cuba, junto con los demás jefes, bailando house, ligando entre ellos y con las veinteañeras que había por allí o incluso con las camareras. Les faltó meterles billetes en el tanga a las go-gós. Ese tipo de cosas son las que te hacerle perderle el respeto a la gente, porque ¿Cómo voy a mirarle el Lunes a la cara a mi jefe recordando todo lo que pasó esa noche? En fin, haré de tripas corazón para no descojonarme delante de él y guardaré las fotos para un posterior soborno de aumento de sueldo, que eso se me da bien.Y los tíos, ¡vaya tíos hay en Galicia! Creo que allí hay la mayor concentración de tíos buenos que he viso en mucho tiempo. Joer, si es que todos me gustaban. Este verano me voy a Galicia de turismo sexual. Y en Salamanca había demasiada variedad para mi gusto. Con tanto guiri había mucha carne, pero yo me quedo con el camarero del Fonseca, que era donde estábamos alojados. No era nada del otro mundo, pero me pasaba la comida o la cena buscándolo con la mirada y era incapaz de perderlo de vista. Al final me quedé con las ganas de pillarlo por banda y preguntarle: “¿Qué haces cuando acabes aquí?” y que llevara a hacer turismo por la ciudad para acabara en su casa, o en mi habitación, haciendo el salto del tigre.

QUEER AS FOLK ORIGINAL SOUNDTRACK
CAPÍTULO 22. Fin de la primera temporada

Spunk Greek Buck Cabecera inicial
Oooh Baby (F**k Me, Baby) Veda Simpson Cuenta atrás hacia los 30
Deep Grief from The Music People library Felices 30 años
Lonesome Kitty Blues Laura Rosch Lindsay y Brian de compras
C'est Une Chanson D'Amour written by Offenbach from "Les Contes d'Hoffmann" Blake llega a casa colocado
Come Into Me Sal Dano Los chicos en Babylon
Spreading The Light The Colein Los chicos en Babylon
Blisters from de wolfe music library Fiesta de la franela
Happy Feet (High Heels Mix by BLAM, remixed by PAUL MAC) Jack Hylton & His Orchestra Fiesta privada de Brian
Watching The Apples Grow Stan Rogers Fiesta de la franela
North To Alaska Johnny Horton Fiesta de la franela
Buffalo Gals from Morning Music Library Fiesta de la franela
Faded soulDecision Fiesta de graduación
Bingo Bango (Latin Mix) Basement Jaxx Fiesta de graduación
Save The Last Dance For Me Ben E. King & The Drifters Brian y Justin bailando
Parce Mihi Domine Jan Garbarek with The Hilliard Ensemble, "Officium" Hospital / End Credits

Spunk Greek Buck Cabecera inicial
Oooh Baby (F**k Me, Baby) Veda Simpson Cuenta atrás hacia los 30
Deep Grief from The Music People library Felices 30 años
Lonesome Kitty Blues Laura Rosch Lindsay y Brian de compras
C'est Une Chanson D'Amour written by Offenbach from "Les Contes d'Hoffmann" Blake llega a casa colocado
Come Into Me Sal Dano Los chicos en Babylon
Spreading The Light The Colein Los chicos en Babylon
Blisters from de wolfe music library Fiesta de la franela
Happy Feet (High Heels Mix by BLAM, remixed by PAUL MAC) Jack Hylton & His Orchestra Fiesta privada de Brian
Watching The Apples Grow Stan Rogers Fiesta de la franela
North To Alaska Johnny Horton Fiesta de la franela
Buffalo Gals from Morning Music Library Fiesta de la franela
Faded soulDecision Fiesta de graduación
Bingo Bango (Latin Mix) Basement Jaxx Fiesta de graduación
Save The Last Dance For Me Ben E. King & The Drifters Brian y Justin bailando
Parce Mihi Domine Jan Garbarek with The Hilliard Ensemble, "Officium" Hospital / End Credits
MIS SUEÑOS HÚMEDOS: DAVID BOREANAZ
Antes de conquistar el corazón de Buffy Cazavampiros, este tiparraco ya había hecho mella en el mío. Apareció en la serie como el Ángel guardián de La Cazadora, se hizo malo, Buffy acabó matándolo para que luego resucitara, pero nada volvió a ser igual. Estuvo unos pocos de capítulos pero nadie lo quería allí, así que le dieron una serie nueva ya que no se podía aguantar la tensión sexual que emitían Buffy y él. Si volvían a follar, perdería de nuevo su alma y volvería a ser el vampiro sanguinario que era antaño. Pero eso era lo que me gustaba de él. Su serie nueva, el spin-off Ángel, no me gustó nada así que lo desterré de mis fantasías durante un tiempo.Después hizo esa patética película llamada Un San Valentín de Muerte, pero ahora vuelve a la carga con una serie al más puro estilo CSI llamada Bones que estrena pronto La Sexta. Ya está dentro de mi mente de nuevo y espero que me haga un hueco en la bañera para que me refresque con él, aunque como realmente me ponía era con la gabardina de cuero.