Todo se resume en un quizá
Todo se resume en un quizá, en un quizá algún día pueda llegar a ser feliz...
Acerca de
Pues soy una persona bastante corriente y a la vez bastante diferente. Este blog refleja la vida que llevo y mi visión de ciertos aspectos que en otro momento no me pararía a mirar
Sindicación
 
Thanks soooo much
Lo primero… gracias a todos por vuestros comentarios. Estos días no han sido ni los más fáciles ni los más difíciles, simplemente diferentes a como acostumbraban ser.

No sé cómo me siento y mucho menos cómo debería sentirme, no tengo ni idea, a veces parece demasiado difícil… es demasiado difícil. Mis padres siguen obsesionados con el tema, le dan vueltas y vueltas.

Últimamente parece que todo para ellos gira en torno a mi homo(bi)sexualidad. Cuando les dije para qué utilizaba el ordenador (“Mamá, utilizo el ordenador porque hablo con gente que es como yo y eso me hace sentir bien”) mi madre se quedó alucinada y como consecuencia ahora no quiere que lo toque porque sabe que hay mucho vicioso por ahí suelto pero no acaba de entender que yo también sé lo que se mueve por el mundo cibernético. Está obsesionada con que estoy obsesionado con el ordenador y sí, quizá lo utilizo bastante más de lo que debiera pero con tan solo hablar libremente con alguien sobre cualquier tema (no necesariamente de temática homosexual) me siento más yo que con la mayoría de la gente.

El domingo por la tarde, antes de salir a dar una vuelta mi madre seguía llorando cuando mi tía llamó al portero. Cuando fuimos ambos a responder vi que estaba llorando y llegó mi tía acto seguido. A continuación, mi tía empezó a preocuparse porque no sabía qué le pasaba y empezó a atormentarme con sus preguntas. Unos minutos más tarde vino mi madre a mi habitación y dijo rompiendo el silencio y con sus lágrimas correspondientes que necesitaba contárselo a alguien. Mi tía comenzó a llorar también y cuando se lo dijo yo también. Vamos que… menuda fiesta se montó. Mi tía me preguntó que si había sido yo quien se lo había dicho a mis padres a lo que claramente contesté afirmativamente. Me dijo que qué huevos había tenido y que era un tío normal.

A lo largo de estos dos/tres interminables y largos días mi madre me ha dejado claro que me quiere y que no le importa con quién sea feliz si soy feliz pero sigue sin aceptarlo. Mi padre, por el contrario piensa que seguramente sea algo pasajero, que se me va a pasar pronto.

Voy a ir a un psicólogo, me apetece ir a uno. Necesito hablar con un especialista sobre lo que pienso del mundo y sobre mi vida y mis padres me van a llevar pero no sé con qué intención. Pasará bastante tiempo hasta que entiendan que tienen un hijo que no ha salido como la mayoría y otro tanto para aceptarlo. Pero yo les daré todo mi tiempo (siempre y cuando me respeten) porque al fin y al cabo a mí tampoco me costó poco aceptar esta “nueva realidad” que se establecía ante mis ojos hace ya un año cosa así.

El otro día me ofrecieron jugar al fútbol en el gimnasio. Rechacé esa invitación porque aparte de no tener tiempo tenía miedo. El chico que me lo propuso está bastante bueno y coincidimos tras su ducha en el vestuario. Le pedí disculpas por no haber podido jugar. Me parece muy guapo y bastante atractivo. Pero ayer me enteré de que ese chaval se ha liado con una amiga mía dos veces así que… otro pa’ la basura. Es una pena, la verdad, porque nos descubrimos mirándonos en varias ocasiones pero nunca acierto.

No soporto ver tíos buenos en la TV, ni en las revistas, ni en Internet ni en el cine, en la calle… no los soporto. No los soporto por el mero hecho de no poder ser como ellos teniendo en su cuerpo una cantidad de grasa no mayor que el 8% mientras que yo todos los días (y por obligación impuesta) tengo que comer frituras varias. De todos modos, e irónicamente, todos y cada uno de los tíos a los que admiro por su físico son más mayores que yo, lo cual deja claramente alguna esperanza de que en un futuro no demasiado lejano (espero) llegue a convertirme en el próximo sex symbol hollywoodiense. Todo se andará.

Quedan tres días escasos para por fin cumplir mis dieciséis añitos tan esperados. Pablo me ha confirmado su asistencia y la mayoría de la gente también vendrá. Seremos alrededor de veinte personas celebrando MI cumpleaños. He invitado a bastante gente, pero es la gente que más ha representado para mí durante este año que sin duda ha pasado a ocupar el número uno del ranking que cada año se propone con los años de mi vida.

Tengo ganas de dormir, gritar, sentir, besar, tocar… tengo ganas de muchas cosas.

Decirte, a ti, que sé que te estás dando cuenta de que eres tú a quien quiero hablar… que ese mail no fue una despedida ni mucho menos sino una petición de tiempo hasta que las cosas se estabilicen en casa y una carta de agradecimiento.

A los demás… gracias por estar ahí… GRACIAS.



 
Ese día, finalmente, tuvo que llegar
- Hola mamá.
- Hola hijo. ¿Qué tal la actuación?
- Bien… como siempre. ¿Qué estás haciendo?
- Una ensaladilla rusa para mañana que no tenía nada para comer.
- Vale. Oye mamá… te tenía que decir algo. Es que un amigo mío me ha invitado a su casa a dormir esta noche. ¿Puedo ir?
- No, pero ¿Cómo es que te ha invitado a ti? ¿Quién es?
- Al chaval no lo conoces porque viene conmigo a inglés y al instituto. Me ha invitado porque nos llevamos muy bien y todo eso.
- ¿Están sus padres?
- No.
- Ya claro, pues entonces ya si que no vas. ¿Quiénes se supone que iríais?
- Cinco: El de la casa, E, R, JC, y yo.
- ¿Y cómo es que va una chica?
- No sé mamá… es que nos llevamos muy bien y la ha invitado.
- ¿Está saliendo con ella?
- No.
- ¿Se gustan?
- No.
- ¿Se atraen?
- Vale mamá, están saliendo (¡Qué más te da!)
- ¿Y a ti te parece normal que si no están sus padres invite a una chica con la que está saliendo? ¿A ti te parece que eso está bien?
- No sé, es su problema y su responsabilidad, ¿No crees?
- Bueno y E… ¿Ha invitado también a su novia?
- Mamá, te he dicho mil veces que E no tiene novia.
- Venga, si la he visto con alguna cogido de la mano.
- Vale, esa chica no va.
- ¿Y tú? ¿No estás saliendo con nadie?
- No mamá.
- ¿Y no te gusta nadie?
- No. ¿Me tiene que gustar alguien?
- No, pero a la gente normal siempre le gusta o le atrae alguien.
- Vale, a mí no.
- Porque, claro, también te pueden gustar los chicos porque hay gente a la que también le gustan los chicos.
- Ya, ¿Y?
- Pues que como eres tan raro… me gustaría saber qué orientación sexual tienes tú.
- Me gustan los chicos.
- (Profundo silencio. Ella parece que no lo ha oído y a continuación dice:) No sé hijo. Yo… ¿Qué quieres que te diga? Ya me lo imaginaba pero que me lo digas ya es otra cosa.
- Ya mamá, pero es que no creo que la mejor manera de decir esto sea “Oye mamá, mira es que soy gay”
- No sé, me siento…
- Ya, mamá, te sientes decepcionada.
- No creo que decepcionada sea la palabra.
- ¿Entonces?
- No sé. ¿Se lo has dicho a tu hermana?
- Sí, ella ya lo sabía.
- Laura, ¿A ti tu hermano te ha dicho que le gustan los chicos?
- ¿A mí? ¿Me lo dijiste tú o te lo dije yo?
- Bueno, ¿Me dejas ir a dormir a casa de L o no?
- No, ya te lo he dicho.
- (Acto seguido me fui a duchar. Mientras estaba duchándome me sentí más orgulloso que nunca de ser así. Estaba feliz. Quizá fue un poco brusca la manera como se lo dije pero creo que fue la mejor).


Después de veinte minutos tras vestirme mi padre entra en casa.


- Hola papá.
- Hola hijo.


Cinco minutos después voy al salón a intentarlo de nuevo.


- Mamá, ¿Le puedo preguntar a papá que si me deja?
- Ya te he dicho que no. Ya le he contado lo que me acabas de decir porque creo que por ser tu padre debe de saberlo.
- Vale. ¿Me puedes decir por qué lloras? (A mi madre)
- (Mi padre, de aquí hasta el final) A ver, hijo, estoy sudando ahora porque claro no es una noticia que te esperes.
- Ya pero te guste o no es lo que hay.
- No sé, Hugo, yo ya lo pensaba porque tu forma de ser siempre iba por ese camino.
- Estás muy equivocado. Porque me gustara jugar de pequeño con las niñas o porque hiciera cosas que no solían hacer los niños normales… por eso simplemente soy diferente, no tengo por qué ser maricón.
- Ya hijo pero… ¿Ahora en el instituto?
- Mira, en el instituto estoy como nunca he estado en ningún sitio antes. Cuando me fui del colegio, uno de los motivos por los que me fui fue
- Porque los chicos se metían contigo.
- Sí, pero se metían conmigo porque ya desde pequeños lo hacían. Al cambiarme al instituto me arriesgué a que todo saliera mal y acabara peor de lo que estaba antes de irme del colegio pero no, todo salió genial. Ahora hay muchas veces que los chicos me dicen “Si es que eres la caña. Eres mazo de diferente a los demás” y ellos saben ver que simplemente soy diferente. No porque me guste hacer las cosas que normalmente los otros chicos de mi edad no hacen voy a ser maricón y ellos lo entienden. Sin embargo los otros no. Todavía me siguen insultando papá.
- Ya… pero ¡Debes hacerte respetar hijo!
- Cuando por intentar hacerte respetar te dan dos hostias la cosa cambia.
- Ya…
- Pero yo me haré respetar por quienes crea que merece la pena hacerse respetar y ellos no lo merecen.
- Es que, Hugo, entiéndelo. Estamos en una sociedad en la que no es fácil sobrevivir siendo diferente, sobre todo cuando uno es pequeño.
- Ya papá, en otro sitio quizá fuera algo diferente.
- Joder, siempre con lo mismo. ¡En Estados Unidos también pasará igual!
- (pero si me refería a otra ciudad…)
- De todas maneras… aunque ya más o menos lo supiera me resulta difícil aceptarlo.
- Ya papá. Creo que para aceptar una cosa hay que empezar por querer hacerlo y tú quieres.
- Si yo sí que lo acepto pero no es fácil… digamos…. Asimilarlo.
- Ya, si yo lo entiendo. Y quizá si estuviera en tu situación también me resultaría difícil.
- ¿Tus amigos también tienen estas tendencias?
- A ver papá. No porque yo sea así mis amigos tendrían que serlo también. No tiene nada que ver.
- Pero claro, de todos modos… estás en una edad muy cambiante y quizá sea algo meramente pasajero.
- No, papá, no es pasajero. Si te lo he dicho es porque lo tengo claro.
- Ya, yo es que estoy más o menos informado sobre el tema y es normal que a esta edad pues tengáis los adolescentes dudas sobre si te gusta tal o te atrae cual. ¿Has estado con algún chico mayor para tenerlo tan claro.
- No papá, no es necesario estar con alguien para saberlo. Esas cosas se sienten, se saben… La etapa de dudas ya la he pasado.
- Hombre, quizá cambies con el tiempo.
- No espero que lo entiendas ahora. Si te lo he dicho es porque lo tengo claro. No creo que cambie de sexualidad pero si lo hiciera pues lo haré. ¡Quién sabe!
- De todos modos, has de saber que siempre estaremos ahí, que yo te voy a querer igual porque eres mi hijo. Tienes todo nuestro apoyo.
- Ya papá pero es que al decirle esto a otros padres quizá me hubieran echado de casa.
- Ya pero aquí siempre tendrás las puertas abiertas. Hablo tanto por tu madre (que estaba llorando desde el principio) como por mí. Hablo por los dos. Creo que voy a ir a un psicólogo.
- Yo creo que lo del psicólogo es una muy buena idea. Te ayudará a entender la situación.
- Y hay una cosa que me gustaría pediros. Yo cuando estoy en mi habitación y estoy con el ordenador estoy hablando con gente que es como yo. Mi habitación es el único lugar, digamos, en el que me puedo sentir totalmente yo. Solo quería pediros un poco de comprensión y aceptación al respecto.
- Vale.
- Es que me tengo que ir… Os lo preguntaré por última vez, ¿Puedo ir a dormir a casa de mi amigo?
- (Mi madre:) Ya te he dicho que no.
- Pero… ¿Tú amigo, el de la casa, también es así como tú?
- No papá, no es gay ni maricón ni nada. Anda, dadme un beso
- (Muak, Muak, Muak, Muak)
- Y que… os quiero. Adiós.


Horas más tarde, en un botellón. Se me acercaron dos chicas.

- (Me tocan levemente en la espalda para llamarme) Oye, ¿Te podemos hacer una pregunta?
- A ver, sorpréndeme.
- ¿Eres gay?
- ¿Te puedo hacer yo otra pregunta?
- Sí.
- ¿Te importa mucho?
- Vale, déjalo, ya sabemos la respuesta.


Pues… eso es el resumen del día de ayer. Después de hablar con mis padres me sentía muy raro. Poco a poco, conforme al avance de la tarde, me iba sintiendo mejor y mejor. Cuando esas chicas me preguntaron eso estuve a punto de decirles lo siguiente:

- ¿De verdad quieres saberlo?
- Sí.
- (Es entonces cuando la agarro, le doy un muerdo y añado) Ahora si quieres tócame la polla a ver si me has puesto cachondo o no. Y si todavía no sabes qué pensar… haz como los demás, como tus amiguitos, no trates de conocerme y piensa lo mismo que ellos. De todos modos… gracias por preguntar, ha sido todo un detalle.

Pero ante el riesgo de recibir tortazos tampoco me apetecía mucho mentir. A partir de ahí me empecé a sentir peor y peor. Se supone que después de beber iba a ir de fiesta a los bares pero por el camino estuve hablando con una de las personas que más me ha ayudado en todo esto. Estaba superrallado y no me apetecía nada. Cuando paré de hablar con él (tan preocupado, puteón y genial como siempre) no encontré a mis amigos en el bar en el que habíamos quedado así que me fui directo a casa. Por el camino pensé en tirarme al río pero no creo que me vaya a suicidar.

Me lo estaba pasando bien hasta que esas dos putas vinieron a preguntar lo que algunos sospechan. ¡Qué cojones les importa si soy maricón o no! ¡Qué coño les importa! ¿Acaso seré una persona diferente o mereceré un trato distinto por ser así? No sé, amigos, yo creo que no.

Hoy me he levantado bastante bien, mejor de lo que esperaba estar incluso. Mi madre se ha levantado y no me ha abierto la puerta de mi habitación todavía así que estará afectada por lo de ayer. No sé si debería decirles que voy al gimnasio porque no sé las repercusiones que tendría. No sé qué pasará a partir de ahora pero me alegro mucho de haberme liberado de este peso por fin. Hoy estoy bien, a la mierda quien no quiera entenderme, respetarme o quererme. Ellos… no merecen la pena.

Quizá sea una gilipollez o quizá no… Ayer cuando iba camino a casa un gato negro cruzó la acera por delante de mí. Eso se supone que es una señal de buen augurio y ojalá la sea. No sé de qué tengo ganas. No sé que quiero. No sé qué necesito… Hoy no.

Quien necesite ser oído que venga a mí… yo siempre escucharé.
Quien necesite un hombro sobre el que llorar… yo siempre lo pondré.
Quien necesite un amigo, que lo diga… siempre estaré ahí.
Quien quiera insultarme que lo haga… cada día me sentiré más orgulloso por ser quien soy.
Quien quiera un abrazo que abra sus brazos… yo se lo daré.

Cuidaos mucho, TODOS.

De alguna manera u otra… os quiero



Pd – Gracias por estar ahí, gracias por leerme… gracias por todo.
Pd – Canalla, gracias por estar ahí, gracias por ser así, gracias por dejarte querer tanto.
Pd – Cristina, gracias por estar ahí también, gracias por quererme tanto aunque a veces no comprendas del todo lo que te digo. No sé cómo pero te ayudaré a evitar que lo que has hecho ya tres veces no se vuelva a repetir. No creo que sepas las consecuencias que pueden tener.
Pd – Daniel, gracias por querer saber sobre mí. Gracias por subirte a bordo. Yo he estado leyendo tu blog hace unos días.
Pd – Tatojimi… gracias por escucharme. Deberías de intentar seguir alguno de mis consejos, no creo que te vayan muy mal. Arriesgarse es bueno, recordadlo todos.
Pd – Gracias a mis padres por intentar entenderlo.
Pd – A todos los demás, gracias.



 
Just... one of the most perfect photos ever taken
 
Poems... just love poems
Juego de corazones


Hace mucho que no siento
Hace mucho dejé de hacerlo
Mas no quiero, esta vez no
No quiero sufrir, no lo merezco.

Veía cada una de esas sonrisas,
Admiraba cada uno de tus gestos
Contemplaba sin pérdida los movimientos,
Los rastros de nuestros cuerpos por querernos.

Sentí como nunca hasta entonces había hecho
De repente, todas nuestras veladas,
Se llenaron de esos momentos que te quedan sin respiración
Y nuestros ojos suspiraban leves lágrimas de emoción.

Cada abrazo, cada poema, cada palabra ajenos
Cada uno de ellos era como recordarle, sentirle…
Era entonces cuando fuiste para mí
Lo que para un niño es su juguete… indispensable.

Cada “te amo” se sucedía de un “para siempre”
Cada “no te olvidaré” se acompañaba con un “nunca”
Pero… ¡Qué miedo! ¡Qué miedo daba entonces decir para siempre!
¡Qué miedo daba querer! ¡Qué miedo daba cumplir nuestros sueños!

Palabras tiernas, corazón hermoso…
Caricias, besos ¡Qué de besos!
Pasión, locura, amor…
Eso, sobre todo amor.

Con el tiempo las cosas cambian, demasiado a menudo quizá.
Fue como sentir que lo incurable venía a mí y no viceversa,
Fue como sentir que quería traicionar a mi corazón y huir lejos…
Fue como sentir que el último aliento lo tomaba yo… y no tú.

Poco a poco moría yo, no tu recuerdo
Poco a poco deseaba mi muerte
Culpaba a mi suerte
Me autodestruía a cada paso… cada parpadeo.

Por eso no quiero creer en el amor,
No quiero creer que puedo hacerlo de nuevo
Teniéndote tan lejos… pero tan cerca…
No quiero hacerlo
Al menos hoy no… hoy no.


La voz a ti debida

La forma de querer tú
Es dejarme que te quiera.
El sí con el que me rindes
Es el silencio. Tus besos
Son ofrecerme los labios
Para que los bese yo.
Jamás palabras, abrazos,
Me dirán que tú existías,
Que me quisiste: jamás.
Me lo dicen hojas blancas,
Mapas, augurios, teléfonos;
Tú, no.
Y estoy abrazado a ti
Sin preguntarte, de miedo
A que no sea verdad
Que tú vives y me quieres.
Y estoy abrazado a ti
Sin mirar y sin tocarte.
No vaya a ser que descubra
Con preguntas, con caricias,
Esa soledad inmensa
De quererte solo yo.


(Pedro Salinas)


Leed cada uno de los versos (mejor hacerlo de dos en dos) y paraos a pensar. Hemos analizado este poema en clase y es precioso, me encanta. No sé, lo expresa todo. El poema de arriba tampoco merece demasiada atención, es mío. Lo escribí en clase de religión y supongo que con la euforia que la gente mostraba al leerlo me emocioné haciéndome creer que me gustaba pero he escrito cosas mejores. Muchos besos. Cuidaos.



Pd – Estoy triste. Ahora casi nadie me comenta… aunque bueno, quien lo hace me alegra. Gracias al tatojimi (o algo así) y por supuesto a mi amigo, gran amigo (aunque diga que mi voz suene con tono “macarra” pero el pobre oye mal, claramente) el canalla. Es alguien genial, es majísimo. Pocas veces me había sentido tan bien hablando por teléfono con alguien.

Pd – Esta semana tuve una bronca horrible en mi familia. Fue horrible. Al terminarse esta disputa fui a mi habitación llorando, pidiendo auxilio… estaba desesperado. Entonces recordé que tengo una pedazo de amiga a la que nunca podré olvidar (por el compromiso “para siempre”) y me sonreí un poco al saber que a pesar de que ella me dijera que estaba mal lo que había hecho… ella estaría ahí.

Pd – Tras leer este post… sonreíd, una fotografía saldrá por vuestra impresora con la cara de payasos de la falsa sonrisa que habéis puesto… pero sois felices. (Y yo anormal).
 
Lo es encial es invisible a los ojos
Hoy he encontrado una de las cartas de amor más bonitas jamás escritas. Dejaos contagiar por el sentimiento que transmite. Sin palabras.

Como si nada…

...Como si nada, de la nada misma que significa para nosotros muchas veces esa muchedumbre que a diario nos rodea, y sin saberlo, sin esperarlo, sin planearlo, de repente, casi por milagro en una cita corriente, compartiendo una mesa cualquiera, en un lugar cualquiera, mis ojos se vieron invadidos por tu mirada, y mi piel recibió el mensaje de tu piel...y así de repente, de no ser nadie para mí, de nunca haber tenido el mas mínimo indicio de tu existencia, te apareces en mi vida e inundas mis sentidos de todos tus encantos...

...y así con cada mirada, con cada respiro del aire que envolvía nuestros cuerpos, te fuiste transformando en un nombre y una imagen... Ya no eras nadie, empezabas a ser tú para mí...

...tu mirada me mordía por dentro descontrolando mis sentidos...tu espíritu juguetón comenzó a ser escarnio de mi timidez y con cada punzada de tus encantos, mi corazón se estremecía acelerando el torrente vital que me recorría con un gélido calor de pies a cabeza...

...cuando era hora de seguir nuestro viaje, tu hacia tu mundo y yo en
mi esfera, una mirada cómplice acompañó nuestra despedida...como queriendo suspender el momento y hacer de ese segundo un montón de vida, nos alejamos quizás íntimamente con alguna esperanza de volver a sentir lo sentido o quizás sólo agradeciendo el momento vivido...

Pero luego, de vuelta al desierto de lo cotidiano y en cualquier momento y sin mediar nada de por medio, tú aparecías a cada instante por mi mente... y tu mirada, tu voz, tu risa generosa, tus gestos al hablar, se convertían en un bálsamo para mi opaca existencia... pero sabía que eras parte de otro mundo, que otros buscan y necesitan de tu presencia y pensé en ese momento intentar borrarte de mí, pero eso era imposible, porque sólo quería retenerte...

...tu siempre más directa y más abierta, diste ese primer paso, sembrando en mí la semilla de la esperanza... ¿acaso podrá ser real?, me preguntaba a cada rato...te veía y aún te veo como una mujer demasiado hermosa para que hubieras puesto tus ojos y tus sentidos en un hombre sencillo como yo... no es falsa modestia, es que simplemente no esperaba este regalo que ha sido conocerte y poder quererte...

Por eso te digo siempre y mil veces que eres mi diosa, mi mujer de miel y fuego, que has llegado a mí casi por magia divina y que poco a poco, beso a beso, caricia a caricia, quiero hacerte aterrizar en mi terrenal corazón...

...y así en poca vida que hemos podido compartir, de no ser nadie para mí, te convertiste rápidamente en todo para mí... cuando estás a mi lado, trato que sientas a cada instante que me eres muy importante y que me haces sentir orgulloso de tu compañía...y cuando no estás, te extraño a morir, te extraño tanto que siento miedo de que tu ausencia algún día no tenga fin en un reencuentro...

Bebota mía, mi bella flor de piel color canela has penetrado todas las membranas de mi cuerpo, has traspasado todas las corazas de mi alma, has llegado como un afilado cuchillo directo a mi corazón...y es ahí donde quiero que te quedes...

...bebota de ensueño, mi ilusión de amor, todo lo que yo pudiera entregarte jamás podría igualar a la alegría de vivir, a la pasión de tus besos y a la belleza de tu cuerpo, que cada día me regalas con tu presencia en mi vida...por eso, siento que decirte que te necesito o que te extraño día a día no es suficiente... Quizás aún no logre dimensionar el espacio que estas ocupando aceleradamente en mi corazón...

...bebota, mujer mágica, mujer que a puesto de cabeza toda mi razón, mujer que merece todo mi espacio y mi mundo interior... te invito a volar por los sueños azules de nuestra sinrazón, te invito a inventar los espacios para nuestro amor...te invito a crear un mundo quizás muy pequeño... pero en el que cabremos los dos...

Yo alucino con tanta calidad… jeje.

Alguien comentaba por ahí en el post anterior que… estaba deseando amar con todo mi ser, que no sería yo mismo, que me faltaría casi la esencia de mí si no amara a nadie pero no quiero hacerlo. Sí, soy yo quien os anima a enfrentaros a los peores rechazos que vuestros enamorados puedan daros, o quien os convence de que luchéis por conseguir a la persona de vuestra vida, con quien querréis (posiblemente) pasar el resto de vuestra vida. Es curioso que yo os diga todo eso sin haber amado nunca, al menos, nunca de verdad. Aunque lo que yo personalmente encuentro irónico es otra cosa: cada vez que un chico se aproxima a mí o cada vez, cada una de ellas, que paso por delante de un grupo de chicos… salgo corriendo. ¡Cómo he querido avanzar! He querido pasar de tenerles miedo a querer perderlo todo con uno, pero supongo que las cosas no van así. No sé, aunque espero que sea así, si algún día llegaré a poder estar con ellos sin estar pensando en el qué pensarán ellos de mí, porque, al fin y al cabo, son ellos quienes manejan de alguna manera la opinión generalizada de la gente de mi edad aquí. Ni siquiera soy capaz de darle a uno un abrazo, o besar en alguna mejilla… Patético o no… soy así.

A continuación os dejo otro vídeo que expresa al detalle otro de los miedos que tengo, exactamente de ese modo y ese miedo a esa cosa. Aix… no estoy deprimido, ni enfadado ni triste tampoco, simplemente anhelando la llegada de un día mejor. Hoy tampoco pongo postdatas.


 
Fighting's worth it
Creo que llevo demasiado tiempo diciéndole a la gente que merece la pena luchar por lo que se quiere pero… ¿Realmente es cierto? ¿Realmente vale para algo luchar por algo que sabes que no vas a conseguir?... No sé, chic@s, yo ya no lo sé.

No quiero recordar la esencia de mi ser, la esencia de mi personalidad, la esencia de mí… algunos me la recuerdan constantemente pero no quiero acordarme de que quiero amar con todas mis fuerzas, que quiero que a quien amo me abrace con todas sus fuerzas y que me falte el aliento para respirar, que quiero abrazarme a esa persona durante horas y horas y ser sólo uno.

Es cierto, también me lo dice mi horóscopo… un lado de mí dice que quiero amar y otro rechaza todo romanticismo. Pero… Come what may i’ll be loving love… until my dying day.

He pensado en hacer una cosa para mi cumpleaños. Creo que voy a escribir una carta para cada uno de mi familia y dársela contándole lo que yo creo que alguien así debe saber. No sé si es una buena idea…

“Do you ever wanna run away? Do you lock yourself in your room? With the radio on turned out so loud that no one hears you screaming? No you don’t know what it’s like, when nothing feels alright; no, you don’t know what it’s like to be like me”

La vida da giros, hace que cambiemos la forma de ver las cosas, hace que tengamos una nueva filosofía con el tiempo, al madurar pero también nos hace cambiar por completo, ser quienes no queremos ser y nos hace perder cosas que encontramos en otras personas.

Al principio del post no creía que luchar fuera bueno, todo lo contrario. ¡Qué coño! Si la vida es una mierda, hagámosla una mierda feliz. Intentadlo…

Welcome to my life





Pd – Creo en el amor pero no quiero creer en él, al menos cuando sé que no debo hacerlo.
Pd – Me encanta ver que la gente es feliz, que hay parejas gays que son felices y que se quieren, pero no soporto la idea de saber que quizá yo nunca esté con nadie, al fin y al cabo… ha sido siempre así, ¿no?
Pd – No quiero que llegue el verano. Veré cómo todas mis ilusiones le son concedidas a gente que quizá no las desea tanto como yo (aunque no por eso se las merece menos). Además, llega la apertura de la piscina con tíos buenos y no merece la pena, al menos no para mí.
Pd – Canalla, por favor, échale dos. A veces puedo ser un poco borde, es cierto pero cuando se trata de hablar de mí cuando no estoy demasiado bien… no es fácil. Espero que lo entiendas. Me dijiste que no te lo diera, pero te lo daré: “Empieza a ser quién eres en vez de calcular quién serás”. Date cuenta que… no podrás seguir así mucho tiempo, no merece la pena. Vete con calma, pero ten por seguro que nunca encontrarás nada a menos que luches por tenerlo.
Pd – Cristina, te quiero. Cómo decirte tanto en tan poco… Gracias por hacerme ver que las cosas pueden cambiar, que pase lo que pase estarás ahí, que no nos separaremos. Gracias por existir y darle sentido a mi vida. TE QUIERO.
 
A life without taking chances is no kind a life at all
Los días pasan. Unos lo hacen rápidamente, otros, sin embargo, lo hacen de manera lenta, se lo toman con bastante calma, digamos. Estos últimos días han sido de los segundos… todo parecía ir de manera lenta y obsesiva. Entonces me hice preguntas como: ¿Realmente sé lo que quiero?, ¿Acaso debo saberlo?, ¿Merece la pena ser fiel a los principios de uno a pesar de que la vida (y sobre todo la gente para qué engañarnos) te pida suplicando tu renuncia a ellos? ¿Tendré una vida feliz, o, como dice Cristina, solo momentos felices (“No existe una vida feliz, sino momentos felices”)?

Es posible, de hecho… yo también lo creo. La gente me lo dice continuamente y es verdad, me preocupo demasiado por el futuro. Cuando empecé a escribir este blog… mi vida era una verdadera mierda o al menos yo la veía así, pero con el tiempo ha ido mejorando y no sabéis hasta qué punto (o sí… jaja). Ha ido apareciendo gente en mi vida y poco a poco se han ido haciendo hueco en mi corazón, los que ya lo tenían lo han ido haciendo más y más grande, he sabido manejar mejor las situaciones, he logrado pasar un poco más de los comentarios irrelevantes de la gente, precisamente eso, ¡Qué irónico!, irrelevante.

En realidad no me fastidia ser como soy, me encanta. Ya me lo dijeron una vez “No sé por qué vas al gimnasio si sabes perfectamente que te gusta como eres” (bueno, pues la respuesta a eso es: “Quiero estar más bueno… ¡Cómo explicárselo a la gente! hmmm jaja) pero en este caso es diferente, ¿Merece la pena ser así? Yo creo que todos tenemos un lado muy positivo y otro bastante negativo (y en aumento). En mi caso, las del positivo creo que ya las sabéis porque no voy a mostrarme gilipollas ante la gente que lee mi blog (ejem) pero las del negativo son interesantes:

* Envidia: ¿Cómo explicar lo que siento cuando alguien puede permitirse algo que, desgraciadamente, yo no puedo? Pues bien, eso es lo que siento, una gran envidia. Cuando un amigo mío se va a algún sitio genial (y hablo de Nueva York (sniff), Sydney, Londres, Cuba, el Caribe…) o cuando se compra ropa de marca (marcas de calidad, claro) sí, me alegro, pero… ¡Joder! A lo que quiero llegar es que hay gente que recibe las cosas sin desearlas, sin ansiarlas tanto como las ansío yo, pero vamos que… Sí que lo debería de hacer y lo voy a conseguir (porque el que la sigue la consigue)… debería sentir un poco menos de envidia y alegrarme más por la persona en cuestión. ¿La envidia sana? Mira, la envida sana como tal, no existe.

* Egoísmo: “Hugo, eres un egoísta…” (Mi madre). Es algo curioso porque suelo ser egoísta de puertas (de casa) para dentro. Cuando estoy con mis amigos me cuesta mucho menos dar de mis cosas, dejar dinero, prestar mis objetos personales, material escolar… pero cuando, por ejemplo, me comen el último bocado (o cualquiera de los anteriores, vaya) del bocadillo de 0,90€ que he comprado al principio del recreo me pongo un poco histérico. Sí, soy egoísta, pero poco a poco lo soy menos.

* Obsesivo: Cada día me vuelvo más y más obsesivo con todo. Si me preguntas cuál es mi libro preferido te diré que es el diccionario porque no soporto no saber todo (es una manía horrible, lo sé, pero cuando algún profesor pregunta alguna palabra y yo no la sé me caliento… digamos… ehmmm… bastante). ¿Otras obsesiones? El inglés, la cultura general, los problemas, el transcurso de una conversación (y hablo de la fluidez de la misma porque no sé qué me pasa que tengo tantas cosas que decir que nunca salen las palabras adecuadas). No sé… espero algún día, al menos, saberme todo el diccionario (sniff).
(Bueno, no pensaréis que me voy a descubrir más, ¿no? Jajaja. Tengo algunos defectos más pero a mí me gusta que penséis que soy una buena persona (jaja))

¡Bueno, bueno, bueno! (Tengo la manía de decir esta palabra tres indiscutibles veces cuando flipo). El chico de Barcelona (y poco a poco me da la impresión de ir descartando las ciudades e ir llegando a la mía, pero como esta era grande ya estaba descartada) ahora ha vuelto con sus amigos y me alegro mazo por él .Creo que se lo merece, pero a veces, quizá, me siento un poco desplazado porque solo hablamos de él. Es cierto, siempre que hablo con la gente, hablo de mí (al menos bastante) pero intento no hacerlo al menos que no haya un tema interesante de conversación. Pero si yo le he ofrecido mi apoyo, mi ayuda, mi amistad… ha sido porque he querido que así fuera y porque es una buena persona.

(Vale, no era tan interesante lo que iba a decir)

En clase me va bastante bien, queda un mes y un tercio para que finalice el curso y todo va viento en popa. ¡Si es que entiendo hasta las matemáticas! Y con eso de que queda tan poco para la finalización del año académico… me acuerdo de que en un mes (concretamente 24 días, 2 de junio) cumplo dieciséis añitos y con sus consecuencias:

- Puedo entrar en todos los bares de fiesta de aquí sin intentarlo (la mayoría de las veces de manera acertada y “hábil”) por no tenerlos.
- Tendré la edad legal para el sexo y/o mi sexualidad. (Sí, es una chorrada, pero a mí me hace ilusión).
- Un poco más de libertad y más restricción en varios campos.
- Y vamos, creo que lo demás es igual que hasta ahora.

Yo no sé qué me pasa, pero tras haber estado unos días bastante mal (por creer ser una mala persona y de lo que todavía no estoy totalmente desconvencido), estoy de puta madre (y de ahí la camiseta que me pienso comprar en cuanto tenga 80€) y me encanta. Mirad, podré ser un gilipollas, un payaso, una maricona (como dice mi amigo Canalla y lo que no soy, claramente), un creído, un chulo (lo cual me recuerda bastante a menudo mi madre y que es, evidentemente, heredado de ella)… pero ¡Soy feliz!

Me gustaría hacer hincapié en lo de ser una maricona. Es una chorrada lo que tengo que decir pero me hace ilusión (sí, como a los niños pequeños). Sé que no lo soy, sé que soy un tío normal aunque diferente (porque porque me guste bailar cuando salgo de fiesta en vez de quedarme estancado en la barra o bailando patéticamente, hacer el freak para pasármelo bien, gritar si lo tengo que hacer o escupir un jardo (que sí, que sé que no suena bien) si correspondía… no tengo que ser un maricón, coño ya). Y en el caso de que lo fuera (y es que me obsesiona mucho el tema en serio, pero estoy convencido de no serlo…. Aunque no quiero pensar que ese convencimiento me lo invente para engañarme porque no es así, ¿no?) ¿Qué más da? Pero vamos, que no lo soy.

El único motivo por el que me obsesiona tanto el tema es porque lo que veo en la gente no me gusta y no quiero terminar yo así, aunque he aprendido a aceptar que existe también la gente así y no precisamente por eso va a ser más o menos gilipollas que un musculitos masculino. En fin… ¡Qué paranoia!

El otro día vi dos películas muy buenas: “Amelie” y “Cadena de favores”
En Amelie, Autrey Toutu interpreta magistralmente el personaje de una chica mazo de dulce. Es una genial persona… No sé, muy ¿Bohemia? la película, pero… preciosa.

En Cadena de favores se cuenta la historia de una cadena en la que cada persona hace un favor importante a tres personas diferentes. Comprendí que sí, yo también puedo dar mucho de mí a la gente, que todo en esta vida, salvo las malas cosas y las malas personas, merece la pena.

No tengo más que decir, salvo que:

MERECE LA PENA VIVIR
MERECE LA PENA SEGUIR ADELANTE
MERECE LA PENA LEVANTARSE CUANDO TE HAS CAÍDO
MERECE LA PENA SONREÍR CADA MAÑANA
MERECE LA PENA TENER ILUSIONES, SUEÑOS EN LA VIDA
MERECE LA PENA PREOCUPARSE POR LOS DEMÁS
MERECE LA PENA PREOCUPARSE POR UNO MISMO
MERECE LA PENA DECIR “LO SIENTO” PARA ARREGLAR LAS COSAS
MERECE LA PENA SER FIEL A UNO MISMO
MERECE LA PENA DECIR LA VERDAD
MERECE LA PENA QUERER A ALGUIEN
MERECE LA PENA DECIRLE A ALGUIEN QUE LE QUIERES
MERECE LA PENA, HOY MERECE LA PENA.

Muchos besos (o lo que vuestras parejas en caso de tenerlas os dejen que os de)



Pd – Planteáoslo, ¿Creéis que merece la pena todo lo arriba mencionado? Yo creo que sí
Pd - ¿Os gusta la camiseta? ¿Creéis que soy superficial?
Pd - ¿Cuándo fue la última vez que os dijeron te quiero? A mi me lo dijo Cristina el domingo.
Pd – Ahora, aunque inconsciente, quiero ver una sonrisa (que sonriáis coño) en vuestras (defectuosas o no defectuosas) caras. Os quiero, de alguna manera rara, pero lo hago
Pd – Siento tardar tanto en actualizar/leer vuestros blogs pero no tengo tiempo.
Pd – Telepizza, ¿Qué quería? (y yo no sé por que dicen quería si siguen queriéndolo cuando llaman, ¿no?) – Magdalenas, no te jode!
 
Tres canciones, tres sentimientos, tres vivencias que compartir
Nada tienen de especial
dos mujeres que se dan la mano
el matiz viene después
cuando lo hacen por debajo del mantel.

Luego a solas sin nada que perder
tras las manos va el resto de la piel
un amor por ocultar
y aunque en cueros no hay donde esconderlo
lo disfrazan de amistad
cuando sale a pasear por la ciudad.

Una opina que aquello no esta bien
la otra opina que qué se le va a hacer
y lo que opinen los demás esta de mas.

Quien detiene palomas al vuelo
volando a ras de suelo
mujer contra mujer.

No estoy yo por la labor
de tirarles la primera piedra
si equivoco la ocasión
y las hallo labio a labio en el salón
ni siquiera me atrevería a toser
si no gusto ya se lo que hay que hacer
que con mis piedras hacen ellas su pared.

Quien detiene palomas al vuelo
volando a ras de suelo
mujer contra mujer.

Una opina que aquello no esta bien
la otra opina que qué se le va a hacer
y lo que opinen los demás esta de mas.

Quien detiene palomas al vuelo
volando a ras de suelo
mujer contra mujer.

**

Era un día normal, aparentemente normal, de hecho. Yo iba por la calle, caminando con dirección al instituto y con los cascos de la radio del móvil Nokia incrustados en mis oídos. Variedad de canciones, en realidad era la misma historia de siempre. De repente empieza a sonar una canción que jamás hasta entonces había escuchado. Normalmente cuando escucho una canción (y más si hago otra cosa más importante) no presto demasiada atención a la letra. Esta canción empecé a escucharla y comencé a hacerlo poniendo la máxima atención posible a su letra. ¡Qué gran casualidad! ¡Yo también me sentía así! Empezaba a darme cuenta de que… sí, tal vez mi madre tenía razón, era diferente.
Cada vez que escucho esta canción, os parecerá increíble, siempre me evoca el mismo lugar, la misma escena y me infunda los mismos sentimientos. Siempre lo mismo. Me resulta algo tan familiar que sería imposible describirlo con palabras porque ni siquiera me lo puedo imaginar sin escuchar la canción… Vale, soy raro… jaja. El otro día volví a escucharla tras varios meses sin hacerlo. Me sentí raro, identificado también. Lloré como hacía meses que no lo hacía.


**

Do you ever feel like breaking down?
Do you ever feel out of place?
Like somehow you just don't belong
And no one understands you
Do you ever wanna runaway?
Do you lock yourself in your room?
With the radio on turned up so loud
That no one hears you screaming

No you don't know what it's like
When nothing feels all right
You don't know what it's like
To be like me

To be hurt
To feel lost
To be left out in the dark
To be kicked when you're down
To feel like you've been pushed around
To be on the edge of breaking down
And no one's there to save you
No you don't know what it's like
Welcome to my life

Do you wanna be somebody else?
Are you sick of feeling so left out?
Are you desperate to find something more?
Before your life is over
Are you stuck inside a world you hate?
Are you sick of everyone around?
With their big fake smiles and stupid lies
While deep inside you're bleeding

No you don't know what it's like
When nothing feels all right
You don't know what it's like
To be like me

To be hurt
To feel lost
To be left out in the dark
To be kicked when you're down
To feel like you've been pushed around
To be on the edge of breaking down
And no one's there to save you
No you don't know what it's like
Welcome to my life

No one ever lied straight to your face
No one ever stabbed you in the back
You might think I'm happy but I'm not gonna be okay
Everybody always gave you what you wanted
Never had to work it was always there
You don't know what it's like, what it's like

To be hurt
To feel lost
To be left out in the dark
To be kicked when you're down
To feel like you've been pushed around
To be on the edge of breaking down
And no one's there to save you
No you don't know what it's like (what it's like)

To be hurt
To feel lost
To be left out in the dark
To be kicked when you're down
To feel like you've been pushed around
To be on the edge of breaking down
And no one's there to save you
No you don't know what it's like
Welcome to my life
Welcome to my life
Welcome to my life

**

Esta es otra canción que no hace otra cosa que recordarme lo que soy, quién soy, qué siento y qué (quizá) seguiré sintiendo el resto de mis días. Nada más que decir por mi parte.

**

Me muero por suplicarte, que no te vallas mi vida,
me muero por escucharte, decir las cosas que nunca digas,
mas me callo y te marchas, mantengo la esperanza
de ser capaz algún día, de no esconder la heridas que me duelen al pensar
que te voy queriendo cada día un poco mas…
cuanto tiempo vamos a esperar?

Me muero por abrazarte, y que me abraces tan fuerte,
me muero por divertirte, y que me beses cuando despierte,
acomodado en tu pecho, hasta que el sol aparezca,
me voy perdiendo en tu aroma, me voy perdiendo en tus labios que se acercan
susurrando palabras que llegan a este pobre corazón…
voy sintiendo el fuego en mi interior.

Me muero por abrazarte, y que me abraces tan fuerte,
me muero por divertirte, y que me beses cuando despierte,
acomodado en tu pecho, hasta que el sol aparezca,
me voy perdiendo en tu aroma, me voy perdiendo en tus labios que se acercan
susurrando palabras que llegan a este pobre corazón…
voy sintiendo el fuego en mi interior.

Me muero por explicarte, lo que pasa por mi mente,
me muero por intrigarte, y seguir siendo capaz de sorprenderte,
sentir cada día ese flechazo al verte.
¿Que mas dará lo que digan? ¿Qué mas dará lo que piensen?
Si estoy loca es cosa mía. Y ahora vuelvo a mirar,
el mundo a mi favor, vuelvo a ver brillar la luz del sol.

Me muero por conocerte, saber que es lo que piensas, abrir todas tus
puertas,
y vencer esas tormentas que nos quieran abatir.
Centrar en tus ojos mi mirada, cantar contigo al alba,
besarnos hasta desgastarnos nuestros labios.
Y ver en tu rostro cada día, crecer esa semilla, crear, soñar,
dejar todo surgir, aparcando el miedo a sufrir.

**

Me muero por conocer el amor, por saber qué se siente cuando serías capaz de dar la vida por otra persona, por experimentar nuevas sensaciones junto a alguien, por sonreír cada día junto a una mirada…
Me muero por explicarle lo que pasa por mi mente, seguir siendo capaz de sorprenderle, sentir cada día ese flechazo al verle…

**

Esta noche, cuando estaba cenando, mis padres hablaron de un chaval que vivía justo al lado de mi portal (en el cual vivía antes de mudarme a esta casa). Comentaban que estaba en un centro especial porque no era precisamente un muchacho ejemplar y todo eso. Me acordé entonces de una anécdota que ahora recuerdo con ironía y que sucedió cuando yo debía de tener unos ocho años (cosa así):

Víctor (el chaval que he mencionado anteriormente), dos chicos que se llamaban igual (Sergio) (un amigo mío de entonces) y yo subimos a la casa del primero. Me acuerdo de que antes de eso habíamos estado jugando al tenis y como consecuencia a tal actividad, portábamos ambos cuatro una raqueta de tenis cada uno. Fuimos a la habitación de los padres de Víctor y en un armario “descubrimos” un montón de películas porno en una bolsa. Debían de pertenecer a su padre, supongo. Estuvimos un ratillo viendo algunas de ellas y yo ya había empezado a conocer lo que eran las erecciones. Hasta el momento no tenía ni idea pero… en fin. Había empezado a adentrarme en el mundo del sexo. Víctor (que es un chaval moreno) empezó a pajearse mientras nosotros tres ocultábamos un paquetito debajo del pantalón. Cada uno de los Sergios fue destapándose el miembro erecto tras las peticiones de Víctor. Yo, sin embargo, me negaba a hacerlo, no quería que me vieran así. Al final tuve que enseñarles a los tres mi polla porque me amenazaban con tirar la raqueta de mi padre por la ventana si no lo hacía. Fue una anécdota que, como dije antes, ahora y no entonces, recuerdo con ironía.

Estoy conociendo poco a poco a Canalla. Es una magnífica persona. Creo que le da miedo enfrentarse a sí mismo y refleja social. Para él mismo no es nadie en especial, un “desecho social” o algo así pero a mí me parece una persona diferente y no por ello menos excepcional. Creo que poco a poco se está conociendo y eso es bueno. Hay algo que no me gusta de él y es la aparente imposibilidad de compatibilizar las “dos vidas” que lleva. A mí me pasaba al principio, poco a poco te das cuenta de que al fin y al cabo sois los mismos. Es un buen chaval, pero hace preguntas muy raras y se inventa unos tests super freaks.

Hoy, deposito toda mi confianza en la relación Alexander-Luis. Yo cada vez los veo más enamorados. Es tan bonito… tan empalagoso en otros contextos… tan genial. Os deseo la mayor suerte que podáis tener. Dile a tu novio que lo quieres, que lo amas.

Últimamente cambio demasiado de humor. Como dice un buen amigo (para quien casi estoy desnudo) “Te sientes encerrado en tu ciudad pero sabes que quizá las respuestas no estén tampoco fuera sino allí mismo”.

Un beso.



PD – Mi cumple es exactamente dentro de 29 días y lo celebraré por todo lo alto. Invitaré a las personas que este último año me han ayudado a sonreír (entre las que está Pablo, claro). Muchos besos.