Todo se resume en un quizá
Todo se resume en un quizá, en un quizá algún día pueda llegar a ser feliz...
Acerca de
Pues soy una persona bastante corriente y a la vez bastante diferente. Este blog refleja la vida que llevo y mi visión de ciertos aspectos que en otro momento no me pararía a mirar
Sindicación
 
Desarrollando la imaginación
Aprovechando estos minutos que tengo de soledad, aburrimiento, apatía, desgana… me decido a escribir un post, alguno de esos que van de algo interesante. La verdad es que, como siempre, no tengo ni idea de qué voy a hablar (pero tengo tiempo para pensar). De todos modos, hoy no quiero hablar de mi vida, siempre lo hago y aunque no lo parezca… nada ha cambiado desde entonces.

Imagínate:

Estás aburrido en tu casa de 150m², esa que compraron tus padres, la que estarán pagando hasta que ellos se mueran e incluso de la que te tendrás que hacer cargo tú mismo en un futuro próximo. No tienes ni idea de qué vas a hacer pero quieres cambiar un poco la rutina. Piensas y se te ocurre una idea brillante. Coges una cama elástica gigante (de esas que son como las de las ferias) y la pones en el enorme jardín que incluía el precio de tu casa. Empiezas a saltar, cada vez más y más; es una sensación brillante, te encanta. Notas como en ese momento solo estáis presentes el viento y tú. Imaginas que consigues llegar tan alto que alcanzas las nubes. Pero de repente, te parece que ya has hecho sufrir bastante a tu lector y decides volver a casa, prepararte y salir a la calle en busca de la boca de metro más cercana. No eres una persona demasiado decidida pero finges saber dónde vas y compras el billete de metro. Subes en el metro que te resulta más interesante y te dispones a sentar cuando una señora ya entrada en años te dice que si no te importaría dejarle sentar a ella porque ya está mayor. En realidad sí que te importa, pero decides quedarte de pie. Echas un rápido vistazo a la gente que se encuentra a tu alrededor y cuando parecía que lo tenías visto todo se para el vagón y entra y sale bastante gente. La persona a la que menos te esperabas entra: una chica al parecer africana que lleva consigo un carrito con un amplificador mientras que en su mano sostiene un micrófono. Se dispone a cantar. Es inevitable. Vas a tener que escuchar a una niña de apenas trece años cantar “My heart will go on”. Te preguntas cómo alguien puede estropear así una canción, pero, de todos modos, te sientes conmovido. Vuelves a echar una ojeada a tu alrededor, no hay nadie excesivamente atractivo pero sí había dos personas que captan tu atención. Imaginas un videojuego en el que solo estuvierais los tres: la chica de unos veinte años con gafas, el hombrecito de sombrero azul con bigote y tú, una persona aparentemente normal. Descubres mirando a la chica con gafas el paquete de un chaval que va enfrente de ella. Seguro que todavía no ha tenido ninguna experiencia sexual, que es quizá demasiado aplicada en la universidad como para que alguien hable con ella para algo más que para pedirle los apuntes de las clases que se han pirado hacía ya varias semanas o que tenga miedo de descubrir que el sexo es algo que forma parte del ser humano. Pero también albergas la posibilidad de que sea una persona no menos normal que tú. Físicamente no está mal pero no te atrae ni mucho menos así que pasas al hombre del sombrero azul con bigote grisáceo. Este hombre probablemente es más inusual que la chica de veinte años con gafas. Es un hombre aparentemente raro y al que, seguramente, como todos los niños de Madrid, le han llamado alguna vez “freak”. Es curioso lo que piensas… no te atreves ni a plasmarlo en un papel que nadie leerá nunca… es una de las pocas personas que te dan miedo. Puede que sea uno de esos hombres que parecen ser simpáticos pero que luego, como en las películas de horror en escenarios tétricos, coge una motosierra y te va descuartizando poco a poco para que notes la insuficiencia de sangre que se apodera de tu cuerpo. Tiene un bigote desteñido, como dijiste antes, grisáceo. Es posible que se lo haya tenido que limpiar muchas veces porque la sangre de sus víctimas dejó en él una muestra evidente del crimen cometido. Pero, como la chica de veinte años con gafas, tu personaje atípico, ese hombre con un sombrero azul y con bigote desteñido, sea una persona normal, de esas que llega encantado de la oficina y abraza con mucho amor a su mujer porque sus hijos se emanciparon hace ya mucho tiempo. Piensas en que te gustaría tener una vida más emocionante, en que te gustaría no tener que recurrir al metro para pasar tu tiempo libre… tienes miedo de ser tú quien tome las riendas de tu vida. Creías que todo era mucho más fácil de lo que en realidad parece ahora, pero ¿No te das cuenta de que en realidad es así? ¿No te das cuenta de que debes de ser tú quien maneje tu vida y no los demás por ti? ¿Acaso necesitas subirte en un metro para reflexionar sobre estas cosas? Mírate al espejo, date cuenta de que tú no eres menos que nadie y que tú también mereces alzarte de valor y ponerle dos de los gordos a la vida. ¡Tú también vales para eso! Ahora, como cada tarde, volverás a casa a conectarte al Messenger hablando con gente que no conoces porque ya has llegado a la parada de metro donde te subiste y no tienes ganas de seguir haciendo nada, como siempre.

***



¿Te lo has imaginado? ¿Acaso eres tú uno de esos que creen que ellos no valen para esto? ¡Venga, muévete de esa silla en la que estás sentado y vete a luchar! ¿Qué harás si te caes, si te desilusionas? ¡Levantarte coño!
 
Comentario:
eis, espero que leas este comentario!

me ha gustado mucho el relato, al principio un poco desordenado, mucho lio con el hombre y la niña, pero la moraleja está genial! se que tengo que aplicarmela!!

gracias por este peazo de post!
 
Comentario:
Ay Dios! que se me acumulan tus posts y no te puedo perder otra vez!!!

Tiempo, busca tiempo pa leer a este niño que cada vez escribe más y más... jeje

Ya te pillaré, que ahora me voy a nadar... aunque a partir del viernes desapareceré del mapa... mmm.. joer que chungo.

A ver si busco un hueco esta semana y te leo enterito.

Va, y un besillo. Pero sólo uno y en la mejilla.. ¡que crean adicción!

-como me enrollo joer-
 
Comentario:
Si pensabas que era de tus peores post estás equivocado, a mí me ha gustado mucho. Sobre todo la moraleja final, a ver si me la aplico. Desde ahora tienes un nuevo lector, no dejes de darle a la tecla. Saluditos desde el Norte!!!
 
Comentario:
jeje, se te esta pirando la cabeza huguito. Demasiadas pajas o demasiadas pocas. Tu ejercicio d eimaginación esta interesante, el metro es un sitio que invita a imaginar, una caja metalica que vuela por las entrañas d ela ciudad...
No se, hoy yo no estoy demasiado inspirado...laprimavera...jeje
No