Un 6 de Enero un tanto diferente
De nuevo estoy sentado frente a la pantalla del ordenador. Hoy tampoco es un día corriente, últimamente parece que no existen ese tipo de días. Hoy es el día de reyes y cada año parece que me levanto con más ilusión. Me resulta realmente increíble. Este año me he decepcionado bastante porque todos los regalos que he recibido ya pensaba que los iba a recibir y por tanto no hubo ninguna sorpresa.
Acabo de terminar una conversación un tanto caliente diría yo. Ni me he pajeado ni (espero) se ha pajeado él. Hemos charlado un rato sobre sexo y ha sido interesante. Cada vez me abruma más la idea de pensar que tengo muchas ganas y eso puede hacer que acabe teniendo sexo por primera vez con cualquier persona. Esto se está acercando a la desesperación, a la obsesión…
Ayer fue un día especialmente agitado. Para empezar me alisé el pelo (cosa de la que tenía muchas ganas) y me hice un peinado un tanto… diferente. A mucha gente le gustó y a otra gente no, pero por primera vez en mi vida vi a mi pelo como quería tenerlo. En mi opinión me favorecía bastante. En el medio de la tarde y en medio de la calle también me pegué con un chaval que por el simple hecho de llevar la misma cazadora de Energie que yo empezó a insultarme. El chaval no tenía ni idea de pegar aunque a mí tampoco me dio tiempo a hacer mucho porque nos separaron en seguida. Me voy a empezar a dedicar a ello, me parece interesante y hasta divertido.
Para terminar el artículo de un día tan patético como hoy (en el que ni siquiera he tenido ganas de machacármela un rato) acabaré diciendo la frase que hoy por hoy es la dueña de mis pensamientos: “One day i’ll fly away… leave all this to yesterday”
(dentro de poco de vuelta a la rutina del instituto)
Acabo de terminar una conversación un tanto caliente diría yo. Ni me he pajeado ni (espero) se ha pajeado él. Hemos charlado un rato sobre sexo y ha sido interesante. Cada vez me abruma más la idea de pensar que tengo muchas ganas y eso puede hacer que acabe teniendo sexo por primera vez con cualquier persona. Esto se está acercando a la desesperación, a la obsesión…
Ayer fue un día especialmente agitado. Para empezar me alisé el pelo (cosa de la que tenía muchas ganas) y me hice un peinado un tanto… diferente. A mucha gente le gustó y a otra gente no, pero por primera vez en mi vida vi a mi pelo como quería tenerlo. En mi opinión me favorecía bastante. En el medio de la tarde y en medio de la calle también me pegué con un chaval que por el simple hecho de llevar la misma cazadora de Energie que yo empezó a insultarme. El chaval no tenía ni idea de pegar aunque a mí tampoco me dio tiempo a hacer mucho porque nos separaron en seguida. Me voy a empezar a dedicar a ello, me parece interesante y hasta divertido.
Para terminar el artículo de un día tan patético como hoy (en el que ni siquiera he tenido ganas de machacármela un rato) acabaré diciendo la frase que hoy por hoy es la dueña de mis pensamientos: “One day i’ll fly away… leave all this to yesterday”
(dentro de poco de vuelta a la rutina del instituto)