MUCHO MÁS QUE AMIGOS
Historia de dos vidas en una
Acerca de
Soy un chaval de 26 años sencillo, alegre y optimista, pero no se si demasiado bueno o tonto, es decir, como Epi. Menos mal que tengo a mi Blas para espabilarme a su manera.
Sindicación
 
¿GAY? UNA SOLUCIÓN QUIERO


Hace tiempo que todo estaba raro, tenía un comportamiento que no era normal. Yo no quería reconocerlo ni quería verlo, tenía una venda delante de mis ojos, uno se niega a ver ese tipo de problemas, tanto que todo el mundo se da cuenta antes, yo no quería, pero he ido atando cabos y he de rendirme a la evidencia…

El primer indicio de sospecha fue que los otros se me arrimaban demasiado, a pesar de que yo hacía lo imposible por mantener las distancias y que corriese el aire. Sin embargo parecía algo inevitable, alguna especie de impulso me convertía en objeto de roces, tímidos toquecitos, etc. La cosa pasó a mayores con el primer arañazo, y poco después los refregones aparatosos, parecía que le había cogido el gusto a esos contactos fugaces. La primera y definitiva fue sólo por detrás, que si ya de por sí me quitó el sueño, no tardé en recibir sin previo aviso una embestida de lado que me dejó totalmente fuera de mi.

Pero esto no era todo, pasé por un par de manguerazos, tal era el descontrol que lo mismo pasaba del frío al calor sin darme cuenta como. El resultado de todo esto es una clara pérdida de aceite indiscutible. Aunque el tratamiento ya está en marcha para evitarlo a toda costa…Espero que no sea tarde porque ya me preocupa que no haya reacción ante intrusos extraños, ¡no hay freno!.
Todas estas son pruebas más que evidentes de que…de que…mi coche es gay. ¡Está bien!, lo reconozco, tendré que aceptarlo tal y como es por mucho que me pese…



¿Qué si estoy majara? Pues en principio no, repito que mi coche es gay, todo lo que decía era por él. Quizás, sin querer queriendo, haya parecido que no me refería a eso, nada más lejos de mi intención, ¡todos sabéis que yo soy de lo más inocente! Veréis como no os engaño, os pondré una por una mis razones de todo lo vivido con mi coche en este año que acaba de cumplir desde que lo compré:

- Ha tenido que ir tres veces al taller para arreglos en carrocería: un golpe por detrás y otra embestida lateral en la puerta del conductor, además de los típicos rocetones que otros conductores tan amablemente tuvieron el gusto de obsequiarme. Conclusión: a mi coche le atraen otros coches como él, le gusta el roce, que es donde está el cariño. Es gay.

- En uno de estos arreglos me dejaron el acabado de la pintura fatal, así que tuvo que pasar por un segundo rociado. Conclusión: a mi coche le gusta que le mojen con la manguera, que no es otra cosa que una lluvia en toda regla. Es gay.

-Se ha estropeado la climatización, lo mismo pasa del frío al calor en un momento: como los gays.

-También se ha estropeado la alarma, no se queja cuando se introducen cuerpos extraños en su interior: Es gay.

-Le tuvieron que cambiar todo el sistema de ABS, no tenía freno ante otros como él: Es gay.

-Pierde aceite, literalmente.

Conclusión: o es un pedazo de gay que te cagas o yo tengo un gafe de mil pares, prefiero pensar lo primero...

Benditas las manos de los mecánicos en cuya custodia lo he dejado para la cura definitiva, ¡que me gustaba más como era anteeeees!



Propina musical de hoy, por cortesía de mi moreno: The Gift - Driving you slow

PD: Nunca os compréis un Lancia Ypsilon por muy bonito y de diseño que os parezca.
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