Diario de un Sutil Malabarismo
... sin miedo a mantenerme en pie...
Acerca de
Veintidós primaveras, las últimas cinco huyendo... en las que mi vida ha sido un sutil malabarismo entre lo que quería, era, debía y se suponía que se esperaba de mí... Espero no aburriros mucho con mis historias, así que por adelantado ya pido milesss de perdones por la pesadilla que se os viene encima. Montones de besakos para tod@s.
Sindicación
 
Como pez en tu sonrisa...
Bueno aquí estoy... intentando averiguar que ronda por mi cabecita. La verdad que no sé por qué estoy así... quizá demasiado bien para que sea real?... quizá sea “amor amor”?... quizá me acostumbré a ser una angula, en un cómodo estado larvario, esperando a una luna creciente y que el mar se removiese para entrar en el río y enterrarme placidamente en su primer tramo, mutar así mi piel translucida, por una piel parduzca... o quizá sea que ya no controlo mis movimientos y sea la falta de costumbre lo que me asusta...

Cambié de planes... o los planes me cambiaron a mí, pero el caso es que ya no necesitaba enterrarme en el río... sólo necesitaba bucear en su sonrisa otra vez, así que me subí en un gran pelícano a motor rumbo al mar condal. Y allí estaba la niña de los Sugus de frambuesa, con su sonrisa... con su mirada tímida... con sus colores... con su ¿y ahora qué?...

Me enseñó la biodiversidad de su mar... un mar con vastos arrecifes de hormigón, en el que se puede surfear por gigantescas olas de asfalto que nunca acababan... descubrí que también hay árboles de piedra... que en las profundidades no hay clases de peces, sólo peces solitarios, que a través de enormes caracolas unidas entre sí, recorren toda la profundidad del mar sin que el resto se de cuenta de su presencia... y que cuando subes a la superficie no es la luna la que ilumina, sino los faros de las fragatas de cuatro ruedas que surcan el mar... me llevó al pecio en el que habita, y allí descubrí que todo tu mundo puede ser naranja, que ya no es el verde mi color favorito... que ya no odio las infusiones porque ella es Dulcinea del Tomillo, que ya no me importa el desorden si es ella quien lo forma... y es que ya no me da miedo una gran ciudad si es ella quien me la enseña...

Y es que en dos meses he aprendido que no hay agobios, no hay miedo si puedo bucear en su sonrisa... porque si lo hago todo es mar... y entonces yo buceo como pez en tu sonrisa...

“… I Know beyond a doubt, my heart will lead me there soon. We’ll meet beyond the shore, we’ll kiss just a before, happy we’ll be beyond the sea, and never again I’ll go saling…” (Beyond the Sea - Buscando a Nemo)
 
Comentario:
Pero qué labia, dios mío!!!!!
Las tienes que tener a toas rendías :P

Bueno, me alegro mucho de que hayas descubierto la diversidad oceánica, porque eso significa abandonar pequeños arrecifes y lanzarse a lo desconocido, aunque si en tu caso es con una pescadilla al lado, mejor que mejor ;)

P.D: ¡Qué casualidad! Tengo una lista de mp3 con miles de bandas sonoras y, justo cuando estaba leyendo, se oía el "Beyond the sea" the Robbie Williams :P
 
Comentario:
Sutil malabarismo...curioso...
Ummm, el desorden a mí me cae simpático...ummm, y el despiste, y bueno en mi caso soy yo la que lo forma y yo no me caigo mal del todo. Saludos.
No